Durante las décadas centrales del siglo XVIII, la expansión del mercado editorial, la práctica musical doméstica y los conciertos públicos favorecieron la difusión de un lenguaje musical cada vez más internacional. Corrientes como el estilo galante o el Empfindsamer Stil contribuyeron a configurar un nuevo ideal de claridad, naturalidad y expresión que la historiografía posterior agruparía bajo la denominación de Clasicismo. Estrechamente relacionado con el ascenso cultural de las clases medias urbanas, este lenguaje fue cultivado también en las cortes y se adaptó a públicos, usos y tradiciones locales muy diversos.
En esta unidad estudiaremos los códigos comunes y la diversidad interna de este lenguaje: sus principios de claridad y segmentación, la especialización social de sus géneros y el papel normativo —aunque flexible— de las formas de sonata , que constituyen, junto a la fuga , uno de los grandes paradigmas formales de la tradición musical occidental. Finalmente, veremos cómo las transformaciones políticas y sociales de finales del siglo XVIII modificaron este sistema y coincidieron, paradójicamente, con el inicio de la canonización de los «clásicos».
El estilo y los valores del clasicismo musical

El estilo musical clásico se configuró en estrecha relación con los nuevos valores de la burguesía ilustrada, que fueron ganando peso frente a las jerarquías y principios de autoridad propios del Antiguo Régimen. Frente a unos estilos barrocos tardíos todavía fuertemente marcados por tradiciones nacionales, el nuevo lenguaje alcanzó un notable internacionalismo y acabó funcionando como una especie de lingua franca musical de ámbito europeo. Ello no eliminó las diferencias locales, pero proporcionó a compositores e intérpretes un repertorio común de giros melódicos, fórmulas armónicas, tipos de frase y procedimientos formales reconocibles desde Londres hasta Viena, París, Milán o Madrid.
También cambió profundamente la concepción de la expresión musical. Frente a una teoría barroca de los afectos que, bajo la influencia del racionalismo cartesiano, tendía a concebir las pasiones como estados diferenciados susceptibles de ser representados mediante recursos relativamente codificados, el siglo XVIII concedió una importancia creciente al gusto, la sensibilidad y el sentimiento individual. Instrumentos como el fortepiano, que fue desplazando progresivamente al clavecín en el espacio musical doméstico, contribuyeron decisivamente a esta transformación: la posibilidad de graduar la intensidad mediante el tacto puso al alcance del aficionado una expresividad basada en contrastes, acentos, crescendos y matices dinámicos. Sin desaparecer el virtuosismo ni la ornamentación, el centro de gravedad expresivo se desplazó desde la elaboración ornamental hacia la inflexión dinámica, el fraseo y la articulación del discurso.
En esta misma línea, el nuevo estilo tendió a apartarse de la densidad contrapuntística, la continuidad del bajo continuo y las complejidades de la fuga en favor de un discurso más transparente, segmentado e inteligible. La melodía principal ganó protagonismo sobre acompañamientos subordinados; las frases adquirieron perfiles más regulares; las cadencias delimitaron con mayor claridad las unidades musicales y las progresiones armónicas se hicieron, en general, más fáciles de reconocer. El contrapunto no desapareció —y volvería a adquirir una importancia considerable en las obras maduras de Haydn y Mozart—, pero dejó de constituir el principio organizador habitual del discurso.
Este proceso se desarrolló en dos grandes etapas. Entre aproximadamente 1730 y 1765, los distintos estilos galantes europeos llevaron a cabo una profunda simplificación de las texturas, el ritmo armónico y la construcción melódica. Durante las décadas siguientes, ese lenguaje inicialmente sencillo fue adquiriendo mayores proporciones, densidad y complejidad estructural, sin abandonar la claridad sintáctica que lo caracterizaba. El Clasicismo maduro no supuso, por tanto, un simple retorno a la complejidad barroca, sino la construcción de estructuras cada vez más ambiciosas a partir de un lenguaje cuya organización podía seguir siendo comprendida con relativa facilidad por el oyente.
