
Este curso de Historia de la música no se propone que conozcas una lista de estilos, vidas de compositores y obras de obligado conocimiento. Pretende en primer lugar ayudarte a desarrollar una comprensión global de los factores (económicos, tecnológicos, sociales, etc.) que han incidido en la evolución y desarrollo de la música occidental desde que tenemos conocimiento de ella.
Para empezar a recorrer este camino, en esta Introducción discutiremos algunos conceptos generales que nos servirán para plantear las preguntas que nos ayudarán a enfocar el papel que ha jugado la música a lo largo de los últimos mil años. Las discusiones previas nos servirán para plantear una primera división de la Historia de la música occidental en tres grandes edades que nos servirá de guía y estructura para el curso.
La música como cultura

La consideración de la música como cultura -es decir, como un elemento más del tejido de códigos culturales y sociales que configuran el modo en el que nos relacionamos con nuestro entorno- constituye el principal -y revolucionario- cambio de perspectiva producido en el ámbito de la etnomusicología durante el siglo XX.
Hasta los años 60 aproximadamente, siguiendo la inercia de la musicología histórica, la etnomusicología tradicional había puesto el énfasis en el estudio de la “materia” musical de los distintos pueblos: los ritmos, las escalas, los instrumentos, las formas musicales, etc.
En su obra The Anthropology of Music (1964), el etnomusicólogo Alan P. Merriam sostuvo que esta materia musical (sound) constituye sólo una faceta de la música. Para Merriam la música es un fenómeno que no puede ser descrito únicamente desde el sonido, sino que requiere también el estudio de las conductas que lo acompañan (behaviour) y de las ideas (ideas) que se generan en torno a la música.
Es decir, la música tiene lugar por lo general en forma de un acto social (conductas) cuyos actores actúan según ciertas normas (no son las mismas las de la Ópera de París en 1880 que las de una rave party o las de unas procesiones de Semana Santa en Sevilla).
Por otro lado, la música no es un fenómeno ideológicamente neutro, sino que suele insertarse en un sistema de valores (ideas) y concepciones (no es el mismo el que rodeó al jazz en los años 40, que el que sustentó el canto gregoriano en la Edad Media o el que hace posible año tras año la canción del verano).
Desde el punto de vista del estudio de la Historia de la Música, todas estas consideraciones concernientes con la imbricación de la música en la cultura nos servirán para darnos cuenta de que la música no es un ente autónomo cuya evolución responda únicamente a sus propias reglas o a los mandatos del arte, sino que dicha evolución constituye un componente y un reflejo más de las transformaciones que tienen lugar en la sociedad, que es la que en última instancia determina su sentido y su vigencia.
Una antropología de la música en cuatro vídeos
La música puede ejercer un extraordinario poder aún careciendo de originalidad o valor estético, pues normalmente forma parte de un entramado social o comunicativo más complejo. Nos engañaríamos si creyésemos que la universalidad de la música que postula el vídeo Música, emociones y neurociencia se refiere a las «grandes obras de arte» pues, como vemos en el último de los vídeos, la capacidad de la música para «mover» las emociones parece depender más del hecho de poder «participar» en ella que de su complejidad u originalidad.
La música expresa sensaciones e ideas, pero al contrario que las artes literarias o visuales, la música -por su carácter abstracto- necesita de oyentes que sean capaces de expresarlas mediante el lenguaje, por banales que sean, pues solo de ese modo adquieren valor cultural. Con frecuencia, algunas manifestaciones musicales han sido consideradas dañinas o inmorales (Pitágoras, Platón, Al-Farabí, etc., enseñaron ya sobre ello) y lo han seguido haciendo hasta nuestros días, como muestra el vídeo de los Sex pistols.
[activa los subtítulos en castellano]
Anita Collins – Cómo beneficia a tu cerebro tocar un instrumento musical [2014]. Este impactante vídeo describe los efectos la música en nuestro cerebro. Este hecho pone en evidencia las bases biológicas que sustentan la música y su efecto sobre las personas.
Redes – Música, emociones y neurociencia [2011]. Además de los argumentos biológicos, los etnomusicólogos, han constatado que la música constituye un rasgo característico e inseparable de la cultura humana: No hay civilización humana -por primitiva que sea- que no cuente con su propia música.
Sex Pistols – Protestas de grupos religiosos en Caerphilly contra los Sex Pistols [1976]. Que la música sea un rasgo imprescindible de la especie humana, no significa que sea un «lenguaje universal». La música sirve tanto para unir personas como para enfrentarlas entre sí.
David Bisbal – Celebración de la victoria de España en el Mundial de fútbol [2010]. Los estribillos sencillos permiten la participación del público. En el minuto [06:10] el cantante almeriense entonó el himno nacional sobre la armonía de la canción… El público está viviendo una intensa emoción, y sin duda alguna la música actúa como catalizadora de esta emoción. Sin embargo, cabe preguntarse ¿qué calidad musical tiene esto?
La visión idealista de la cultura
La historiografía musical ha estado dominada por una visión idealista de la Historia. De forma simplista, podemos definir el idealismo como la visión del mundo que entiende que la mente y las ideas son el motor del progreso, y el materialismo como aquélla que entiende que son las condiciones tecnológicas y económicas las que lo condicionan. La visión idealista de la cultura está basada en las siguientes premisas:
- La cultura es un proceso acumulativo: cada nuevo estadio supone un avance técnico con respecto al estadio anterior, de modo que la sucesión de dichos estadios representa un recorrido ascendente de progreso permanente.
- La cultura es un proceso orgánico: los estadios evolutivos de la cultura presentan similitudes con un organismo vivo que nace, crece, alcanza la madurez y entra en decadencia para ser sucedido por un nuevo estadio evolutivo. A su vez, cada estadio evolutivo contiene el germen del estadio que habrá de sucederle. A los estadios evolutivos del arte se los denomina estilos.
- El genio es el motor de la cultura: Las visiones idealistas de la cultura ponen el acento en el poder transformador del genio. Así, buena parte de la historiografía musical se centra en documentar exhaustivamente diferentes aspectos de apenas unas decenas de ‘grandes compositores’ -su vida, su obra, su estilo, sus anécdotas, etc.-.

La visión idealista de la Historia de la música está abocada a enfrentarse a numerosas contradicciones: Si es el progreso quien marca el devenir de la Historia de la música, ¿cómo es posible que una técnica tan simple como el bajo continuo barroco provocara la decadencia de la sofisticada ciencia de los polifonistas renacentistas a partir de 1600? ¿cómo es posible que un estilo tan rudimentario como el rock desalojase al jazz del mainstream estadounidense en los años 60?
Con datos como éstos es posible cuestionar todas y cada una de las premisas del idealismo estético:
- ¿La cultura es un proceso acumulativo? La Historia muestra que los estilos artísticos y musicales no siguen una línea recta. Algunos estilos más simples han sucedido a estilos más complejos, con lo cual la idea de progreso permanente queda en entredicho.
- ¿La cultura es un proceso orgánico? En general, es posible acotar los estilos musicales de modo que se pueda reconocer en ellos una evolución orgánica (formación, maduración y decadencia). Sin embargo no es demostrable que los estilos se sucedan de forma orgánica (un estilo engendra al siguiente), sino que más bien los estilos parecen coexistir en unos ecosistemas (Jeff Todd Titon) que pueden llegar a ser bastante agresivos y en los cuales una determinada “especie invasora” pudiera acabar en poco tiempo con décadas o incluso siglos de tradición.
- ¿El genio es el motor de la cultura? La etnomusicología nos enseña que ninguna innovación musical prospera si no es aceptada y reconocida por el público. Los grandes genios han existido allí donde hubo un público dispuesto a reconocer su mérito, y en cierto modo el artista genial es tan excepcional como los momentos históricos en los que la sociedad está sedienta de innovación y calidad musical, como fueron la Venecia de Giovanni Gabrieli, la Viena de Ludwig van Beethoven o el Nueva York de Miles Davis.
