El zar Boris Godunov y la leyenda del falso Dimitri
Basada en drama homónimo de Aleksandr Pushkin, la ópera Boris Godunov es la primera de las dos grandes óperas de Modest Músorgski, la más emblemática de las «óperas nacionales rusas» compuestas en el siglo XIX y uno de los títulos más originales e innovadores de la ópera de todos los tiempos. Boris Godunov sigue la estela de Una vida por el zar [1836] de Mijaíl Glinka al poner en música un episodio del «periodo tumultuoso» de la historia de Rusia, situado entre la muerte de Iván IV «el Terrible» en 1584 y la coronación de Miguel I en 1613, primer zar de la dinastía Romanov que reinaría aún hasta la Revolución de 1917. La ópera de Músorgski es una crónica el reinado de Boris I (1590-1605), amenazado permanentemente por diversos impostores –o «falsos Dimitris»– que reclamaron para sí el trono pretendiendo ser el último vástago de Iván el Terrible, el zarévich Dimitri Ivánovich.
En auténtico zarévich Dimitri había muerto en realidad a causa de un accidente en 1591, a los ocho años de edad, durante su internamiento en el monasterio de Úglich. La muerte del zarévich hizo que estallara en esta ciudad una violenta revuelta instigada por su madre María Nagaya –que sostuvo que el niño había sido asesinado– y en la que una quincena de posibles asesinos de Dimitri fueron ajusticiados por la muchedumbre.
Los enemigos de Boris aprovecharon este episodio para extender el rumor de que el propio Boris había ordenado el asesinato del niño. Otros –los partidarios de los distintos «falsos Dimitris»–, sin embargo, propagaron que Dimitri había escapado de sus asesinos y habría retornado, ya adulto, a reclamar el trono de Rusia. Tras la muerte de Boris y para sofocar las leyendas acerca de la supervivencia de Dimitri, sus restos fueron trasladados de Úglich a Moscú en junio de 1606. Los Romanov canonizaron al zarévich y convirtieron a Úglich en un lugar de peregrinación.
El drama de Aleksandr Pushkin Boris Godunov (escrito en 1825, publicado en 1831 en una versión censurada, y aprobado oficialmente solo en 1866) y el libreto de Músorgski –basado en esta fuente literaria– asumen como cierta la participación de Boris en el asesinato de Dimitri. Este factor otorga a su protagonista un perfil atormentado por los remordimientos por el asesinato, la superstición por la intervención divina en el retorno de Dimitri y la premonición de que sus enemigos ejecutarán a su hijo Feodor en venganza por la muerte de Dimitri. En efecto, tras la súbita muerte de Boris en abril de 1605 hijo Feodor II ascendió al trono con apenas 16 años y fue luego asesinado unos meses después –al igual que su madre– por sus enemigos.
Los antecedentes operísticos de Boris Godunov
La ópera Boris Godunov tuvo originalmente un planteamiento dramático muy distinto al de la versión definitiva. La versión original de esta ópera –concluida en 1869– fue rechazada por el Teatro Mariinsky de San Petersburgo porque no se adecuaba a los estándares de la época. Se trataba, en efecto, de una obra de desafiante modernidad con una trama eminentemente política y social, sin asunto amoroso, y estructurada en un Prólogo y tres actos:
- Prólogo.
- Escena I. Ante el Monasterio de Novodévichi, en Moscú. Tras la muerte sin descendencia del zar Feodor, los boyardos (nobles terratenientes) son convocados para elegir entre ellos a su sucesor. El elegido es Boris Godunov.
- Escena II. Ante el Kremlin en Moscú. El día de su coronación, Boris tiene oscuros presentimientos.
- Acto I.
- Escena I. Monasterio de Chúdov, años después. El anciano monje Pimen cuenta al joven Grigori la historia del asesinato del zarévich Dimitri. Grigori abandona el monasterio para reclamar el trono de Rusia con el nombre de Dimitri.
- Escena II. Posada cercana a la frontera lituana. Después de proclamarse zarévich Dimitri y perseguido por la guardia de Boris, Grigori atraviesa la frontera lituana para buscar aliados en la corte polaca para su causa.
- Acto II. Interior del Kremlin. Boris supervisa la educación de su hijo Fiodor. Informado por el boyardo Shuiski de la campaña iniciada contra él por un «falso Dimitri», Boris sufre un ataque de pánico.
- Acto III.
- Escena I. Exterior de la Catedral de San Basilio en Moscú. El pueblo sufre las penurias del hambre y la guerra. Se rumorea que es un castigo divino por el asesinato del zarévich Dimitri por parte de Boris.
- Escena II. Interior del Kremlin. El estado mental de Boris preocupa a la asamblea de boyardos. Pimen acude ante el zar a narrar un milagro obrado en la tumba del zarévich Dimitri. Boris colapsa, ordena traer a su hijo Fiodor para despedirse de él y fallece.
La versión completada en 1872 realizó las siguientes modificaciones para intentar satisfacer las demandas exigidas por el Teatro Mariinsky:
- Reescritura en profundidad del Acto II. Inicio del acto totalmente nuevo y adición de las canciones y narraciones infantiles –canción del mosquito, canción de las palmas y narración del periquito– para los personajes del aya y Feodor.
- Interpolación de un nuevo acto III –el «acto polaco»– entre los antiguos actos II y III.
- Escena I. Castillo de Sandomir en Polonia. La princesa Marina sueña con el trono de Rusia tras haberse aliado y prometido con el zarévich Dimitri –el monje Grigori–. El jesuita Rangoni le exige que, a cambio del apoyo de la Iglesia, convierta a Rusia al catolicismo.
- Escena II. Jardín en el castillo de Sandomir. Los polacos celebran la campaña militar contra Rusia. Grigori pide a Marina un gesto de amor, pero la princesa le exige que primero conquiste Rusia para ella.
- Supresión de la Escena en el exterior de la Catedral de San Basilio en Moscú (la Escena de la muerte de Boris pasa a ser la Escena I) y adición de una nueva escena final –la «escena revolucionaria»–, situada después:
- Escena II. Un claro en el bosque de Kromy. La turba saquea los dominios de un boyardo fiel a Boris. Dimitri (Grigori) entra a caballo capitaneando las tropas polacas y exhorta al pueblo a unirse a la lucha contra el tirano. Juntos marchan a Moscú.
La ópera resultante, con un Prólogo y cuatro actos, una (breve) escena de ballet en el acto polaco y una subtrama amorosa (bastante poco convencional) se acomodaba así a los estándares de la grand opéra francesa, perdiendo solo aparentemente parte de su radicalidad original, y ganando a cambio una riqueza de registros musicales y dramáticos muy superior a la de la primera versión. Se equiparaba así al formato de la fundacional Una vida por el zar de Glinka que, como hemos dicho, trataba un asunto histórico muy cercano en el tiempo al de su propio Boris Godunov y contenía además su propio «acto polaco», escrita en un lenguaje musical de carácter «occidental» que contrastaba con el lenguaje «ruso» del resto de la ópera.
Más sorprendentes son los paralelismos entre la ópera de Músorgski y la obra cumbre del «padre» de la grand opéra –Giacomo Meyerbeer–, El profeta [1849], cuya trama podría resumirse como un Boris Godunov sin su protagonista y transportado a las coordenadas históricas de la Rebelión de Münster en el siglo XVI:
- Ambas óperas tienen como primo tenore a un pretendiente (Jan de Leyden y Grigori Otrépiev, respectivamente) que lidera una insurrección siguiendo los dictados de un sueño premonitorio.
- Ambas óperas cuentan con un grupo de monjes vagabundos (el trío de anabaptistas y Missail y Varlaam, respectivamente) con inclinaciones a la vida disipada y la instigación de la violencia hacia las clases dominantes.
- Ambas óperas cuentan con una emblemática «escena de la coronación», aunque con un significado dramático muy distinto.
- Ambas óperas cuentan con una «escena revolucionaria». En este caso, resulta factible que Músorgski hubiera tenido en cuenta el precedente de Meyerbeer para su propia escena, dados los paralelismos existentes entre ambas.
Los paralelismos de la versión definitiva de Boris Godunov con estos dos títulos revela así, por parte de su autor, la intención de componer una ópera nacional rusa capaz de competir en la liga más ambiciosa y prestigiosa de su tiempo.
Las fuentes musicales del protoimpresionismo ruso
Los miembros del círculo de Balákirev rechazaron la formación musical académica ofrecida en los conservatorios –el de San Petersburgo se había fundado en 1862 y el de Moscú lo hizo en 1866–, desarrollaron una formación musical autodidacta y aspiraron a construir una música basada en las siguientes premisas: 1) el rechazo de las corrientes formalistas/clasicistas centroeuropeas, 2) la equiparación con el arte de vanguardia que, hacia los años 1850 y 1860, representaba la música de Schumann, Liszt y Berlioz (Wagner era aún casi desconocido en Rusia), y 3) la fundación de un estilo específicamente ruso basado en músicas autóctonas, como el folclore o el canto de la Iglesia ortodoxa rusa.
Por lo general, los compositores del círculo de Balákirev concedieron un valor casi totémico a las melodías folclóricas que se obligaron ellos mismos a incluir y adaptar en muchas de sus composiciones. Balákirev publicó en 1866 su primera colección con 40 Canciones folclóricas rusas y Rimski-Kórsakov siguió sus pasos publicando en 1877 sus 100 Cantos nacionales rusos op.24, antologías que contienen melodías que encontraremos en obras de Balákirev y Rimski-Kórsakov –pero también en Chaikovski y Stravinski, entre otros–. Dos ejemplos especialmente representativos son las dos canciones incluidas en la «Escena revolucionaria» procedentes de la antología de Rimski-Kórsakov:

Modest Músorgski – Boris Godunov [1872]. Acto IV, Escena «revolucionaria» (adaptación de la melodía anterior).

Modest Músorgski – Boris Godunov [1872]. Acto IV, Escena «revolucionaria» (adaptación de la melodía anterior).
Dentro de estas coordenadas, Músorgski prestó especial importancia a otros rasgos no menos reseñables: el primero de ellos es la búsqueda casi obsesiva de una forma de declamación que reprodujera de la forma más fiel posible la prosodia natural de la lengua rusa. Esta cualidad –imitada después por Debussy con respecto a la lengua francesa– despoja al estilo vocal musorgskiano del lirismo acostumbrado en la ópera romántica italiana y francesa de la época y constituyó en su tiempo una apuesta radical, solo atemperada en los momentos en los que los personajes entonan melodías o giros melódicos basados en el folclore ruso o de características folclorizantes.
Los personajes ligados a la trama política –Boris, Shuiski, Rangoni o Pimen– son los más apegados al registro vocal declamatorio, diferenciándose así de los hijos de Boris y otros personajes de extracción popular –el aya, la posadera o Missail y Varlaam–, que recrean un estilo mayormente folclórico, mientras que la princesa Marina y el pretendiente Dimitri despliegan en el «acto polaco» un estilo más lírico asimilable al de la ópera romántica internacional. Todos estos elementos confieren a la parte vocal de esta ópera un «naturalismo» acorde con el ideario realista/social de su autor.
Otro rasgo definitorio e del estilo musical musorgskiano es un experimentalismo armónico basado en la explotación de las relaciones de tritono, la construcción de acordes sin características funcionales definidas mediante la oscilación o desplazamiento cromático de una o varias notas, el empleo ocasional de la escala de tonos enteros o armonías derivadas de escalas modales. Comentaremos algunos de estos rasgos en relación con los tres fragmentos seleccionados.
1. La escena de la coronación
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Esta escena es emblemática desde el punto de vista armónico por el empleo en alternancia de dos acordes de séptima de dominante a distancia de tritono (La bemol y Re dominantes). Estos acordes, que comparten entre sí dos notas a distancia de tritono (el Do y el Fa#/Sol♭) establecen así un marco tonal contundente pero ambiguo con el que Músorgski recrea la sonoridad de las campanas del Kremlin.
A continuación, el coro entona un himno en honor del nuevo zar utilizando una melodía recogida en la antología de canciones nacionales rusas de Rimski-Kórsakov.