La «simplicidad» clásica no debe confundirse, por ello, con pobreza de recursos. Sus materiales melódicos y armónicos podían ser relativamente elementales y muchas de sus fórmulas eran convencionales y fácilmente reconocibles. Precisamente esta regularidad y previsibilidad permitía al oyente anticipar continuaciones, cadencias y recorridos tonales, y hacía posible jugar con esas expectativas mediante retrasos, interrupciones, modulaciones o sorpresas. Frente a la elevada densidad motívica y contrapuntística de buena parte del Barroco, el Clasicismo puso así un énfasis creciente en la estructura musical: en cómo disponer, repetir, contrastar y transformar materiales relativamente sencillos para construir un discurso extenso, coherente y capaz de mantener la tensión y el interés.
La diversidad del lenguaje clásico: modas y estilos
El carácter internacional del estilo clásico no eliminó las diferencias locales ni la continua aparición de modas y tendencias expresivas. Sobre un lenguaje musical ampliamente compartido podían superponerse caracteres muy distintos, algunos vinculados a nuevas sensibilidades artísticas y otros a la fascinación por determinadas identidades nacionales o culturas consideradas exóticas.
Entre las tendencias expresivas más características figura el denominado Sturm und Drang musical, etiqueta historiográfica tradicional —aunque discutida— aplicada a una corriente especialmente visible entre finales de la década de 1760 y comienzos de la de 1770. Asociada sobre todo a compositores de los territorios de lengua alemana, se caracteriza por el frecuente empleo del modo menor, fuertes contrastes dinámicos, ritmos agitados y gestos de intensa expresividad. Su relación directa con el prerromanticismo literario alemán no debe entenderse, sin embargo, de forma demasiado estricta.
El mismo lenguaje internacional podía adquirir también un marcado color local. Desde mediados del siglo XVIII, el fandango se convirtió en una de las representaciones musicales más reconocibles de lo español. De origen popular, pasó rápidamente a los teatros, salones y repertorios instrumentales, y fue estilizado por compositores españoles y extranjeros hasta convertirse en un auténtico tópico de «españolidad».
Otro fenómeno de enorme difusión fue la moda turca, alimentada por siglos de contactos militares, diplomáticos y comerciales entre las potencias europeas y el Imperio otomano. El estilo alla turca no pretendía reproducir fielmente la música otomana, sino recrear desde una perspectiva europea algunos de los efectos asociados a las bandas militares jenízaras, especialmente mediante ritmos marcados y el empleo de bombo, platillos y triángulo. Este colorido pasó de las bandas militares a la ópera, la música orquestal y el repertorio instrumental.
El estilo tradicionalmente asociado al Sturm und Drang contrapuso al carácter amable de buena parte del lenguaje galante un uso más frecuente del modo menor, contrastes bruscos, ritmos agitados y una expresividad especialmente vehemente.
Esta danza de origen popular alcanzó una extraordinaria difusión durante el siglo XVIII y pasó de los espacios populares a los escenarios, salones y repertorios instrumentales. Su estilización por compositores como Soler o Boccherini contribuyó a convertirla en uno de los principales tópicos musicales asociados a España.
LEER MÁS →La fascinación europea por las bandas militares jenízaras dio lugar a un lenguaje alla turca basado en ritmos marcados y efectos percusivos. Bombo, platillos y triángulo se convirtieron así en signos convencionales de un «color turco» utilizado tanto en la ópera como en la música instrumental.
LEER MÁS →Las formas y los géneros clásicos

Por forma musical entendemos la organización interna de una obra o de una de sus partes: su segmentación, proporciones y disposición de secciones. El concepto se aplica especialmente a unidades cerradas y autosuficientes, como un aria o un movimiento de una sinfonía, un concierto o una sonata. Las grandes obras instrumentales del Clasicismo suelen estar formadas por varios movimientos, cada uno de los cuales adopta una forma propia.