La emancipación de la disonancia
El compositor Arnold Schönberg (1874-1951), explicó la Historia de la música como un proceso de «emancipación de la disonancia«, es decir, como una conquista de la serie físico-armónica mediante la asimilación progresiva de la disonancia -o de las relaciones más avanzadas de la serie físico-armónica- a lo largo de la Historia. La emancipación de la disonancia sería así la responsable de la evolución de la música desde la monodia griega y gregoriana hasta el dodecafonismo y el microtonalismo practicado por las vanguardias musicales del siglo XX.

Esta explicación de la evolución histórica de la música ha ejercido una enorme influencia en la mentalidad académica, especialmente en la europea, aunque está en declive desde hace algunas décadas. Y sin embargo presenta todos los ‘defectos’ achacables a los modelos idealistas:
- Concibe la Historia de la música como un proceso ajeno a los vaivenes sociales y tecnológicos, dependiente básicamente de un factor interno, en este caso la disonancia.
- Concibe la Historia de la música como una línea que avanza en una sola dirección, restando importancia y categoría artística a todas aquéllas manifestaciones musicales que no encajan dentro de la misma.
- Sitúa arbitrariamente en un parámetro (la disonancia) la esencia de la música, degradando a un papel anecdótico cualquier otro parámetro.
- Induce un sistema de valores arbitrario, según el cual la música disonante debería considerarse siempre más avanzada (mejor) que la menos disonante.
- Está concebida desde una perspectiva chovinista e interesada: Al plantear esta teoría, Schönberg situaba automáticamente su sistema dodecafónico en la cúspide de la evolución musical occidental, ¿pura casualidad?
Algunos términos problemáticos
Las etiquetas resultan una herramienta práctica para referirnos a los distintos tipos de música, pero a menudo resultan sesgadas o imprecisas. La misma división entre música ‘clásica’ y ‘moderna’ requiere alguna explicación, pero antes procederemos a repasar y discutir algunos pares de etiquetas usadas con frecuencia en los libros de Historia de la música:
Música culta y popular

La distinción culto/popular suele estar muy clara en las grandes civilizaciones orientales (mundo árabe, Persia, India o China, entre otros) y en la música occidental más antigua (Grecia, Roma, Europa medieval). En estas tradiciones se suele denominar «clásica» a la tradición culta.
La música culta se refiere a una tradición (preferentemente escrita, aunque normalmente suele ser oral) con arraigo en un espacio geográfico suficientemente amplio, basada en el conocimiento de una teoría musical, un repertorio musical histórico y/o la adquisición de un virtuosismo interpretativo conforme a unas reglas de estilo, transmitidas de profesor a discípulo.
Por música popular se entiende una tradición oral con arraigo local que carece tanto de una teoría como de un repertorio histórico y se sostiene en una práctica interpretativa no exclusiva, a menudo al alcance de la mayoría de los miembros de la comunidad.
En cuanto a la música histórica, hay que añadir que la producción escrita nunca ha sido nunca igualmente «culta» o «artística», y que en general son nuestros prejuicios los que elevan a este rango música de otros siglos -en realidad, la mayor parte de ella- que fue escrita para «usar y tirar».
Música moderna y contemporánea

Las coordenadas temporales a veces no son suficientes para esclarecer ni la materia sonora de la música ni su entorno sociológico e ideológico. De ahí que dos términos aparentemente sinónimos (‘moderno’ y contemporáneo’) sean empleados de forma convencional para denotar dos ámbitos musicales muy contrapuestos.
Por música moderna nos solemos referir a los estilos musicales que los musicólogos han denominado ‘música popular’ (para diferenciarla de la música tradicional o folclórica) o ‘músicas populares urbanas’. Engloban diferentes estilos o corrientes que (como el blues, el flamenco, el jazz, el rock o el pop) comparten numerosos aspectos significativos:
- Sonoros (sonido): Constan de una base rítmica, melodía y acompañamiento armónico, han ido incorporando elementos eléctricos y electrónicos a lo largo de su historia, etc.
- Sociológicos (conductas): Se han originado en entornos urbanos a partir de tradiciones folclóricas o populares preexistentes y en conexión con las distintas ofertas de ocio originadas a lo largo del siglo XX. Su difusión y almacenamiento se ha producido fundamentalmente por medios no escritos. A diferencia de la música folclórica, el músico «moderno» es generalmente profesional y su propiedad intelectual está reconocida, aunque a menudo la figura del compositor queda eclipsada por la del intérprete.
- Ideológicos (ideas): Este es el aspecto menos homogéneo de todos, pues es posible encontrar numerosas posturas en cuestiones como a) Actitud frente al mercado: estilos masivos (pop), desafiantes (indie) o elitistas (jazz), etc. b) Consideración de la complejidad/sencillez como criterio de valor: estilos que valoran la complejidad (jazz) y que la desprecian (punk) o la ignoran (electrónica de baile), etc. c) Actitud frente a la tradición: estilos que valoran su historia (jazz, rock), estilos con raíces tradicionales (flamenco, blues), estilos que desconocen o carecen de una verdadera tradición (pop, electrónica de baile), d) Valoración de la técnica instrumental: Estilos que valoran el virtuosismo instrumental (jazz, metal), que lo ignoran (pop) o lo desprecian (punk), etc.
Por música contemporánea (o ‘música académica contemporánea’) nos solemos referir a la música que sigue componiéndose en nuestros días conforme a las condiciones tecnológicas y sociológicas de la música clásica de la primera mitad del siglo XX. Aunque la música contemporánea también se ha desplegado en diferentes estilos (serialismo, texturalismo, minimalismo, espectralismo, etc.), todos ellos comparten numerosos aspectos significativos:
- Sonoros (sonido). Aunque en las últimas décadas se ha incorporado la electrónica con bastante fuerza, la tecnología se basa principalmente en la notación y el empleo de los instrumentos acústicos de la tradición clásica. En general, la música contemporánea evita emplear simultáneamente patrones rítmicos, melódicos o armónicos fácilmente reconocibles.
- Sociológicos (conductas). Se desarrollan en entornos sociales heredados de la música ‘clásica’: Conservatorios, temporadas de conciertos, teatros de ópera, festivales de música, etc. Requieren de sus intérpretes una formación exigente y altamente cualificada y su financiación depende de las partidas destinadas por las instituciones públicas y privadas al sostenimiento de la música ‘clásica’. La división del trabajo entre compositor e intérprete es casi absoluta. El oyente debe permanecer en silencio, generalmente sentado.
- Ideológicos (ideas). La música contemporánea parte de una concepción fuertemente idealista y eurocéntrica de la Historia de la música. Se ve a sí misma como heredera de la tradición clásica y asume el compromiso de seguir conduciéndola en una línea ascendente e irreversible.
Música moderna y contemporánea de 1989
Roxette – The Look [1989] Este dúo sueco alcanzó proyección internacional en 1989 con el tema The Look. Su música se engloba dentro del pop, una corriente definida por los musicólogos como estilísticamente mutante (se adapta a los gustos del mercado) y cuya seña de identidad más característica sería la orientación al consumo masivo.
Kaija Saariaho – Du cristal [1989] La compositora finlandesa Kaija Saariaho es una de la representantes más reconocidas del espectralismo. Su obra Du cristal está escrita para gran orquesta y sintetizador que desarrolla la resonancia del acorde de campanas escuchado al principio.
Música clásica y moderna

La expresión ‘música clásica’ es relativamente reciente: fue acuñada durante el siglo XIX, en un momento en el que el concierto sinfónico se erigía en Europa central como el principal formato para la difusión y el disfrute de la música. Se trata, por tanto, de una etiqueta posterior a músicos tales como Bach, Mozart o Beethoven, quienes en ningún momento se consideraron a sí mismos ‘clásicos’.
