Como en tantos aspectos de la música —repertorio, teoría musical, notación—, el siglo IX produjo ya los primeros testimonios escritos del canto polifónico de la música occidental que hemos conservado. Entre ellos destaca la descripción del organum paralelo en el tratado teórico Musica enchiriadis . De las primeras décadas del siglo X data, por su parte, el ejemplo práctico de polifonía más antiguo conocido: una antífona en honor de san Bonifacio (MS Harley 3019).
Estas primeras fuentes escritas reflejan una práctica que seguía dependiendo en gran medida de la tradición oral y de la improvisación. La gran expansión de la polifonía durante los siglos XI y XII coincidió con el denominado Renacimiento del siglo XII , un periodo de crecimiento urbano y cultural marcado por el desarrollo de las escuelas monásticas y, sobre todo, catedralicias, así como por la rivalidad y el prestigio de los distintos centros políticos y religiosos de Europa.
La polifonía, de la tradición oral a la escrita
Por «polifonías primitivas» se suele entender el conjunto de prácticas polifónicas históricas anteriores al gran repertorio de la Escuela de Notre Dame (ca. 1200). Estas polifonías se inscriben principalmente en el ámbito litúrgico, y su manifestación más característica, el organum, consiste en la adición de una voz suplementaria a un canto llano dado —o a una sección del mismo— que actúa como fundamento de la polifonía y que posteriormente recibirá la denominación de cantus firmus.
Estas técnicas están firmemente enraizadas en la tradición oral y pueden relacionarse con un sustrato de prácticas polifónicas particularmente arraigadas en el ámbito franco-germánico. Así lo sugiere el testimonio de un monje de la abadía de Fleury (ca. 1000), quien explica al referirse a los responsorios nocturnos que «eran cantados por cuatro hermanos al rayar el alba, dos de ellos, como alumnos, se ceñían al canto ordinario [el canto llano], mientras los otros dos, denominados organistas, cantaban la voz suplementaria». La escritura fue fijando progresivamente estas prácticas —de forma todavía imperfecta y confiando en gran medida en la memoria de los cantores— a medida que se consolidaron los repertorios polifónicos o surgió la necesidad de transmitirlos a otros monasterios, catedrales y centros religiosos.
La técnica polifónica más antigua documentada en Occidente es el organum paralelo, descrito en el tratado Musica enchiriadis (s. IX). Como su propio nombre indica, el procedimiento consiste en añadir a un canto dado una voz organal que avance en consonancias perfectas paralelas —octavas, quintas o cuartas—, aunque el propio sistema contempla movimientos oblicuos y ajustes al comienzo y al final de las frases. El organum paralelo no es tanto un procedimiento compositivo en sentido moderno como un recurso propio de la tradición oral que podía ser aplicado de forma espontánea, pero que constituía además una elocuente demostración práctica de la teoría de las consonancias heredada de la Antigüedad y conocida por los estudiosos medievales principalmente a través de Boecio. La importancia de los movimientos paralelos en la polifonía contenida en el Tropario de Winchester (ca. 1000), que conserva unas 160 piezas polifónicas, confirma la utilización práctica de esta técnica, integrada ya en un lenguaje más flexible que también incluye movimientos oblicuos y contrarios.
El tratado milanés Ad organum faciendum (ca. 1100) documenta el desarrollo del discanto, una técnica polifónica que incorpora sistemáticamente el movimiento contrario —es decir, que la voz organal ascienda cuando el canto dado descienda y viceversa—, produciendo así intervalos distintos a lo largo de la frase, mayoritariamente consonancias perfectas. La voz añadida adquiere de este modo una independencia melódica creciente, abriendo el camino hacia procedimientos compositivos que alcanzarán un amplio desarrollo durante los siglos XII y XIII.
La técnica del organum florido consiste en añadir un contrapunto muy ornamentado sobre el cantus firmus, de modo que a cada nota de este puede corresponder un melisma más o menos extenso en la voz organal. Se trata de un procedimiento de naturaleza netamente improvisatoria, del que ofrece un testimonio excepcional el denominado Ars organi vaticano, conservado en una copia de mediados del siglo XIII pero vinculado a prácticas anteriores de la tradición de Notre Dame. El tratado proporciona numerosas fórmulas melódicas para enlazar determinadas consonancias, mediante un procedimiento sorprendentemente similar al que encontraremos siglos después en los tratados de glosas de los siglos XVI-XVII: ofrecer modelos para «rellenar» melódicamente un intervalo y construir líneas de ornamentación de distinta extensión. El organum florido y otras formas de polifonía de los siglos XI y XII están documentados sobre todo en el repertorio que denominamos polifonía aquitana —conservado en manuscritos tradicionalmente asociados a San Marcial de Limoges— y, posteriormente, en el de la Escuela de Notre Dame.