Durante el siglo XVIII se consolidaron ciertas convenciones en la organización de estos ciclos instrumentales, especialmente en sinfonías, cuartetos y sonatas. No constituyeron una plantilla rígida —y fueron mucho más variables durante las primeras décadas del siglo—, pero en el Clasicismo maduro resultó frecuente una disposición como la siguiente:
- Primer movimiento. Generalmente en forma de sonata, de carácter rápido.
- Segundo movimiento. Habitualmente lento y construido como forma lied (ABA), tema y variaciones o una forma próxima a la sonata, a menudo sin un desarrollo extenso.
- Tercer movimiento. Minueto —y, posteriormente, scherzo—, normalmente con trío central. Suele faltar en las obras de tres movimientos, mientras serenatas y divertimentos pueden incluir más de un minueto.
- Movimiento final. Generalmente rápido, con frecuencia en rondó, rondó-sonata o nuevamente en forma de sonata.
La forma de sonata adquirió una importancia especial porque organizaba el discurso mediante contrastes tonales y temáticos que debían ser finalmente reconciliados. En términos muy generales, una primera sección —la exposición— presenta materiales musicales en áreas tonales contrastantes; una sección central —el desarrollo— los transforma y conduce por distintas tonalidades; y una sección final —la recapitulación— devuelve los principales materiales a la tonalidad inicial. Este esquema, sin embargo, no debe entenderse como una receta fija: los compositores del siglo XVIII trabajaron con un conjunto flexible de convenciones y expectativas tonales que podían confirmar, retrasar o contradecir. La formulación escolar de «exposición, desarrollo y recapitulación» fue sistematizada sobre todo posteriormente, a partir del siglo XIX.
Mientras la forma describe la estructura interna de una obra o movimiento, el género indica a qué tipo de obra pertenece. Durante el Clasicismo, géneros muy diferentes compartieron un repertorio relativamente reducido de formas. Una sinfonía, una serenata, un divertimento, una sonata para piano o un cuarteto de cuerda podían contener movimientos construidos mediante forma de sonata, variaciones, minueto o rondó. La identidad de un género dependía, por tanto, no solo de su estructura musical, sino también de quién lo interpretaba, dónde se tocaba y para qué servía.
En algunos casos, el género viene definido principalmente por la formación instrumental: cuarteto de cuerda, trío con piano, sonata para violín y piano, etc. En otros, su identidad depende sobre todo de su uso social. Una serenata o un divertimento podían emplear una plantilla próxima a la del cuarteto de cuerda, pero estaban destinados generalmente a amenizar banquetes, celebraciones, fiestas o reuniones aristocráticas, y eran interpretados con frecuencia por músicos profesionales al servicio de un patrono. El cuarteto de cuerda, en cambio, se convirtió progresivamente en uno de los géneros predilectos de la práctica musical privada de aficionados y conocedores, especialmente entre las élites aristocráticas y burguesas.
Esta diferenciación permite entender hasta qué punto el sistema de géneros del Clasicismo reflejó también la segmentación social de la vida musical. La sonata para tecla o la sonata acompañada encontraron un mercado natural en el hogar y la edición musical; la serenata y el divertimento conservaron una estrecha vinculación con el entretenimiento remunerado; la sinfonía circuló entre cortes, academias y conciertos públicos; y el concierto solista se convirtió en uno de los principales vehículos para la exhibición de virtuosos. Estas fronteras nunca fueron absolutas —una misma obra podía pasar de la corte a la imprenta o del salón al concierto—, pero constituyeron tendencias suficientemente fuertes como para condicionar la escritura, la dificultad y hasta las dimensiones de cada género.
Las formas clásicas: concierto, rondó y minueto
El Clasicismo heredó formas y géneros anteriores, pero los adaptó a su nuevo lenguaje y a sus propios usos musicales. Estos tres ejemplos ilustran algunas de sus soluciones más características: el concierto solista, basado en el diálogo entre solista y orquesta; el rondó, construido mediante el retorno periódico de un tema principal; y el minueto, danza cortesana incorporada a sinfonías, cuartetos y otras obras instrumentales.