Ahora bien, ¿está justificada esta clasificación? La objeción más importante a esta división reside en el uso sesgado que se impone al término ‘clásico’: Charlie Parker no sería un ‘clásico’ (pese a que su música constituye la espina dorsal del jazz) mientras que las obras de Malcolm Arnold (nacido un año después que Parker) habrían sido ‘clásicas’ desde el mismo momento de su estreno, al margen de la huella que hubieran dejado.
Sin embargo, estas paradojas no son nuevas ni exclusivas de la música occidental pues, como hemos visto, en las culturas musicales no occidentales suelen poseer una conciencia muy clara de lo que pertenece a lo ‘clásico’ y lo que no. El ejemplo que más semejanzas presenta con el caso actual lo ofrece el Barroco musical con los denominados stile antico (estilo antiguo) y stile moderno (estilo moderno). Por stile antico se denotó el estilo polifónico cultivado en las iglesias, un estilo complejo, que contaba con siglos de tradición y con un monumental aparato teórico y técnico: el contrapunto. El stile moderno se denotó el recientemente inventado estilo monódico cultivado en el teatro y que contaba con un aparato teórico y técnico aún por desarrollar: la armonía.
Resumiendo, en el Barroco se acuñaron dos términos para referirse a músicas contemporáneas entre sí, pero basadas en técnicas compositivas e interpretativas, perfiles sociológicos e ideológicos perfectamente distinguibles. Al igual que la música barroca (el stile moderno), la música moderna es el resultado de las profundas transformaciones tecnológicas (creación, difusión) y sociales (mass media) acaecidas durante el siglo XX. Gracias a ello, podríamos obtener una caracterización provisional de la música clásica a partir de los siguientes aspectos:
- Sonoros (sonido). La tecnología compositiva está basada fundamentalmente (a veces de forma casi exclusiva) en la notación. Los instrumentos y las voces se utilizan sin amplificación, y exigen del intérprete un elevado grado de control técnico. La técnica compositiva varía a lo largo de la historia, pero pone el énfasis en la simultaneidad de sonidos temperados (polifonía).
- Sociológicos (conductas). Se ha desarrollado en diferentes espacios sociológicos: La iglesia (música sacra), los palacios (música profana), los teatros (ópera), los hogares (música de cámara) y las salas de concierto (música orquestal). Las normas sociales alrededor de la música han variado enormemente a lo largo del tiempo y no es posible realizar generalizaciones.
- Ideológicos (ideas). Los valores «clásicos» han variado enormemente según los periodos, los lugares y los espacios, aunque es posible rastrear líneas de pensamiento más o menos continuas, como pueden ser la pitagórica (la música como reflejo de los fundamentos físico-matemáticos de la armonía), la retórica (la homología entre el discurso oral y el musical) o el formalismo (la música como construcción autónoma).
Música clásica y moderna de 1940
Joaquín Rodrigo – Concierto de Aranjuez (2. Adagio) [1940] Compuesto en París y estrenado en 1940 en el Palau de la Música de Barcelona, el Concierto de Aranjuez está compuesto según parámetros ‘clásicos’: Música escrita, destinada a la sala de conciertos e instrumentos acústicos de tradición ‘clásica’. Es la obra clásica española más interpretada en el mundo.
Glenn Miller – In The Mood [1940] Este tema se mantuvo durante quince semanas consecutivas de nº1 de ventas en los USA a principios del año 1940. El swing fue la música popular estadounidense durante los años 30 y 40. Las bandas más comerciales (blancas) marginaron la improvisación en beneficio de los arreglos, lo cual las hace deudoras de la tradición ‘clásica’.
Las tres edades de la música occidental
El etnomusicólogo alemán Walter Wiora propuso en su obra The Four Ages of Music (Las cuatro edades de la música, 1967) una división de la Historia de la música universal en cuatro edades solapadas entre sí:
- Culturas prehistóricas. Culturas que aún no han sistematizado su cultura musical (escalas, teoría, etc.). Cubriría la prehistoria de la humanidad y persistiría en las sociedades primitivas actuales. La producción musical engloba una enorme variedad de técnicas que incluyen la monodia, la polifonía, la heterofonía o la polirritmia.
- Altas culturas de la Antigüedad. Culturas que han desarrollado un sistema musical (generalmente, expresado en términos matemáticos) y una tradición oral celosamente guardada. Cubriría las grandes culturas de la Antigüedad (Mesopotamia, Egipto, Grecia, Roma, etc.) y persistiría en Europa hasta la Edad Media (canto gregoriano) y en las tradiciones clásicas orientales (música árabe, Persia, India, China, etc.) hasta la actualidad. Musicalmente, estas tradiciones se caracterizan por el alto grado de sofisticación alcanzado por la melodía.
- Música occidental. Cultura musical apoyada en la notación musical y caracterizada por el desarrollo de la polifonía, la armonía y las grandes formas musicales. Se trataría de un fenómeno fundamentalmente europeo originado en la Edad Media (ca. 1100) y que se habría extendido por todo el mundo hasta nuestros días.
- Música de la era industrial. Música basada en las tecnologías del sonido (creación, difusión, comercialización, etc.) que incorpora el sonido no temperado como materia prima musical. Se trataría de un fenómeno iniciado durante el siglo XX y que apunta en nuestros días a una creciente globalización.
La ordenación de Wiora nos aproxima a la visión de la Historia que intentaremos trazar en este curso. Por un lado, teniendo en cuenta que la tercera ‘edad’ de Wiora se corresponde adecuadamente con lo que entendemos por ‘música clásica’, del mismo modo que la cuarta ‘edad’ lo hace con la ‘música moderna’. Sin embargo, nosotros nos ceñiremos a una división en tres edades ligeramente distinta, basada en la irrupción de dos revoluciones tecnológicas que ya observó Wiora: La invención y desarrollo de la notación musical, y el desarrollo de las tecnologías del sonido.
- Primera Edad – La Edad de la Memoria. Culturas musicales anteriores al desarrollo de la notación musical.
- Segunda Edad – La Edad de la Notación. Cultura musical europea, basada en el desarrollo de la notación musical.
- Tercera Edad – La Edad del Sonido. Culturas musicales globales, basadas en el desarrollo de las tecnologías del sonido (creación, difusión, comercialización, etc.).
Nosotros emprenderemos nuestro estudio con las tradiciones musicales que se han preservado hasta nuestros días, y que se han sostenido y desarrollado principalmente gracias al empleo de la notación musical. Con ello, excluimos voluntariamente del curso las tradiciones musicalmente ‘prehistóricas’ (esto es, cuya música no se ha preservado por escrito) independientemente de su encuadre en la primera o segunda ‘edad’ de Wiora, salvo la monodia medieval (canto gregoriano y trovadores), pues se trata de corpus musicales que, aunque se formaron y desarrollaron en un medio aún desconocedor de la notación musical, pudieron ser preservados posteriormente mediante la notación.
Por su parte, el siglo XX (y XXI) será tratado como una etapa de transición entre la tradición notacional (‘clásica’) y las nuevas tradiciones desarrolladas in situ a partir de las nuevas tecnologías del sonido (músicas ‘modernas’). Evitaremos así excluir las músicas ‘populares’ de nuestro relato -como hacen aún hoy en día la mayor parte de las ‘historias’-. Es decir, las músicas que son el resultado directo de la aparición de las modernas técnicas de grabación y difusión del sonido, que han incorporando nuevas tecnologías según se ha democratizado su uso (instrumentos eléctricos, posproducción, producción digital, etc.), y que han ocupado los nuevos espacios sonoros abiertos durante los siglos XX y XXI (radio, cine, televisión, pistas de baile, etc.).