Polifonía y tradición oral a lo largo del mundo
Hasta el siglo pasado se creyó que la polifonía era una característica exclusivamente europea e imposible de desarrollar en ausencia de notación musical. Sin embargo, en el siglo XX los etnomusicólogos documentaron la existencia de tradiciones orales polifónicas a lo ancho de todo el mundo. El etnomusicólogo Alan Lomax descubrió la vinculación existente entre las sociedades y los estilos de canto: las sociedades más igualitarias y paritarias cultivan la polifonía con mayor asiduidad mientras que las más jerarquizadas tienden a desarrollar elaborados estilos solistas. Lomax señaló tres importantes focos de polifonía en el mundo: África central, Melanesia y la Europa «antigua». Las cofradías corsas, cuya existencia se remonta al siglo XII, han mantenido vivos varios tipos de polifonía cuyo origen se sitúa en el siglo XV y presentan sorprendentes similitudes con algunas de las polifonías que estudiaremos en esta unidad.
Los ejemplos incluidos en el segundo vídeo explican el organum paralelo, el discanto y el organum florido. En los cantos litúrgicos (como el Aleluya), la vox organalis (o polifonía añadida) era entonada por el chantre (maestro o solista), mientras el coro entonaba el canto llano original (o vox principalis). El tercer vídeo ilustra el carácter acumulativo de la polifonía medieval, que explica que una misma obra polifónica aparezca en unas fuentes con un distinto número de voces o con alguna de ellas cambiada.
La polifonía ha sido cultivada por numerosas culturas de todo el mundo a través de la tradición oral. El vídeo recorre diversas tradiciones de África, Oceanía y Europa y concluye con un emotivo ejemplo de polifonía tradicional corsa.
LEER MÁS →Los tratados se esforzaron en explicar las tres principales técnicas polifónicas basadas en la tradición oral que constituyen el fundamento de las polifonías no mensuradas.
El arte polifónico medieval consiste en la adición de voces suplementarias a un canto llano inicial, como ilustran estos tres ejemplos de los siglos XII al XIII.
LEER MÁS →Difusión y adaptación de repertorio polifónico

La polifonía de este periodo nos es conocida gracias a un número relativamente reducido de grandes códices, copiados y recopilados a menudo con posterioridad al origen de una parte del repertorio que contienen y diferenciados entre sí por las características de su notación musical. Las fuentes conservadas proceden de diversos lugares del Occidente europeo y muestran una intensa circulación de repertorios y técnicas. Entre las más importantes se encuentran:
- Polifonía aquitana. Se conserva principalmente en varios códices asociados a la abadía de San Marcial de Limoges, aunque sus materiales tienen cronologías y procedencias diversas y no constituyen propiamente la producción de una única «escuela». Cuatro de las principales fuentes fueron reunidas en la biblioteca de San Marcial, donde Bernard Itier intervino hacia 1200 en la ordenación o encuadernación de algunos de estos materiales. Utilizan sistemas derivados de la notación del canto llano que permiten representar con bastante precisión la altura, pero no codifican inequívocamente la duración de las notas. El Códice calixtino (ca. 1140) presenta importantes afinidades con estos repertorios y con otras tradiciones polifónicas francesas, aunque la procedencia exacta de sus materiales musicales continúa siendo discutida.
- Escuela de Notre Dame. Su repertorio está ligado al extraordinario desarrollo de la polifonía parisina durante los siglos XII y XIII y se conserva principalmente en los manuscritos Wolfenbüttel 1 y Wolfenbüttel 2, el Manuscrito de Florencia y el Códice de Madrid. La escritura emplea notación cuadrada y, especialmente en las secciones de discanto, desarrolla la notación rítmica modal, basada en patrones reconocibles mediante la agrupación convencional de las notas en ligaduras.