Lejos de funcionar como moldes rígidos, estas formas admitieron una gran variedad de realizaciones y pudieron incorporar estilos y caracteres muy diversos, desde el virtuosismo concertante hasta elementos de danza popular.
El concierto clásico conservó la oposición barroca entre solista y orquesta, pero la integró en las nuevas formas y relaciones tonales del Clasicismo. En Mozart, este diálogo permite combinar claridad estructural, contraste y exhibición virtuosa.
LEER MÁS →El tema principal de este rondó reaparece entre episodios de gran vivacidad rítmica inspirados en el verbunkos húngaro. Haydn integra así un estilo de fuerte caracterización popular dentro de una forma clásica de gran claridad.
LEER MÁS →El minueto, nacido como danza cortesana, se integró durante el siglo XVIII en los principales géneros instrumentales. En este movimiento Beethoven conserva todavía su carácter ligero y elegante, poco antes de que el scherzo adquiriera un peso creciente en su producción.
LEER MÁS →Transformaciones en el gusto musical tras la Revolución francesa

La Revolución francesa (1789-1799), las guerras revolucionarias (1792-1802) y las guerras napoleónicas (1803-1815) alteraron profundamente el marco político y social europeo y aceleraron importantes transformaciones en la vida musical. La crisis de numerosas capillas y orquestas cortesanas redujo algunos de los espacios que habían sostenido la enorme producción sinfónica del siglo XVIII, mientras los conciertos públicos adquireron una importancia creciente. Hacia 1800 descendió bruscamente la composición de nuevas sinfonías, pero no su presencia en las salas de concierto: la sinfonía tendió a dejar de ser una música producida abundantemente para convertirse cada vez más en una obra de mayor extensión, ambición e individualidad.
El clima revolucionario y bélico favoreció al mismo tiempo una música estrechamente vinculada con la actualidad. Adquirieron especial relieve las sinfonías «características», obras instrumentales descriptivas o asociadas a acontecimientos, personajes, paisajes o conflictos concretos, así como marchas, himnos, cantatas y grandes composiciones corales destinadas a celebraciones públicas. La experiencia de varias décadas de guerra alimentó especialmente los temas militares y heroicos, desde las sinfonías y oberturas hasta las populares «batallas» para fortepiano, que trasladaban al ámbito doméstico cañonazos, cargas y victorias recientes.
El descenso de la nueva producción sinfónica coincidió, paradójicamente, con el comienzo de la canonización de los clásicos. Haydn había alcanzado ya en su visita al París de la década de 1780 una consideración excepcional, y durante las décadas siguientes las obras de Haydn y Mozart fueron ocupando un lugar cada vez más estable en los programas, las ediciones y los arreglos domésticos. A comienzos del siglo XIX se incorporaron progresivamente a este repertorio las sinfonías de Beethoven, estrenadas entre 1800 y 1824. Este proceso contribuyó a una transformación de enorme alcance: durante buena parte del siglo XVIII había predominado una cultura musical basada en el consumo continuo de música nueva; hacia 1800 comenzó a consolidarse junto a ella otra en la que determinadas obras del pasado reciente eran conservadas, reeditadas, arregladas y repetidamente interpretadas. El Clasicismo empezaba así a dejar de ser únicamente una práctica musical contemporánea para convertirse también en un repertorio de «clásicos».
La música doméstica experimentó una transformación paralela. La expansión del piano y del mercado editorial favoreció la creciente importancia de la canción con acompañamiento de teclado —el lied en los territorios germánicos—, junto con variaciones, fantasías, danzas, arreglos y numerosas piezas descriptivas destinadas a los aficionados. Al mismo tiempo, el creciente interés por canciones, danzas y tradiciones locales comenzó a proporcionar materiales para estilos de carácter «nacional», tendencia que alcanzaría un desarrollo mucho mayor durante el Romanticismo.