¿El uso del adjetivo *popular* para la música comercial/de masas/llámenlo como gusten, no es también ideológico y problemático? ¿Qué papel juega el pueblo en su creación o interpretación?
Creo que la musicología latina sufre el efecto de una mala traducción del adjetivo *popular* en inglés, que no significa popular en la acepción primera que tenemos en español sino «famoso», al gusto de las masas.
No sé si la musicología germánica por proximidad con el inglés, que es también una lengua fudamentalmente germánica, tienen también este problema, ni tampoco la eslava o la no culturalmente europea (contemos a las tres américas: la anglo, la hispana y la lusa como parte de la cultura fundamentalmente europea), pero los países que hablan «dialectos» del latín creo que esto es un problema parecido al de «billion/billón» salvo que en este último caso, lo normal es que sí se haga bien la traducción, auqnue no siempre.
Por otra parte, ¿hay música popular en el XXI? Los cánticos políticos o deportivos podrían ser la última música popular, no cree? La música pop, por muy alta calidad que llegue a alcanzar es obra de uno o varios compositores y productores sin ninguna participación popular en el proceso y ni siquiera sin que la música se ofrezca al público sin condicionantes que manipulen el gusto de aquél.
Pensemos cuál sería el éxito de la mayoría de canciones pop (incluyo acá, como se hace con la categoría «clásica», groseramente a toda la música de masas estadounidense y de sus satélites así como sus derivaciones y mixturas, desde el RnB o el Death Metal hasta el reguetón o el «pop» hispano desde Antonio Machín hasta Camilo). ¿No cree que si no se difundiera constantemente por plataformas tipo Spotify, bandas sonoras de series, películas, videojuegos, etc; redes sociales, falsos y fabricados, o no, escándalos, de los «artistas» que las industrias de entretenimiento quieren promocionar, todo ese «gossip» sobre sus vidas privadas… o sea, si no se hiciese toda esa campaña publicitaria constante todo el año, cree alguien que la música «popular» sería tan ídem y sobre todo habría desplazado a la música popular de verdad?
No puedo asegurar, pero en mi Perú de origen, aún hay gente que se junta para tocar charango, quena, bandurria cusqueña, etc, y cantar en las plazas, veredas, y zonas cualesquiera de los pueblos y ciudades. Casi todas estas personas son de 40 -50, para arriba, los jóvenes escuchan música comercial.
Esto me hace pensar, estimado profesor, que es una gran falacia que toda esa música fundamentalmente creada por profesionales gringos y británicos al servicio de inversores internacionales pueda llamarse *popular*. Pero no nomás así sino que creo que esa falacia no es inocente, que hay un interés en vincular ese negocio con la idea de pueblo. como que quieren condicionar a pensar que esa música no es en verdad la «soundtrack» del capitalismo sino la música que verdaderamente «quiere» el pueblo, igual que la Coca Cola; y por tanto es la música de la «libertad».
Por ello creo que si hacemos un análisis marxista, materialista, esa «música popular contemporánea», que además es punta de lanza para la penetración de la ideología del capitalismo protestante en todo el mundo, y ariete contra las alternativas socialistas, se demuestra falsa. El idealismo se manifiesta en ese mantra de que «si triunfa es porque a la gente le gusta», sin analizar las condiciones materiales que crean y moldean el gusto.
Disculpe la extensión, profesor, el tema es súmamente interesante y muy importante para analizar lo que mencionaba arriba de la «moralidad» de ciertas músicas.
Un gusto poder comunicar mis pensamientos con usted y sus lectores. Reciba un saludo.
PD: Profesor, seguro que lo sabe usted bien por su día a día con niños y jóvenes, creo que hoy día no tiene sentido hablar de música pop actual con canciones de los años 80. Ningún joven actual estava siquiera vivo en aquellos años. Anuel, Rosalía, Taylor Swift, etc, son la música pop actual. No que esté mal la música pop antigua, pero háblele a un joven de 16 de esa música y será con a alguien de la generación de 1960 hablarle de música comercial de 1930, no va a sentirse cerca de ese ejemplo, incluso capaz se cree una pequeña «hostilidad» por ser «música de viejos» que escuchaban sus padres.
Hola Andrés, comparto todas tus reservas. Aún así creo que es defendible el término «popular» para las músicas comerciales. No en el sentido de compuestas por la gente común, sino dirigida a la gente común y cuyo éxito y permanencia en el imaginario colectivo a lo largo del tiempo depende en última instancia de la gente común.
Aún así, es necesario distinguir, como tú haces, entre las músicas de tradición –o de raíz– de las músicas comerciales, que generalmente se ajustan a unos pocos patrones imitados en todos los países, independientemente de sus raíces.
También tienes razón en que los ejemplos que nombro de música popular son antiguos. El texto ya es algo antiguo y desde entonces han cambiado mucho las tendencias de fondo, no solo los nombres de los artistas. En cualquier caso tampoco me preocupa no citar artistas muy recientes. Ya me ha pasado en otros textos que por poner nombres muy actuales pasaron de moda unos años después y ya nadie los conocía. En cualquier caso, tengo previsto hacer una revisión en profundidad de la Introducción, se ha quedado vieja en muchos aspectos.
Saludos cordiales!
Buenas Rafael, ¿Cómo se cuestiona usted el idealismo estético? ¿Sobre que premisas?
Por Idealismo estético entendemos las coordenadas ideológicas establecidas por Hegel en su Estética y continuadas y ampliadas por numerosos historiadores del arte. Consiste básicamente en asumir que la evolución del arte depende únicamente del arte, y no de circunstancias externas. Como esta Historia de la Música se encarga de mostrar unidad tras unidad, la estética depende en gran medida de procesos tecnológicos, económicos y sociales totalmente externos al arte. Tampoco propongo nada nuevo, si insisto en este asunto es porque los alumnos de Secundaria me llegan continuamente con conceptos idealistas que han aprendido en resúmenes mediocres que reducen la sucesión de estilos a una continua cadena de «reacciones» sin causa externa aparente.
Gracias por haber creado un curso tan extenso e inteligente.
Empezamos un nuevo curso en La Palma con este fantástico blog. ¡Gracias, Rafa!
De nada, suerte con la erupción y que no siga haciendo daño.
Este blog es el mejor, saludos desde Argentina
Gracias por tus palabras, un saludo.
De momento: ¡expléndido!
Hace años tengo pendiente hacer este curso, y siempre que vuelvo me sorprende lo bueno que es. Me gusta como te enfrentas de lleno a los pre-condicionamientos tradicionales y dejas clara la necesaria actualización de la mentalidad historiográfica musical.
Aprendi cosa q no sabia
Megusta aprendi un poco
Me gustó 👍 aprendí mucho de ésta lectura
Me gustó 👍aprendí cosas que no sabía de ésta lectura
Mil gracias por compartir tan maravilloso material, me ha resultado de gran ayuda.
Hola, soy una de las «aprovechadas silenciosas», pero me decido a romper mi silencio para felicitarte y agraecerte al mismo tiempo el material que tan generosamente compartes. Me resulta muy útil en 2º de Bachillerato y 4º de la ESO. Creo, sinceramente, que en cuestión de Historia de la Música, es un trabajazo. Enhorabuena!!!
Sencillamente, me parece un privilegio contar con el fabuloso material que tan generosamente pones a disposición de quien esté interesado, como es mi caso, profesor de segundo de bachillerato entre otros cursos de música. Querría preguntarte si sería posible contar con la posibilidad de acceder a los ejercicios. Recibe un cordial saludo.
Los ejercicios están un poco anticuados, en cualquier caso si buscas «contraseña» en el buscador del blog, encontrarás los enlaces.