Modest Músorgski – Boris Godunov [1869]. Prólogo, Escena «de la coronación» (adaptación de la melodía anterior).
La escena continúa con el primer monólogo de Boris, una pieza oscura en estilo declamatorio en el que el zar expresa sus dudas ante el futuro.
BORIS
Скорбит душа!
Какой-то страх невольный
зловещим предчувствием
сковал мне сердце.
О, праведник, о, мой отец державный!
Воззри с небес на слёзы верных слуг
и ниспошли ты мне священное
на власть благословение;
Да буду благ и праведен, как ты,
да в славе правлю свой народ...
Теперь поклонимся почившим
властителям Руси,
а там звать народ на пир,
всех — от бояр до нищего слепца,
всем вольный вход,
все гости дорогие.
Me duele el corazón. El miedo de un presagio ominoso encadena mi corazón. ¡Oh, santísimo, oh, Padre soberano! Vuelve desde el cielo tu mirada a tu fiel servidor y bendice mi reinado. Yo seré bueno y justo como Tú, y gobernare a mi pueblo con gloria... Rindamos ahora homenaje a los difuntos soberanos de Rusia y luego invitemos al pueblo a la fiesta. ¡Todos, desde el boyardo al mendigo ciego, todos encontrarán en mí a un padre!
A continuación, el coro recapitula el himno y el sonido de las campanas en un apoteósico final de escena. La versión de Rimski-Kórsakov de 1908 aprovecha esta ocasión para introducir un canon a distancia de tritono que utiliza la cabeza del himno para generar una escala de tonos enteros (Re, Mi Fa#, La♭, Si♭, Do). Este artificio, ausente en la partitura original de Músorgski, responde al permanente interés de Rimski-Kórsakov por las escalas sintéticas basadas en la simetría.

Modest Músorgski – Boris Godunov [1869], versión de Rimski-Kórsakov [1896]: Escena de la coronación: las campanas del Kremlin (00:00); himno en honor del zar (02:08); monólogo de Boris (05:06); recapitulación del coro y las campanas (08:10).
Modest Músorgski – Boris Godunov [1869], Escena de la coronación. Partitura orquestal: las campanas del Kremlin (00:00); himno en honor del zar (01:55); monólogo de Boris (04:02); recapitulación del coro y las campanas (06:46).
2. La canción del mosquito
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La revisión de la ópera terminada por Músorgski en 1872 efectuó una intensiva reescritura del Acto II que incluyó la adición de varias canciones originales que recrean el estilo folclórico. Estas canciones desarrollan un aspecto del folclore ausente en la versión de 1869 –el mundo infantil– que Músorgski trata con una empatía desbordante y que reencontraremos décadas después en el catálogo stravinskiano en canciones como los Tres cuentos para voz y piano de 1917 o las Tres canciones (recuerdos de la infancia) de 1919.
La canción del mosquito es reseñable por la segmentación de la parte vocal en pequeñas frases, generalmente dispuestas en pares, de carácter simple y repetitivo, coloreadas con pedales, ostinatos o escalas modales.
Está dispuesta según una estructura ternaria de tipo A B A’, con las secciones A centradas en Mi♭ menor y una sección central que recorre otras regiones tonales. Las secciones A utilizan un original hexacordo de carácter lidio menor con las notas Mi♭ Fa Sol♭ La Si♭ Do que contiene un prominente tritono entre la tónica (Mi♭) y el cuarto grado de las escala (La).
AYA DE FEODOR
Как комар дрова рубил,
комар воду носил,
клопик тесто месил,
комару обед носил.
Налетела стрекоза
на поповы на луга
и давай кутить, мутить,
сено в реку воротить.
Осерчал комар,
за попов товар,
побежал бегом за сеном,
стал гонять стрекоз поленом.
На комарью на беду
то полено сорвалось,
по стрекозам не попало,
рёбра комару сломало.
Над подмогушку ему
рано-рано поутру
клоп лопату приволок
комару под самый бок.
Да не вздюжил, изнемог,
комара поднять не смог.
Животочек надорвал,
Богу душеньку отдал.
Una vez un mosquito estaba en el bosque sacando agua, una cucaracha amasaba pan y le traía al mosquito la comida. Una libélula vino volando al henal del cura y empezó a jugar y a tirar el heno al río. El mosquito se enfadó y para salvar el heno del cura, fue volando con un bastón tras la libélula. Al lanzarle el bastón, erró el blanco, no le hizo daño a la libélula y se le cayó encima rompiéndole las costillas. Para ayudarle, por la mañana temprano, la cucaracha arrastró una pala hasta donde estaba el mosquito, pero no tuvo fuerzas y sucumbió. No pudo levantar al mosquito, la tripita se le reventó y entregó su alma a Dios.
Modest Músorgski – Boris Godunov [1872], canciones infantiles del Acto II. Canción del mosquito (01:30) y Canción de las palmas (03:58). Producción del Teatro Mariinsky de San Petersburgo (Andrei Tarkovski/Valery Gergiev, 2005).
3. La muerte de Boris
[spotify id=»spotify:track:689UzMQ7rq6JJ8jjr1D78V» height=»80″ /]La escena de la muerte de Boris constituye el más importante monólogo del protagonista de esta ópera y el cuarto tras el situado en la Escena de la coronación, el Aria de Boris y la Escena del reloj del Acto II. Tiene lugar cuando el zar colapsa y pide que traigan a su hijo Feodor para poder despedirse de él antes de morir. La escena se convirtió muy pronto en una pieza central en el repertorio de bajo cantante y ha contado con intérpretes legendarios como Fiódor Chaliapin, Boris Christoff o Nicolai Ghiaurov, entre otros muchos.