También el teatro musical entró en una nueva fase. La profunda crisis del antiguo modelo metastasiano de dramma per musica que había dominado buena parte del siglo XVIII abrió paso a diversas vías de renovación. En Francia, obras de Cherubini, Méhul y, posteriormente, Spontini incorporaron una mayor continuidad dramática, amplios recursos orquestales y corales y una nueva sensibilidad hacia lo heroico y lo sublime; Lodoïska (1791) de Cherubini constituye un ejemplo temprano especialmente representativo. Por su parte, en Italia, Rossini transformaría desde la década de 1810 las convenciones de la ópera seria sin abolir la tradición de la ópera seria italiana, abriendo así el camino hacia los grandes modelos operísticos del siglo XIX.
El lenguaje clásico en tiempos convulsos
Las décadas situadas en torno a 1800 coincidieron con una profunda transformación política y cultural de Europa. La Revolución francesa y las guerras revolucionarias y napoleónicas proporcionaron un nuevo trasfondo a una música que tendió a ampliar sus dimensiones, intensificar sus contrastes y explorar registros expresivos asociados a la angustia, lo heroico y lo sublime.
La forma sonata, por su flexibilidad y capacidad para articular tensiones y resoluciones a gran escala, ofreció un marco especialmente fértil para esta expansión. En las obras de Haydn, Mozart y, sobre todo, Beethoven, las convenciones clásicas adquirieron una creciente densidad dramática. Escritores románticos como E. T. A. Hoffmann contribuirían poco después a elevar este repertorio instrumental a la categoría de arte autónomo, capaz de expresar aquello que escapaba al lenguaje verbal.
Los tres ejemplos siguientes muestran distintas respuestas musicales a este cambio de época: la inquietud religiosa y bélica de Haydn, la monumentalización de la forma sinfónica en Beethoven y la intensidad dramática de la música instrumental de Méhul.
Esta «Misa en tiempos de angustia», compuesta durante las guerras contra la Francia revolucionaria, abre con un Kyrie en re menor de extraordinaria tensión. La obra sería conocida posteriormente como «Misa Nelson» al quedar asociada a la victoria británica en la batalla del Nilo y a la posterior visita del almirante Nelson a Eisenstadt.
El primer movimiento de la Heroica expande extraordinariamente las dimensiones y posibilidades dramáticas de la forma sonata. Su vasto desarrollo y una coda de proporciones casi equivalentes a una segunda sección de desarrollo contribuyen a una escala monumental que transformó las expectativas asociadas al género sinfónico.
LEER MÁS →Figura central de la música francesa revolucionaria y napoleónica, Méhul trasladó a la sinfonía una intensidad dramática próxima a la de su producción teatral. El modo menor, los fuertes contrastes y una escritura orquestal incisiva sitúan esta obra en el nuevo clima expresivo del cambio de siglo.
Quisiera citar este blog en un documento escolar, ¿podrías proporcionarme la fecha de publicación?
Muy bien Jael. La fecha de publicación de cada artículo figura al principio de cada uno de ellos. En cuanto a las unidades, las 1-13 fueron publicadas en 2013, las 14-35 son de 2014, a excepción de la 29 y la 33, que son de 2017. De vez en cuando he realizado retoques en algunas de ellas, pero sería muy fatigoso de detallar. Espero que te sirva. Un saludo!
Qué bonito sitio web, ojalá no lo dejen de actualizar y enriquecer
MARAVILLOSO ARTICULO, MUY CONSTRUCTIVO E INFORMATIVO.
Llegué acá desde el video de Youtube sobre el fandango. Los quería felicitar por el excelente montaje de video tan ameno, educativo y consiso. Pero nomás déjeme una corrección. América en el siglo XVIII no era «latina» -si alguna vez lo fue, pero ese es otro tema, los criollitos me disculpen, y los indigenistas me aplaudan, jej- sino española, porque las primeras independencias no comenzaron hasta primeros del siguiente siglo. Todos los americanos desde la Luisiana hasta la Tierra de Fuego, eran españoles, súbditos -el concepto de ciudadano también tardaría casi un siglo en asentarse- de la corona española. La propia constitución de España de 1800… algo… disculpe que no recuerde la fecha, hablo de la que tiró Fernando VII, reconocía ya en el XIX el derecho de ciudadanía e igualdad ante la ley de todos los «españoles de ambas orillas del Atlántico».