Soy es estudiante de profesorado de musica y además enseño instrumentos .EL material y la clasificación del mismo me parecen exelente .bien presentados bien sintetizados .y visualmente acorde , la referencia audiovisual de las obras y autores es fundamental .explicar la musica sin musica es imposible .gracias y a seguir …que los necesitamos
Muchas gracias por tu mensaje Solveig, me alegro de que el blog te sea de ayuda. Un saludo!
¿Hay una opción para entrar a realizar las actividades que planteas en cada una de las unidades? Gracias
Teclea «contraseña» en el buscador del blog
«… cabe preguntarse ¿qué calidad musical tiene esto?»
Pregunta cabal pero capciosa o al menos parcial y prejuiciosa. ¿Qué razón o verdad estética hace mejor al Rock de la cárcel o Satisfaction o a buena parte del monótono jazz que a una canción de Bisbal? ¿No hay cierto «clasismo» prejuiciado al condenar un tipo de banalidad y salvar otro, sostenido por un aparato propagandístico mucho más potente? ¿El «sólo es rock & roll pero me gusta», de los Rolling, no es un reconocimiento de la adicción por lo superficial propio de la sociedad capitalista vencedora de la 2ª Guerra Mundial? ¿Tiene más valor musical que la superficialidad cursi de Bisbal? Más sinceridad seguramente, pero calidad musical?
Cada cual opinará lo que le parezca, está claro, pero si hacemos distinciones cualitativas, hagámoslas con rigor y sinceridad intelectual, no según querencias de una u otra clase seguramente motivadas por adicciones musico-afectivas de adolescencias, pubertades y tiempos pasados que solemos querer creer que fueron mejores.
Por cierto que una parte significativa de la música que llamamos artística también podría entrar en esa categoría de música de dudosa calidad, por muy bien envuelta en sonidos primorosos y técnicas depuradas que esté (academicismo vacío, en realidad. Cuando alguien habla de «música académica» pensando que es un adjetivo elogioso, debería hacérselo mirar), y por muchas interpretaciones deliciosas que la hagan parecer oro cuando no es ni plata y algunas veces casi tampoco bronce. Y mucha otra, de tradiciones o «escuelas» nacionales ninguneadas por la historiografía y la musicología alemana y anglosajona dominantes desde hace 2 siglos (vamos desde que nacieron ambas disciplinas, prácticamente) merecería ser estudiada, programada y grabada bastante más que muchas mediocridades pretenciosas centroeuropeas desde el Clasicismo, y norteamericanos de los últimos 60 o 70 años (no os escondáis John Adams y minimalistas en general, que os veo).
Total, que cuando alguien pretende convencerme de que Metallica o Queen «sí que hacín buena música», no como esa mie… que escuchan los chavales de ahora, como «la Rosalía esa», siempre le pido que me dé argumentos serios que respalden esa afirmación, que lo de «no me gusta» no es crítica sino gusto. De momento siguen sin darme ninguno que me convenza del todo. ¿Tal vez estaría bien que desde este blog también se hiciera un poco de análisis musical crítico pop?, dado que los autodenominados «críticos» musicales del mundillo de la música «industrial» suelen ser si no analfabetos musicales, historiográficos y estéticos todo junto, y leer sus «críticas» es como oír a tu «cuñao» explicándote por qué Android es mejor que IOS, o viceversa: un montón de estupideces, lugares comunes, palabrería vacía, anécdotas sin ningún interés, listas de nombres y «palabros» soltados ahí, como la lista de los Reyes Godos, y todo ello sin ningún conocimiento ni ninguna inteligencia detrás.
Les animo a algo así, a ver si nos convencen a los «escepticos» de la verdad y la calidad artística del 95% de la música de masas sin distinción del país de procedencia de su discográfica y su idioma, de que de verdad la música pop/rock estadounidense y sus descendientes angloparlantes es «buena, buena de verdad».
Hasta entonces, me cisco en todos ellos y para música «incluta», me quedo con Pepe el de la Matrona en calidad de audio infame. Raro y antiguo que es uno, ah, y «fascista», por amar la cultura española.
Saludos.
Gracias por sus comentarios. El objetivo de este artículo es más proponer preguntas que dar respuestas, en una línea similar a sus comentarios. Como usted explica con claridad, el concepto de «calidad» puede entenderse de muchas formas posibles, de modo que no es un buen inicio de debate serio. Nos hace usted una invitación venenosa a «intentar convencernos a los escépticos de la verdad y de la calidad artística», que choca precisamente con el espíritu de este blog, que no es intentar convencer a nadie, y menos a los escépticos, de nada en particular. Mi experiencia tras años de docencia es que en este tipo de materias humanísticas cada cual (ahora estoy pensando sobre todo en los alumnos) construye su propio conocimiento y sus valores de acuerdo con sus conocimientos previos y sus propios condicionantes, y que mi función es aportar conocimiento y herramientas que les permitan llegar a sus propias conclusiones de forma más informada. Lo último que intentaría es intentar inducirles valoraciones sobre la música actual, pues de esto saben ellos más que yo, que no estoy al tanto de las modas, y además en estos temas intervienen con mucha intensidad los lazos generacionales a los que usted alude. En cualquier caso, creo que es un factor muy a tener en cuenta en cuanto a la calidad el hecho de que hoy consideremos músico a alguien que ha hecho un curso de producción musical de tres meses cuando en otros tiempos (no muy lejanos) lo mínimo era dominar un instrumento musical y saber escribir unos arreglos, disciplinas que exigen unos cuantos (muchos) años de entrega personal. Siempre podremos encontrar ejemplos de lo primero con un talento superior a otros tantos que llevan toda la vida dedicándose a la música, pero refiriéndonos al cuadro general, creo que un resultado evidente de la masificación y de la bajada del listón es más cantidad de música, más uniforme, más repetitiva y menos que decir. Saludos cordiales.
Por cierto que los etnomúsicólogos desde la segunda mitad del siglo XX dan mas miedo que un «nublao». Suelen ser una mezcla de sociólogos, antropólogos y músicos que con tendencia a acabar pontificando sobre lo humano y lo divino, con ínfulas de filósofo. Me gustaban más los que se dedicaban a describir cómo era la música, que debería ser la función de un «arqueólogo» de la música, y no se metían en aventuras que no correspondían a su campo de conocimiento. La sociología que se la dejen a los sociólogos de verdad y la estética a los filósofos; y ya cuando se ponen a «analizar» la música desde «la perspectiva de género»… Madre del amor hermoso…
Lo de popular como sinónimo de comercial, de masas, es un calco semántico procedente del inglés «popular» que no significa popular sino conocido, célebre, «popular» en el sentido de comercial, de gran aceptación por el público.
En inglés pueblo en el sentido étnico es «folk», «people» sería más «la gente», la comunidad, pero no necesairamente con connotación cultural/étnica, por eso para ellos «popular» como popular de verdad no tiene mucho sentido, pero para nosotros sí pues pues populus (populus – popolo – poplo – poblo -pueblo, habría sido la evolución más o menos) sí significa el pueblo, la nación, y la creación popular es la hecha por el pueblo durante siglos. En inglés «popular cuisine» serían las hamburguesas y los perritos calientes mientras que evidentemente para nosotros «cocina popular» es otra cosa bastante diferente.
Así que no, no está bien eso de música «folklórica» como no está bien traducir «billion» como billón, «stove» como estufa o «carpet» como carpeta. Que el mundo se esté «palurdizando» por la colonización cultural estadounidense ya es otra cosa, pero hablando con verdadera propiedad, correcto no es (que nadie me miente a la RAE, por favor, que a este paso, desde que se limita a ser notaria del uso de la lengua y traga con todo lo que le echen, acabará aceptando el dialecto «choni» como castellano correcto).