Este monólogo está estructurado como sucesión de diversos episodios musicales, algunos de los cuales rememoran algunos de los principales motivos conductores de la ópera. EL primer episodio, en estilo declamatorio, incluye una alusión al motivo de Feodor en los violines con las palabras «Reinarás por derecho … como mi primogénito».
Прощай, мой сын, умираю!
Сейчас ты царствовать начнёшь.
Не спрашивай, каким путём
я царство приобрёл;
тебе не нужно знать.
Ты царствовать по праву будешь,
как мой наследник,
как сын мой первородный.
¡Adiós, hijo mío, me muero! Ahora empezarás tú a reinar. No preguntes por qué medios obtuve el trono, no necesitas saberlo. Reinarás por derecho, como mi heredero, como mi primogénito.
El segundo episodio (suprimido en la versión de Rimski-Kórsakov), también en estilo declamatorio, alude al motivo del falso Dimitri coincidiendo con las palabras «¡El malvado pretendiente es fuerte!».
Сын мой, дитя моё родное!
Венец тебе достался в тяжкую годину.
Силен злой самозванец!
Он именем ужасным ополчен.
Вокруг тебя бояр крамола,
измена войска, глад и мор…
Слушай, Фёдор:
¡Hijo, hijo mío! Te tocará reinar en tiempos difíciles. ¡El malvado pretendiente es fuerte! Y utiliza un nombre temible. Estarás rodeado de boyardos sediciosos, un ejército desleal, hambre, enfermedades... Escucha, Feodor:

El tercer episodio está presidido por un motivo musical que representaría los peligros que Feodor va a encontrar en su reinado. Este motivo toma la apariencia de un coral ortodoxo ruso a partir de las palabras «Cuida la justicia del pueblo» en adelante.
Не вверяйся наветам
бояр крамольных,
зорко следи за их сношениями
тайными с Литвою;
измену карай без пощады,
без милости карай;
строго вникай в суд народный,
суд нелицемерный.
Стой на страже борцом
за веру правую, свято чти
святых угодников божьих.
No creas en las calumnias de los boyardos rebeldes, vigila sus relaciones secretas con Lituania. ¡Castiga la traición sin piedad, castiga sin misericordia! Cuida de la justicia del pueblo, sé imparcial. Guarda como un guerrero la verdadera fe, y reverencia a los santos de Dios.

Un breve cuarto episodio recapitula el motivo de Xenia (la hija de Boris).
Сестру свою, царевну,
береги, мой сын;
ты ей один хранитель остаёшься,
нашей Ксении, голубке чистой.
Cuida de tu hermana, hijo mío, serás el único protector de nuestra Xenia, ¡inocente paloma!