Así que en un blog de alto nivel cultural, hablen con la cultura en la mano, amigos, educadamente, con lo que demuestran los libros de historia y los documentos, y las concesiones a la cultura vulgar y lo «políticamente correcto» nomás dejémoslas para los programas de TV, el cine blockbuster y así.
Einstein dijo en una entrevista ya mayor algo como «La ciencia ha de buscar la verdad, la moda déjenla para el sastre». Bien inteligente el viejito, no creen?
Mis saludos.
Gracias por su comentario. Tiene usted toda la razón en que en el siglo XVIII toda Hispanoamérica estaba integrada, efectivamente, en el reino de España. Mi intención no era divulgar lo políticamente correcto, sino que el estudiante español que viera el vídeo entendiera que este género saltó el Atlántico. Como usted ha señalado, habría formas más rigurosas de haberlo expresado.
Muchas gracias por su puntualización.
Quiero un resumen de lo que entendieron de forma y genero dados en el periodo clásico.
Esta unidad se centra en las formas y géneros musicales que aparecen y se desarrollan durante el Clasicismo, cuyas características vienen dadas en gran medida por los valores burgueses. Entre ellos destacan el internacionalismo, que hará de la música clásica la “lingua franca” de Europa; el sentimiento, en respuesta a la objetividad del Barroco, con la posibilidad de crear matices gracias a instrumentos como el fortepiano; y la inteligibilidad, también en reacción a la complejidad barroca, para dar paso a discursos claros y transparentes, empleando elementos melódicos y armónicos mucho más simples.
El énfasis, por tanto, recae en la estructura de las obras, cuyos movimientos suelen disponerse de una forma específica. Para empezar, el primer movimiento, con una forma de sonata; después, el segundo movimiento, que presenta un tema y sus variaciones (o una forma de sonata sin desarrollo), y el tercer movimiento, un Minueto o Scherzo, que suele excluirse en las sonatas. Por último, el cuarto movimiento, que suele ser un rondó, una forma de sonata o, si el compositor no se decide entre éstos, un rondó-sonata.
Durante esta época nacen diferentes géneros, que reciben su nombre bien por la formación a la que están destinados (como, por ejemplo, el cuarteto de cuerda, que nace como un género de ámbito doméstico gracias a la burguesía), o bien por su uso social, como las serenatas (cuya intención era la de amenizar veladas y celebraciones).
Pero el género que subsistió con mayor éxito, ya que era originalmente barroco, a las corrientes clásicas (y mucho más allá), fue el concierto solista. Un ejemplo de esta época es el “Concierto para piano y orquesta no.27” de Mozart. Consta de tres movimientos (Allegro, Andante y Allegretto-Presto), pero sólo me voy a centrar en el tercero, que presenta una forma de tema con variaciones.
A la exposición del tema, interpretada por la orquesta en su conjunto, le suceden las diferentes variaciones:
– La primera, en la que el fortepiano interpreta el tema acompañado de la orquesta (especialmente de la sección de las cuerdas).
– La segunda, en la que se intercalan el fortepiano y los vientos al exponer el tema: comienzan los vientos, acompañados de una variación especialmente virtuosística del fortepiano (parte a), y luego es éste el que toma el liderazgo y es acompañado por el resto (repetición de la parte a). Pasa igual en la parte b del tema y su repetición.
– La tercera, una variación con un carácter más tranquilo, de interpretación similar a la anterior: se intercalan los vientos y el fortepiano para exponer el tema.
– La cuarta, que cambia al modo menor y crea un ambiente algo más trágico. La primera vez que suena la parte a, la tocan las cuerdas y vientos en un juego de pregunta-respuesta, y para la repetición de esta parte es el fortepiano el que expone el tema, sin ser acompañado por la orquesta (en la parte sucede algo parecido, pero el piano no está solo en la repetición de la parte b).