- Ars antiqua. Durante el siglo XIII se produjo un desarrollo progresivo de la notación mensural, en la que la forma de las figuras fue adquiriendo un valor rítmico cada vez más definido, a través de sistemas que denominamos prefranconianos y franconianos. Entre las principales fuentes de este repertorio se encuentran el Codex Montpellier (ca. 1270), el Codex Bamberg (ca. 1290), el Códice de Las Huelgas (ca. 1300-1325) y el manuscrito Vari 42 de Turín (ca. 1300), que conservan principalmente motetes, conductus y otros géneros desarrollados a partir de las tradiciones polifónicas anteriores.
Pese a las diferencias notacionales entre estas fuentes, sus repertorios están fuertemente vinculados entre sí, hasta el punto de que una misma obra puede aparecer en códices de distintas épocas y ámbitos geográficos. Ahora bien, las distintas versiones de una misma obra suelen presentar diferencias significativas, no solo en forma de pequeñas variantes u ornamentaciones, sino también en el número de voces —una obra conservada a dos voces puede aparecer con una tercera en otra fuente—, en su tratamiento rítmico —una versión cuya notación antigua no permite determinar con precisión las duraciones puede aparecer posteriormente fijada mediante notación modal o mensural— o en la aplicación del texto —una misma música puede aparecer sin texto, o con textos diferentes en distintas fuentes—. Todo ello nos remite a un concepto de obra fluido y en continua adaptación, en el que escritura y tradición oral continuaron interactuando durante largo tiempo.
El repertorio musical es en su mayor parte anónimo, pero las atribuciones de autoría que encontramos en algunas piezas tampoco permiten trasladar sin más a esta época nuestros conceptos modernos de «compositor», «autor» y «obra». Una atribución puede referirse al autor del texto, al responsable de la música o incluso a una personalidad vinculada a la autoridad y transmisión de la pieza. Además, como ya hemos visto, muchas obras parecen ser el resultado de un proceso acumulativo, en el que materiales transmitidos oralmente o fijados por escrito fueron posteriormente modificados mediante nuevas ornamentaciones, una diferente organización rítmica, la adición de textos o la incorporación de nuevas voces.
El conductus polifónico de Santiago de Compostela a París
La ruta jacobea y las celebraciones dedicadas al apóstol Santiago explican la presencia de Santiago de Compostela entre los grandes sedes musicales de su tiempo. La polifonía calixtina está vinculada a través de esta ruta con los principales núcleos de la polifonía del siglo XII, la abadía de San Marcial de Limoges y la catedral de Notre Dame de París.
La pujanza de la polifonía sacra de la Escuela de San Marcial de Limoges se solapa en el sur de Francia con las últimas generaciones de trovadores occitanos, cuya decadencia se atribuye en parte a la pérdida de influencia política de esta región debida a los estragos producidos por la cruzada albigense. Al término del siglo XII, París sucedió a Limoges como capital europea de la polifonía. El crecimiento demográfico de la capital de Francia y el impulso de la monarquía francesa elevaron a París como centro religioso de la cristiandad en abierta rivalidad con Roma.
El cantus firmus adoptado en este organum es el tropo del Benedicamus Domino, «Jubilemus, exultemus», que se sitúa en el registro grave.
LEER MÁS →Este conductus polifónico, basado en un tropo del Benedicamus Domino y atribuido a Albertus Parisiensis, es la primera obra polifónica a tres voces conservada en notación.
LEER MÁS →La letra de este conductus, incluido (entre otros) en el célebre Codex Buranus, fue escrita con motivo de la Quinta Cruzada. Este conductus está interpretado en ritmo trocaico (larga–breve).
LEER MÁS →La polifonía en el siglo XIII: el motete
Durante el siglo XIII, la polifonía comenzó a superar el ámbito estrictamente eclesiástico y a extenderse a los ámbitos cortesano y civil. En este siglo emergió el motete, género que ocupa un lugar central en las principales fuentes polifónicas de la época, como los códices de Bamberg, Montpellier y, algo más tardíamente, Las Huelgas, además de importantes secciones del Roman de Fauvel (principios del siglo XIV). El motete estuvo en su origen estrechamente vinculado a la polifonía sacra: muchos de los primeros ejemplos surgieron mediante la adición de un texto a la voz superior de una cláusula de discanto procedente de los antiguos organa. Un motete característico del siglo XIII consta así de un tenor, generalmente un breve fragmento de canto llano presentado sin su texto completo, que actúa como fundamento de la composición, y una o más voces más rápidas provistas de nuevos textos. La relación entre cláusula y motete no fue siempre unidireccional: algunas investigaciones han mostrado que determinadas cláusulas conservadas sin texto pudieron derivar, a su vez, de motetes preexistentes.