Y hablando de «gringofilia». ¿Por qué la música «moderna» (el rock tiene casi tres cuartos de siglo, señores, a mi hijo «postadolescente» le tuve que explicar quién era Elvis cuando vio un capítulo de La que se avecina en que salía un personaje haciendo el payaso disfrazado de elvis) siempre es música anglosajona? Las músicas comerciales de otras partes del mundo, ¿qué? La «chanson» francesa, la música «pop» india que vende más que la británica y casi tanto como la angloamericana, las músicas comerciales iberoamericanas desde el tango al reguetón, ¿qué? El flamenco, hay que mencionarlo porque para algo estamos en España pero ya si eso mejor estudiar en profundidad el jazz, que el flamenco es cosa de andaluces vagos y calorros chorizos ¿no? Y del vecino fado, pus «perdón, ¿cómo dice?», ¿no?
En fin… Esto es como lo de la globalización o eso de que «hay que hablar idiomas», que en realidad de global no tiene nada y la S de «idiomas», pues también va a ser que no porque la verdad es que son expresiones que siempre significaron americanización y hablar inglés, para que las empresas estadounidenses y de países satélite puedan penetrar fácilmente en los mercados de todo el mundo y tener ventaja a la hora de competir con empresas de otros países, y todo el mundo publique en inglés y sus intelectuales y estudiantes tengan también ventaja sobre universitarios de otras latitudes que se las ven y se las desean para encontrar algunos materiales académicos en sus idiomas respectivos. Punto pelota. Pues esto de la música «modenna» es 3/4 de lo mismo.
Por lo demás, el programa, muy bonito, auqnue en la sección sobre contemporánea echo de menos algo de electrónica. La Saariaho usa mucha electrónica, es cierto, pero siempre de forma discreta y para matizar instrumentos acústicos o voces. Yo me refiero a música electrónica de verdad, con sonidos de síntesis o tan modificados que la fuente real es irreconocible. No digo que la cosa se convierta en una versión didáctica del programa Ars Sonora de Radio clásica, pero un poco más de acercamiento a las estéticas de la música culta más «moderna» (esta sí), estaría bien, que parece que las escueles siempre tienen que ir un cuarto de siglo, si no más, por detrás de la actualidad de la musical.
Un saludo, crítico, como han visto, pero cordial.
P.D: Para los que sepan o sospechen que el flamenco no tiene menod profundidad ni valor artístico que el jazz, o simplemente tengan algo de curiosidad artística, les recomiendo que se den una vuelta por el siguiente blog, y se descarguen algunos, o todos los capítulos, de esta fantástica serie documental que hizo TVE hace casi medio siglo sobre el flamenco del momento, y su historia
https://www.flamencoviejo.com/rito-y-geografia-del-cante.html
o si lo prefieren, que lso vean en la web de RTVE.
https://www.rtve.es/alacarta/videos/rito-y-geografia-del-cante/
Muy interesante y clara la explicación, ¡gracias!
Muy interesante. Para comprender la musica desde el principio y el por qué de muchos conceptos que nunca habia comprendido
excelente!
Me ha parecido muy interesante la división que se ha establecido sobre la historia de la música y los distintos aspectos a tratar, ya que esta división no la hace solo desde el punto de vista histórico, si no recogiendo aspectos como los diferentes estilos musicales, la música desde el punto de vista cultural antropológico, y los diferentes términos problemáticos dentro de la música. Aportando vídeos muy interesantes sobre como afecta la música actual en la sociedad y en el desarrollo cognitivo, lo que implica también en una comprensión de los valores musicales desde tu propio punto de vista.
El estudio de la música desde otros ángulos, nos permitirá enriquecernos, no solo a nivel técnico, si no también a nivel cultural. Esta introducción es muestra de ello. Analizar aspectos como el social, religioso, étnico, y otros más, nos hará cambiar ciertas ideas preconcebidas y abrir más líneas de estudio e investigación.
¡Este blog es genial! Aborda temas poco comunes en los temarios de Historia de la Música y nos ayuda un poco a comprender, no solo teóricamente, los procesos por los que pasa la música para ser tan variada. Transmite la información de manera directa y fácilmente comprensible.
Me parece muy interesante esta introducción de la historia de la música, sobre todo, el apartado que habla sobre Schöenberg y su forma de entender la música, ya que él, tiene unas ideas muy particulares, como por ejemplo, pensar que la música depende únicamente de la disonancia cuando para mi, depende de muchas otras cosas. También dice que que la música sigue una línea recta, cuando en el apartado donde se pone en duda la visión idealista de la música afirma lo contrario.
Esta texto y actividad me ha resultado interesante, sobretodo el analizar la música y pensarla desde el punto triple, de Alan P. Merriam, en el cual analizamos un estilo musical como bien hacemos en el ejercicio tres de estas actividades. Pero, por otro lado, destaco la claridad y la ayuda que me efectúa el tenero todos los textos claros y separados en su apartados, me ha servido de gran ayuda para entender mejor el texto y poder asimilar mejor la finalidad de dichos párrafos..
Es interesante cómo consigue documentarnos de una forma tan sintetizada todas las ideas objetivas que existen sobre los conceptos de música «cultas» y «populares», y a la vez unas explicaciones de el porqué y el cómo la música ha ido cambiando durante la historia. También es interesante ver el lado más antropológico de la música, algo tan esencial y a la vez tan olvidado por los propios músicos. Pasamos tanto tiempo trabajando en cómo hacer música, que olvidamos para qué sirve verdaderamente este fenómeno: para hacer sentir. El hecho de ver la música como un lenguaje, algo muy básico, pero que fundamenta el hecho de cómo la música afecta y llega a tantas clases sociales, y consigue clasificarse entre estas.
A mi parecer, una buena introducción, al simplificar las épocas más importantes de la Historia de la música, para a partir de ahí, comenzar a desarrollar todas ellas durante el curso.
Después de leer el tema sobre las tres Edades de la Música Occidental, me ha parecido interesante, sobre todo la forma de explicarlo, con palabras claras y bien estructurado para que se entienda de manera fácil. Además, la inclusión de vídeos e imágenes me ha gustado ya que hace la lectura se hace más amena y esclarecedora. Los aspectos relacionados con la caracterización de la música me han sorprendido ya que nunca lo había pensado así, pero me han gustado ya que deja bastante claras las características de cada tipo de música.
Me parece muy interesante la información proporcionada en el blog ya que se explica la evolución musical desde varios puntos de vista, lo que hace que no nos quedemos con una única información, y que entendamos bien que la evolución musical depende de multitud de factores, explicados de maneras diferentes. Los recursos audiovisuales refuerzan este concepto y hacen muy didáctico y entretenido el tiempo empleado en la lectura. En mi opinión el apartado de la emancipación de la disonancia es un punto de vista de la evolución musical que no conocía, a pesar de conocer a Arnold Shönberg.
Me parece innovadora la manera en la que has enfocado la introducción de la materia, el hecho de que rompas con cualquier libro de texto lleno de definiciones y etiquetas historicas, genera una visión más actual y completa de hacia donde se desarrollará el contenido del estudio y como se debe enfocar el pensamiento critico respecto a la información que poseemos de la historia.
En esta introducción tenemos un acercamiento a la historia de la música desde distintas perspectivas (música como cultura, música y antropología, visión idealista, visión de schoenberg, términos problemáticos, división según Walter Wiora…). Me parece interesante ver estas distintas perspectivas sobre la historia de la música, en contraposición a ver una concepción rígida de la misma, porque de esta forma se puede fomentar el pensamiento crítico, haciéndonos ver que hay distintas opiniones sobre el tema y llevándonos a formar la nuestra propia. También me parece adecuado que se recalque la importancia de entender la música dentro de su contexto socio-cultural. Creo que nos lleva a un conocimiento más acertado sobre el porqué de la evolución de la música.