– La quinta, en la que se recupera el modo mayor y un carácter mucho más vivo y alegre. El liderazgo se intercala entre la orquesta y el fortepiano.
– La sexta, la más larga y desarrollada, que presenta un juego constante entre el piano y el resto de la orquesta, exponiendo el tema de forma conjunta.
Ahora una pequeña conclusión. Aunque en este comentario sólo me he centrado en la información más necesaria para explicar el concierto de Mozart, el resto de la unidad me ha resultado muy interesante. Por un lado, porque la explicación de la forma de sonata, con todas las variantes que pueden encontrarse en su estructura, me ha servido de ayuda para entender y realizar mejor los análisis de las sonatinas. Y por otra parte, porque he disfrutado conociendo más sobre algunas de las modas musicales europeas de la época, especialmente el “Sturm und Drang” (que ya conocía de antes, pero no sabía mucho de él) y el fandango, el cual conocía ya por el tercer acto de “Las bodas de Fígaro” (uno de los ejemplos que aparecen en el vídeo sobre este tema de la unidad).
Durante el clasicismo (1750-1820) estaba ocurriendo un cambio en la sociedad en el que la burguesía buscaba cierto reconocimiento en la sociedad e iban en contra de injusticias que afectaban a su clase social.
La burguesía será muy influyente en la música del clasicismo, que está caracterizada principalmente por su elegancia y su claridad. A diferencia de los compositores de otras etapas culturales, se podría decir que los compositores clásicos optaron por crear obras más sencillas rítmica y armónicamente.
En la música de esta época se busca principalmente transmitir estos valores:
-Internacionalismo: Al contrario que el estilo barroco que se caracterizaba por su origen nacional, el estilo clásico sirvió como una lengua común para los países europeos.
-Sentimiento: Se caracteriza por la subjetividad al expresar sentimientos y basarse en el gusto al contrario a la objetividad barroca. Esta expresividad se puede mostrar con cambios de matices que se pueden interpretar en el pianoforte, que es un instrumento que deriva del clave.
-Inteligibidad: En este movimiento se busca transmitir un mayor sentimiento y a la vez que las obras sean más sencillas que en el barroco.
Las formas clásicas se adaptaron a los nuevos gustos y a la expresión de los sentimientos que se podía realizar a través de los nuevos instrumentos que permitían interpretar los matices de forma más clara. Pero para llegar al denominado estilo clásico definitivo la música tuvo que pasar por dos fases; la fase en la que la armonía y las texturas se simplifican y en la siguente fase se va aumentando poco a poco su complejidad.
Una gran novedad fue la estructuración de las obras que se dividen en las siguientes partes:
-Primer movimiento: Tiene forma de sonata.
-Segundo movimiento: Tema y variaciones, o forma de sonata sin desarrollo o con un desarrollo muy breve.
-Tercer movimiento: Minueto o Scherzo. Excluido en las sonatas y usado en serenatas y divertimentos.
-Cuarto movimiento: Rondó, forma de sonata, o rondó-sonata.
Los principales géneros clásicos son la sinfonía, la serenata, los divertimentos o las sonatas para piano o cuartetos de cuerda. Estos géneros tienen una estructura parecida ya que normalmente tienen el mismo número de movimientos.
En esta etapa destaca la forma sonata con una estructura compuesta por las siguientes partes: Introducción, exposición, desarrollo, recapitulación y coda.
Por último menciono la Serenata nº 10 de Mozart también conocida como “Gran Partita”, que consta de 7 movimientos:
1. Largo. Molto Allegro.
2. Menueto.
3. Adagio.
4. Menuetto. Allegretto.
5. Romanze. Adagio.
6. Tema con variazioni.
7. Finale. Molto Allegro.
En el sexto movimiento se identifican 6 variaciones caracterizadas por las intervenciones de instrumentos solistas y sus cambios de tempo se producen a partir de un Andante.