Comienza ahora uno de los episodios más líricos del monólogo: la oración con la que Boris ruega a Dios que cuide de sus hijos cuando él no esté. La parte orquestal está presidida por un tremolo de los violines en el registro agudo que establece una atmósfera irreal. A partir de «Desde las alturas inalcanzables» se incorpora un motivo de cuatro corcheas descendentes que se repite de forma hipnótica y realzando el carácter extático del momento.
Господи! Господи!
Воззри, молю, на слёзы грешного отца!
Не за себя молю,
не за себя, мой боже!...
С горней, неприступной высоты
пролей Ты благодатный свет
на чад моих невинных...
кротких, чистых...
Силы небесные!...
Стражи трона предвечного!...
Крылами светлыми вы охраните моё
дитя родное от бед и зол, от искушений!
¡Oh, Señor Dios, te lo suplico, mira las lágrimas de un padre pecador! ¡No te lo pido por mí, no es por mí, Señor! Desde las alturas inalcanzables derrama tu luz bendita sobre mi inocente hijo... tierno y puro... ¡Fuerzas celestiales, guardianes del trono eterno, preservadlo con vuestras brillantes alas de la desgracia y el mal y de la tentación!

El tañido de las campanas por las honras fúnebres que los boyardos preparan ya para Boris inician la sección final del monólogo con la entrada del motivo de las campanas procedente de la Escena de la coronación. Poco después, se escucha el coral ortodoxo de carácter fúnebre que inicia las exequias del zar.
Звон! Погребальный звон!
ХОР
Плачьте, плачьте, люди,
несть бо жизни в нём,
и немы уста его,
и не даст ответа...
БОРИС
Надгробный вопль!
Схима, святая схима...
в монахи царь идёт.
ФЁДОР
Государь, успокойся! Господь поможет.
БОРИС
Нет, нет, сын мой, час мой пробил...
¡Un tañido! ¡Tocan a muerto! CORO ¡Llora, llora pueblo! Ya no queda vida en él... Sus labios están mudos y no responderán... BORIS El canto fúnebre. El manto, la santa vestidura... Monjes, ¿es que el zar va a morir? FEODOR ¡Cálmate, padre, Dios nos ayudará! BORIS No, no hijo, mi hora ha sonado...

El episodio final constituye un tour de force dramático para el protagonista: sobre el coro ortodoxo fúnebre en crescendo junto con el tremolo de los violines, y sintiendo la inminencia de su muerte, Boris realiza sus últimos ruegos a Dios.
ХОР
Вижу младенца умирающего,
и рыдаю, плачу;
мятётся, трепещет он.
И к помощи взывает,
и нет ему спасения...
БОРИС
Боже! Боже!
Тяжко мне!
Ужель греха не замолю?
О, злая смерть!
Как мучишь ты жестоко!
Повремените: я царь ещё!
Я царь ещё...
Боже! Смерть!
Прости меня!
Вот, вот царь ваш... царь... простите...
Простите...
CORO Veo al niño agonizante, sollozo, y lloro, él se agita y da vueltas, tiembla, grita pidiendo socorro, pero no tiene salvación... BORIS ¡Dios mío, Dios mío! ¡Me ahogo! ¿Es que las oraciones no pueden conseguirme el perdón? ¡Ah, muerte cruel! ¡Cuán fieramente me atormentas! ¡Un momento! ¡Aún soy zar! ¡Ah, sí! ¡Aún soy el zar!... ¡Dios!... ¡Muerte! ¡Perdóname! ¡He aquí a vuestro zar! Zar... Perdóname... perdona...

Un sereno postludio orquestal cierra la escena rememorando en tema principal del aria de Boris del Acto II «He conseguido el poder absoluto» en los bajos mientras el tremolo de violines desciende lentamente, todo ello sobre un pedal de tónica en Re bemol, como alegoría del fracaso del reinado de Boris.
БОЯРЕ
Усоп...
BOYARDOS Ha muerto...
Modest Músorgski – Boris Godunov [1872], versión de Rimski-Kórsakov [1896], Muerte de Boris (con subtítulos en español). Protagonizada por el bajo búlgaro Boris Christoff en un telecast para la NVC en 1956.
Modest Músorgski – Boris Godunov [1869], Muerte de Boris (con subtítulos en español). Producción del Teatro Mariinsky de San Petersburgo (Graham Vick/Valery Gergiev, 20012). El monólogo comienza en el minuto 4:30.
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