En cuanto a las críticas a la visión idealista de la cultura, estoy de acuerdo en que la cultura no es un proceso acumulativo y lineal (en todo caso creo que sería más bien un proceso cíclico), pero no comparto la asociación entre los términos «progreso» y «complejidad». Creo que en un momento dado una simplificación de la técnica puede considerarse un progreso, si la finalidad es buscar la forma más eficaz de contactar con los sentimientos del oyente; como se dice en esta introducción : «La capacidad de la música para» mover» las emociones parece depender más del hecho de poder «participar» en ella que de su complejidad u originalidad «. Pero incluso el concepto de» progreso» en música es cuestionable, ya que lo que se entienda por progreso dependerá de la finalidad que cada uno le otorgue a la música.
El artículo me ha parecido muy interesante y necesario para entender la evolución de la música desde una puto de vista más social y diferente a cualquier libro de texto además de su amena lectura gracias a los vídeos y las imágenes que se muestran a lo largo de todo el post. Personalmente me ha servido mucho el apartado de ‘Algunos términos problemáticos’, ya que es algo que no solemos tener nunca claro, aunque pensemos lo contrario, y eso nos hace expresarnos mal a la hora de referirnos a algo, hacer alguna exposición o trabajo.
En esta introducción a la historia de la música cabe destacar que nos encontramos ante una forma diferente a la hora de entender la historia de la música, desde un punto de vista más amplio como es el factor sociológico el cual es realmente importante debido a que produce que dicha música se propagué o que simplemente quede en nada.
En esta introducción nos encontramos una amplia gama de estilos de los cuales no es muy común en el estudio de la música, debido a la importancia que le damos a la música culta y descuidamos estilos realmente importantes como la música urbana del Siglo XX y Siglo XXI.
En relación al contenido audiovisual, que resulta muy interesante, quiero destacar el vídeo de “Redes”, en el que explica como la música puede hacer cambiar de contexto cualquier escena de una película y, el cual sirve para que cualquier persona no especialista en la materia pueda ver lo que la música puede hacer según de la forma en que esté planteada.
En resumidas cuentas, desde mi humilde opinión, lo valoro como una introducción a la música muy interesante, la cual está realizada para que sea comprendida tanto por un público especializado como por cualquier persona que esté interesada por este tema.
Me ha parecido muy interesante esta entrada hacia la historia de la música, que sin duda te hace entender de una forma mas concisa la historia de la música. Claro está, que hoy en día la música no está valorada lo suficiente, excepto para los que la conocemos de primera mano. Es por ello que esta introducción viene muy bien para todo tipo de personas interesadas en conocer la historia de la música; ya que hace una explicación genarizada de ella, con curiosidades que te sumergen de lleno en la lectura.
Me ha parecido muy interesante esta entrada hacia la historia de la música, que sin duda te hace entender de una forma mas concisa la historia de la música. Claro está, que hoy en día la música no está valorada lo suficiente, excepto para los que la conocemos de primera mano. Es por ello que esta introducción viene muy bien para todo tipo de personas interesadas en conocer la historia de la música; ya que hace una explicación genarizada de ella, con curiosidades que te sumergen de lleno en la lectura.
Es muy interesante y en mi opinión necesario este tema introductorio para una buena comprensión de las bases de la historia de la música. Podemos ver que se hace una visión muy amplia de lo que trataremos en esta asignatura, donde me ha parecido interesante que no se deje de lado la música más moderna, siendo estudiada y explicada del mismo modo. Así pues, también me ha parecido interesante el como puedo influir en nosotros la música y como podemos influir nosotros en la música.
Esta introducción del blog me parece fantástica porque te enseña otras perspectivas de la evolución de la música que no se muestran en los libros convencionales. Con esto nos ayuda a expandir nuestra forma de ver dicha evolución
Desde mi punto de vista, esta unidad es una muy buena manera de iniciar un estudio crítico de la historia de la música. Además de una correcta aunque breve y siempre necesaria división histórica de la música, hace hincapié en diversos términos como la división entre música culta y popular, entre otros ejemplos, que ayudan a cimentar una base consistente de conocimiento sobre la materia.
Caben destacar dos aspectos: en primer lugar, la presencia de material audiovisual. Aparte de que hay abundancia, este es de muy buena calidad y complementa perfectamente a los ejemplos escritos. En segundo lugar, me ha parecido muy interesante a nivel personal el uso de la teoría de Alan P. Merriam, me parece un enfoque más completo y que toma en cuenta factores que están muy presentes en todos los aspectos de la vida cotidiana, tanto como componentes como condicionantes, no solo elementos puramente teóricos y musicales.
Este capitulo que sirve de modo introductorio a la Historia de la Música, me ha llamado mucho la atención, no solo plantea una Historia de la música orientada hacia la música estudiada en conservatorio, sino que abarca unas fronteras más grandes. Siempre tenemos el concepto de que la historia de la música es acerca de la música clásica e ignoramos totalmente el resto de músicas, además de que dentro del estudio de dicha música ignoramos los factores que han dirigido a la historia. Tal y como dice el texto caemos en la visión idealista de la Historia de la Música. Por último destacar el apartado de «La emancipación de la disonancia» , aunque si que me he preguntado si de verdad vamos a poder contener la música de épocas venideras en esos 16 sonidos únicamente, o si en un futuro descubriremos aun más sonidos en esa escala armónica, pudiendo dar paso a nuevas etapas en dicha escala.
La introducción de este blog es muy ilustrativa, ya que aclara desde el principio términos problemáticos (música culta y popular, música moderna y contemporánea…).También es muy interesante, y es lo que más me ha llamado la atención, el apartado de la visión idealista de la cultura, que rebate ciertos argumentos sobre la evolución de la música. Esto sienta las bases de cómo trabajar y afrontar la asignatura de Historia de la Música este curso.
Dentro del contenido aquí presente me llama mucho la atención el apartado de «La emancipación de la disonancia», cuando dice «mediante la asimilación progresiva de la disonancia» quiere decir ¿La disonancia se introduce en la música de forma progresiva y es algo a lo que nos hemos acostumbrado? para mi es un elemento más dentro de la técnica de composición pero no es el elemento más importante o «Cúspide de la evolución musical occidental». También me llama mucho la atención el ultimo párrafo de este apartado cita la influencia en la mentalidad académica, relevando la disonancia como el elemento determinante en la música.
Sin duda la evolución de la música esta ligada al proceso acumulativo y orgánico donde también los genios han contribuido a la creación de la historia y sistema musical actual.
Me ha parecido una forma muy especial y a la vez fabulosa de enfocar el origen de la música y su expansión. se hace más sencillo y digerible a la hora de sentarte a estudiar.
Lo que más destacaría de esta unidad es que es muy escéptica con todas las ideas que se han establecido entorno a la historioa de la música. Por ejemplo: la idea de que la historia de la música debe de ser una historia del sonido o el poner en entredicho el término «música clásica´´.
Otra cosa que me parece muy interesante es que la información que se da no es muy determinista. Desde mi punto de vista, si explicas algo solo desde una perspectiva (como hizo Schönberg al explicar la historia de la música como la historia de la emancipación de la disonancia) estás limitando tu conocimiento, pues la verdad tiene varias perspectivas. En este blog se ven las cosas desde diferentes puntos de vista, por ejemplo, la definición de «música clásica´´, teniendo de esta manera un conocimiento más veraz.
Aunque no se hagan definiciones absolutas, sí que se relacionan características comunes que posee la música de una determinada corriente, lo que hace que el conocimiento esté asentado sobre algo y no en el aire. Ejemplo: los aspectos que se describen de la música contemporánea.