El género adquirió muy pronto una notable autonomía: se compusieron nuevas voces y textos sobre tenores preexistentes y se utilizaron progresivamente materiales de procedencias más diversas. En muchos casos, los textos están fuertemente conectados con la tradición trovera, tanto por el empleo de la lengua francesa como por la incorporación de refranes y de temáticas propias del amor cortés. El motete se convirtió así en un género híbrido, situado a medio camino entre el ámbito eclesiástico y el caballeresco, que pudo adoptar un carácter festivo e incluso paródico, pero que a lo largo de los siglos XIII y XIV desarrolló también una creciente complejidad y un carácter alegórico y especulativo, vinculado con la poesía, la teología, la política y la numerología.
La polifonía del siglo XIII es reseñable también por el desarrollo progresivo de los aspectos rítmicos de la notación musical. Los primeros grandes sistemas de notación rítmica se desarrollaron en la Escuela de Notre Dame de París mediante la denominada notación rítmica modal. Este sistema permitía organizar las voces según seis patrones rítmicos convencionales, reconocibles principalmente a través de la disposición de las notas en ligaduras. Estos patrones se organizaban dentro de un marco fundamentalmente ternario, considerado «perfecto» por los teóricos medievales y asociado simbólicamente al dogma de la Santísima Trinidad. Gracias al desarrollo de este sistema pudieron fijarse por escrito estructuras rítmicas mucho más complejas; algunas polifonías relacionadas con repertorios anteriores fueron reelaboradas según estos nuevos procedimientos y se compusieron, entre otras obras, los célebres organa quadrupla de Pérotin, «Sederunt principes» y «Viderunt omnes», cuyo extraordinario grado de planificación formal y rítmica resulta difícilmente concebible sin una cultura avanzada de la escritura musical.
Hacia el último tercio del siglo XIII, el desarrollo de la notación franconiana —denominada así a partir del teórico Franco de Colonia— permitió un uso mucho más flexible y controlado del ritmo, dentro de un marco métrico que continuó siendo esencialmente ternario. Frente a la notación modal, en la que el valor de las notas dependía en gran medida de su agrupación en ligaduras, la notación franconiana —precedida por diversos sistemas prefranconianos— hizo depender cada vez más la duración de la forma de la propia figura y de su contexto. Sus tres valores fundamentales fueron la longa, la brevis y la semibrevis —esta última, antecedente gráfico de nuestra actual redonda—, cuyas relaciones podían modificarse mediante reglas de perfección, imperfección y alteración sin abandonar todavía el principio métrico ternario. Estos avances constituirán la base sobre la que, ya en el siglo XIV, se desarrollará la notación mensural del ars nova.
Notación y géneros del ars antiqua
El género dominante en la primera etapa del ars antiqua es todavía el organum, basado en la adición de voces a un cantus firmus litúrgico (melodía o fragmento de melodía de un canto llano). En los organa, la polifonía se aplica a los pasajes solistas del canto llano (los que correspondían al chantre), mientras que los pasajes que correspondían a la schola se mantienen en canto llano, como puedes ver en la obra de Perotin. Las partes silábicas del canto llano se adornan con extensos pasajes melismáticos, mientras que en las melismáticas, el canto llano avanza a un ritmo estable y la polifonía se hace más animada (cláusulas).
El motete surgió de la adición de un texto a los melismas de una cláusula perteneciente a un organum preexistente. Las dos voces adicionales del motete escogido superponen dos textos profanos en francés de temática trovera: el primero («Pucelete bele e avenan») con carácter de pastoral, y el segundo («Je languis de maus d’amours») un lamento amoroso característico del amor cortés.
El rondeau es una de las formes fixes troveras (veremos más ejemplos abajo) que adoptó la polifonía. Tiene una estructura monoestrófica AB aA ab AB, en la que A y B representan secciones musicales con el mismo texto (estribillo) mientras a y b mantienen la misma melodía de A y B (respectivamente) aunque con distinto texto.
La puesta en polifonía de este gradual solo afecta a las secciones asignadas a los solistas, es decir, a los incipit del responsorio y del versículo.
LEER MÁS →Los intérpretes entonan en primer lugar una cláusula (polifonía a dos voces) sobre el tenor «Domino» (en la flauta). A continuación, ofrecen una lectura instrumental y otra vocal del motete a tres voces «Pucelete / Je languis / Domino», basado en este mismo tenor.
