Una canción en el límite de la atonalidad: «Schlafend trägt man mich» de Alban Berg

Cuando Arnold Schönberg decidió abandonar la tonalidad, a partir del año 1908, sus discípulos Alban Berg y Anton Webern decidieron acompañar a su maestro en su prometedora, aunque incierta, aventura. Mientras Webern se aventuró pronto con un lenguaje altamente abstracto…