Por último, cabe destacar algo muy positivo que es la no discriminación de la música popular, el no tratarla como algo inferior a la música culta. Es bastante enriquecedor, desde mi punto de vista, estudiar un tema de rock al igual que una obra de Ligeti, pues, aunque una música es mucho más compleja que la otra, ambas músicas escritas en una determinada época con un determinado trasfondo social de por medio. No estudiar la música popular hace más simplista la historia de la música.
Me parecen interesantes todos los temas que se han tratado , es bueno saber las etapas por las que pasa la música , la manera en la que evoluciona con el tiempo y los estilos que se han creado . Los vídeos que más me han gustado han sido el de la historia de la música , explicada muy breve pero muy claramente , y de una manera muy creativa y diferente . El otro video que me llamó la atención ha sido el de Anita Collins, enseñando lo que hace nuestro cerebro mientras hacemos música , pienso que la música es capaz de modificar nuestros sentimientos y hacer que nuestro cerebro se mantenga más activo.
Me ha gustado mucho esta publicación por los diversos tipos de vista de la musical según las diferentes formas de verla y explicarla, siendo la más curiosa para mi la de Alan P. Merriam explicando la música como un fenómeno que abarca diversos aspectos.
Lo que me ha parecido genial ha sido la exposición de ideas con sus correspondientes explicaciones y luego cuestionarlas con otro tipo de explicaciones como viene exponiendose en el apartado de «La visión idealista de la cultura»
Este tema nos sirve para darnos cuenta que cada estilo o etapa mustema, nos abre nuevos mundos en la historia de la música, y además esta introducción rompe totalmente con nuestros esquemas de la historia de la música anteriores. También veo el blog muy interesante, gracias al contenido , y a los vídeos que nos proporcionan una comprensión mucho mejor.
Muchas gracias por el amable comentario. Puedes plantear tus dudas en los comentarios a cada unidad.
Me parece una forma genial y fácil de tenernos enganchados a la asignatura con este formato.
Hola Guillermo, muchas gracias por tu amable comentario. Plantea tus dudas cuando lo necesites. Un abrazo! Rafa
Buenas tardes, la verdad es que veo que esta introducción es muy interesante ya que nos rompe por así decirlo algunos de los esquemas que tradicionalmente tenemos en la cabeza (apartado la visión idealista de la cultura) y también nos va contando la evolución de la música y esta amenizado todo con vídeos muy interesantes sobretodo el de como nos beneficia el tocar un instrumento al cerebro.
Hola Eroti, muchas gracias por tu amable comentario, espero que el blog te sea de provecho. Plantea tus dudas cuando quieras. Un abrazo!
Me parece muy interesante ver la evolución de la música y como va cambiando según cambia el ámbito social o surgen nuevos instrumentos o avanza la tecnología.
Hay un cambio muy drástico en esta evolución a partir de la llegada de los ordenadores, da una serie de herramientas en parte muy interesantes y acercan la música a casi todo el mundo y no sólo a aquellos que la estudian, hoy día cualquiera que tenga un mínimo de interés puede hacer música.
Me pregunto cómo sería la música actual si por ejemplo nunca hubiese existido el sintetizador, o la guitarra eléctrica…
Me gusta mucho el blog, muy bien explicado y con un contenido audiovisual muy interesante😄
Hola saludos quisiera saber si tiene su propio libro
No quiero distraer el pensamiento de más con lo que quiero decir y se pierda la fuerza del sentimiento que me cobija esta tarde, sin más, gracias por tan dedicado trabajo y esta forma tan amplia de compartir su conocimiento. Hoy le agradece un joven que mira en su trabajo una forma más de enaltecer la capacidad del ser humano.
Gracias.
Muchas gracias, Alejandro, es un orgullo tener lectores como usted y que lo expresen de tal forma. Saludos cordiales.
Como obtiene uno la contraseña para los ejercicios??
Saludos.
«para nosotros la música clásica es la música correspondiente a la Segunda Edad de la Historia de la música tal como la acabamos de definir…»
«Clásica» sigue sonando por un lado paleto (esa denominación usa la gente ignorante musical para meter todo lo que tiene violines en el mismo saco, da igual que sea clásica o renacentista), por otro lado elitista (otra gente lo usa como para otorgar una connotación de prestigio frente a otras músicas), y por otro casposo (aquí se mezclarían un poco los dos casos anteriores: esa gente antigua, «viejuna» que conocen un poco las sinfonías de Beethoven, la Cabalgata de las valquirias y poco más, desde luego nada más novedoso que Rajmáninov).
No, yo me quedo con el término anglosajón «art music», «música artística», que englobaría a la gran tradición culta europea, pero también a algunas corrientes de flamenco o jazz contemporáneos así como la gran tradición culta india o china. Ese sí que es un término verdaderamente no excluyente pero que a la vez mantiene la distinción entre la música de entretenimiento y la música como arte.
Saludos, y enhorabuena por el artículo.
Gracias por el comentario, pero mucha de la música incluida en este blog fue en su día comercial, o escrita bajo categorías que no fueron consideradas «artísticas».
Por eso, con todos sus defectos, prefiero denominarla de forma abreviada como «clásica», como contrapuesta a «moderna», acogiéndome a una distinción que fue ya acuñada en el siglo XVII y que presenta importantes semejanzas con la situación actual, y definiéndola desde el principio como música basada en la notación musical.
Aclaro así, que este blog no está dedicado al flamenco, ni al jazz, ni a las músicas ágrafas de otras culturas, sean cultas o populares. Saludos cordiales y siéntete invitado a escribir en el blog cuando gustes.
Me parece una gran introducción. Ayuda a entender las distintas visiones que ha habido sobre la evolución de la música a lo largo de la historia, y te hace plantearte algunas cosas que creías tener claras antes de leerla, por lo que dan ganas de seguir indagando.
hola, como me registro para poder obtener las contraseñas,
me interesa mucho
saludos desde mexico.
Introduce «contraseña» en el buscador.
El ser humano siempre ha sentido la necesidad por su propia inseguridad de medirlo todo, catalogarlo todo para que tenga sentido y orden, un orden a nuestra imagen y semejanza.
Para mí, independientemente de las clasificaciones que el ser humano encasille a las distintas formas de vivir y entender la música según las épocas y las culturas, la música ha sido el único elemento o transmisor universal utilizado como medio o canalización de expresar sentimientos y emociones, donde lo más hermoso de todo es que ese lenguaje llega a cualquier ser humano del planeta.
Eso solo lo consigue lo que catalogamos como «música» en toda su diversidad y amplitud.
P.D: muy bueno este blog.
Saludos
Aurora
hola, me pide contraseña para acceder a algunos contenidos. Por favor agradeceria mucho me dijeran dónde me registro .. es que no lo encuentro . Disculpas y gracias !
perdón , no consigo acceder a los contenidos protegidos por contraseña , a pesar de que la he cambiado .. Ayuda por favor . Muchísimas gracias .
Es comprensible la necesidad de etiquetar las músicas para poder afrontar su estudio ordenado, pero no hay que perder de vista que muchas veces estas clasificaciones son artificiales, por ejemplo, cabe preguntarse qué es lo que coloca a la música contemporánea como continuadora de la gran tradición clásica.
Me parece un capítulo bastante abierto, donde se muestran diferentes opciones, con lo que esto tiene de bueno y de malo. Quiero decir que no se trata de un capítulo clásico de libro de texto lo cual me parece bien aunque te obliga a pensar mas. Tambien me parece que está bien ilustrado musicalmente, con los enlaces a distintos vídeos y audios.
Por otro lado para mi es una manera nueva de seguir un curso con lo que estoy alucinando bastante. Epero que según vaya discurriendo el curso se me vayan ocurriendo `pegas`
Cesar Guijarro
Valoro positivamente esta Introducción a la Historia de la Música Clásica por considerarla útil y clara para poder seguir la asignatura de manera no presencial.