LEER MÁS →Considerado el último de los troveros, Adam de la Halle es autor de canciones monódicas y polifónicas, así como de una de las piezas de teatro musical profano más antiguas, el Jeu de Robin et Marion, que escenifica el tema del caballero que intenta seducir a una pastora.
¿En el motete, cómo sabemos que las diferentes voces que cantaban diferentes idiomas lo hacían simultáneamente? Hace que todo sea ininteligible. ¿No es más probable que las voces se turnen?
Buenos días Andy. La música medieval obliga a reflexionar en profundidad en la distancia que existe entre una obra escrita y su ejecución (performance), pues en muchos casos tenemos la escritura, pero ninguna pista acerca de cómo se interpretaba esa música. La tendencia medieval a ahorrar superficie de pergamino mediante sistemas de escritura lo más compactos posibles, convierte las partituras medievales en una especie de taquigrafía, algo muy alejado de lo que entendemos como una edición performativa. Los motetes del siglo XIII son especialmente enigmáticos al respecto, por su brevedad, y porque no sabemos mucho sobre cuándo, dónde y con qué finalidad se interpretaban. En cualquier caso, por todo lo dicho, no debemos desestimar ideas como la que propones, aunque también hay estudios que se refieren a los motetes como composiciones cargadas de un simbolismo que va más allá de la inteligibilidad inmediata, y que desde ese punto de vista no habría problema en que los textos no se entiendan inmediatamente, dado que su comprensión estaría más allá de la experiencia sensible. Un abrazo!
Muchas gracias, Rafael, como siempre.
Hola Rafael, enhorabuena por el blog. No logro encontrar las actividades de algunos temas, como este en concreto. Muchas gracias.
Acabo de conocer tu blog y me parece un trabajo extraordinario.
Muchas gracias por tus palabras, Carmen. Me alegro mucho de que lo disfrutes. Un cordial saludo.
Una maravilla este blog para quienes tenemos interés en estudiar la música de esta época tan misteriosa. Enhorabuena.
Estes comentario no es para ser publicado por favor, sólo pretende humildemente ayudar a perfeccionar algo de por sí perfecto, Lo titánico de tu esfuerzo obviamente hace comprensible una gran acumulación de erratas de este tipo : Con «sestructura» estrófica con estribillo, consta de dos voces escritas en estilo discanto y una voz adicional más ornamentada. De todo corazón me ofrezco a irte señalando las que detecte en cada página para no regalarle a lo humano la perfección que merece tu obra. Gracias siempre. Estoy maravillado con tu generosidad al difundir tu conocimiento y amor por la historia y la música.
Hola Rafael, me encanta tu blog y lo uso muchas veces para cosas con mis alumnos. hay alguna manera de poder acceder a los ejercicios que planteas en las unidades?
Solo tienes que buscar «contraseña» en el buscador del blog. Saludos!
Hola Rafael, tu blog me resulta interesante y sobre todo pedagògico. Has arrojado en màs de una ocasiòn luz a los estudios que realicè en el conservatorio y a textos que explican conceptos musicales de una manera farragosa. Gracias una y mil veces.
Muchas gracias por tus palabras, Jesús, me alegro que que el blog cumpla la función que se propuso. Un abrazo
Rafa
Hola, soy un simple aficionado que desea saber de música. Debo decir que tu blog me ha dado un camino estupendo el cual seguir. ¡Gracias por el esfuerzo, te admiro, maestro!
Genial blog para conocer con rigor la historia de la música. Gracias
Gracias por el amable comentario. Un saludo!
Enhorabuena por tu trabajo, Rafa. Tus blogs son una herramienta excelente para mis clases. Las explicaciones son muy claras y acertadas, la selección de ejemplos es estupenda, y la inclusión de los videos me facilita mucho la búsqueda de material. Mil gracias por tu esfuerzo. Como ha dicho alguien en un post anterior, tus blogs son un regalo. Un abrazo!
Muchas gracias por tus palabras, Ángela, el regalo es leer comentarios como los tuyos, más aún viniendo de alguien con tu enorme bagaje musical. A ver si la bebé me deja continuar añadiendo cosas cuando crezca un poco! Un abrazo.
Hola. Soy un estudiante de música, y le agradezco muchísimo sus páginas dedicadas a la didáctica de la Música. Creo que me serán de gran ayuda. Aunque mi espíritu se mantiene joven, ya supero los 50 y estoy embarcado en aprender música. He visto que hay ejercicios pero es necesaria una contraseña para acceder. Le agradecería me informara de como hacerlo. Muchas gracias.
Basta con teclear «contraseña» en el buscador de la propia web y encontrarás una entrada oculta con todas las contraseñas. Saludos cordiales!
No he sido capaz de terminar el tercer ejercicio. Creo que comparar los temas a través de diferentes medios (texto, partitura y audio) es un poco confuso. Quizás se me escape algo.
“Benedicamus Domino…….Deo gratias»
Qué interesante es recordar que la polifonía no es un invento de occidente, que se ha desarrollado en otras culturas y de diferentes maneras, lo que enriquece la música en su globalidad.
Hola. Soy una persona interesada en esta asignatura, pero no entiendo nada en absoluto de lo que escribes porque es un lenguaje demasiado técnico y poco divulgativo. Quizás podrías intentar hacer la lectura más amena. Te prometo que no entiendo nada y tengo que utilizar muchas páginas para entenderlo. Gracias , un saludo.
Muchas gracias muchas gracias. Tu esfuerzo es un regalo para los demás estás haciendo una labro excelente.
Es increiblemente interesante conocer cultura musical de lugares tan distantes y diferentes. Como siempre, muy interesante!
La verdad es que es un placer descubrir esta música que no se nos enseña. Creo que tiene que ver con la aversión que tiene determinada gente a la religión y es por eso que no la presta atención.
Fantástico descubrir esta página maestro, la leeré por mucho tiempo
Pues mi opinión es que estoy encantada con el descubrimiento de tu página. Encontrar todo junto: texto, fuentes, ejemplos en youtube, y tus magníficos comentarios me facilitan mucho mi labor de profe por un lado, y por otro, disfruto enormemente aprendiendo yo también. Muchas gracias por tu generosidad!
Muchas gracias a ti por tu amable comentario, participa siempre que quieras. Un abrazo!
Artículo muy interesante y muy útil para orientar a los alumnos de Bachillerato por el complejo mundo de la polifonía primitiva. Muy curioso lo de otras polifonías.
¿Habría alguna forma de acceder a los ejercicios? Muchísimas gracias.
Buscando «contraseñas» en el buscador del sitio. Gracias por el amable comentario.
Artículo muy interesante, cien por cien recomendable para entender las polifonías primitivas, no solo desde una punto de vista musical si no también social. Los ejercicios trabajan en gran profundidad todo el análisis de estas prácticas que permiten conocer aun más los porqués y las cuestiones de fondo y forma de las primeras polifonías. Un acierto poner tantas referencias, vídeos y enlaces para descifrar todos los aspectos estudiados.
Me parece que esta unidad te introduce de una forma muy directa en lo que ha sido la evolución de las polifonías, permitiéndote entenderlo sin necesidad de rebuscar ni de quebrarte la cabeza para poder apreciar esta evolución. Sin duda muy interesante, y te aporta conocimientos que servirán como base para seguir adentrándote en el aprendizaje del eterno cambio.
Lo esquemático de la unidad ayuda a entender los comienzos de la polifonía medieval (paralelo, discanto, florido). Esto permite no perderse luego leyendo referencias externas (wikipedia) que contienen mucha información. Lo que más me ha sorprendido ha sido «A Filetta». Un cronograma con la información de la unidad ayudaría a visualizar las fechas y los siglos que se dan.
Los vídeos sobre las técnicas polifónicas son de enorme interés. En general la unidad ayuda a ver de forma natural y coherente la «evolución» de los estilos.
Parece bastante claro como evoluciona inicialmente la polifonía: Organum Paralelo, Discanto y Organum Florido. Y como esto puede ser la base para el desarrollo del Contrapunto (especilamente el Discanto)
Los links de youtube me han ayudado mucho a entender algunas definiciones que no tenía claras, y que después de verlos han quedado resueltas. Por otro lado me han resultado especialmente interesantes los vídeos sobre el desarrollo de la polifonía en otros lugares, el de los pigmeos en particular.
Sobre todo me llamó la atención que sitios tan lejanos como Albania,Africa y Córcega,sin aparente conexión a lo largo de los últimos siglos, partan de una misma necesidad musical como es el añadir polifonia en sus musicas y lleguen a crear una serie de cantos para distintas necesidades y tradiciones relacionados con las vidas y costumbres de cada una de estas regiones.
Me ha parecido muy interesante ver como la polifonía es capaz de enriquecer y a mi gusto embellecer una melodía.