En el Clasicismo, las principales características de la música de este periodo las marca la Burguesía con unos valores más internacionalistas. En esta época la gente buscaba música muy sencilla pero que a su vez transmitiera mucho. Para Hacer esta labor más sencilla se crean los matices “fuerte” y “piano”, que dotaran a las canciones de mayor expresividad. También, con la prácticamente desaparición del bajo continuo, la música es mucho más clara y sencilla de escuchar.
Durante el Clasicismo surgieron nuevos géneros como la sinfonía, serenata, divertimentos, sonatas, etc… Todos ellos se diferenciaban por la formación instrumental. Entre los géneros clásicos se diferenciaban el uso de las serenatas o el uso de divertimentos formados por cuartetos de cuerdas.
Las obras multiseccionales constaban de un primer movimiento en forma de sonata, un segundo movimiento en forma de tema y variaciones o en forma de sonata, un tercer movimiento que podía ser un Minueto o un Scherzo y un cuarto movimiento en forma de rondó, sonata, o rondó-sonata.
En esta época surgen las modas musicales. El Sturm und Drang apareció en Alemania y fue la más importante, su corriente prerromántica influyó en el resto de artes. Mozart fue el más destacado.
Una de las modas de carácter nacional más destacadas fue la española con el fandango como género más popular y que sirvió de base para el flamenco. Esta danza se popularizó en la corte española del siglo XVIII y se fue extendiendo al resto de Europa y Sudamérica.
Hubo varias oleadas de modas turcas a partir del siglo XVII debido a la tensión que había entre el Imperio Otomano y el Imperio Austríaco.
Una de las obras más curiosas e interesantes del momento, fue el concierto para piano y orquesta de Mozart n17 K453. Aquí se demuestra la genialidad de este compositor ya que en el tema principal de la obra la melodía proviene de un pájaro que Mozart escuchó y utilizó para hacer este concierto. Esta obra está en Sol Mayor y en el tercer movimiento se producen seis variaciones.
El género más importante del Clasicismo fue la sonata,forma musical que deriva de unas ya cultivadas en el Barroco, como la forma de danza, que viene de la suite o el aria da capo.
Una sonata clásica suele constar de una introducción más lenta, una exposición con diferentes temas y transiciones, un desarrollo que añade nuevos temas y motivos, una recapitulación que vuelve a los temas de la exposición y una coda, que dota de mayor carácter al final.
La música del Clasicismo se ajustaba a los valores que la burguesía como clase social que estaba ganando cada vez más poder había impuesto. Estos valores son:
– Internacionalismo. Las obras compuestas en cada país presentaban numerosas similitudes que dificultaban la identificación del país de origen de las mismas.
– Sentimiento. El estilo clásico busca una mayor libertad de expresión. Esto hace que el fortepiano consiga un mayor protagonismo ya que a diferencia del clavecín permitía crear matices.
– Inteligibilidad. Las obras que triunfarían son aquellas que resultan sencillas y claras para los intérpretes. Como habíamos visto en la unidad anterior, la música se comienza a crear teniendo en cuenta que la mayoría de los intérpretes o tienen profundos conocimientos de música por lo que a la hora de componer primarán la sencillez y la claridad.
Formas clásicas:
La forma musical hace referencia a la estructuración de una obra musical. Las formas clásicas eran una derivación de las barrocas. Fueron evolucionando según los gustos y preferencias de la sociedad.
En las formas clásicas prima el uso de elementos armónicos y rítmicos simples, pero la mayor novedad de estas formas se produjo en la estructura de las obras. Las obras del Clasicismo como las sinfonías y serenatas se estructuraban de la siguiente manera :
– Primer movimiento: forma sonata (fue la forma más utilizada durante el Clasicismo)
– Segundo movimiento: tema con variaciones o forma de sonata sin desarrollo
– Tercer movimiento: minueto o scherzo
– Cuarto movimiento: rondó, forma sonata o rondó-sonata.
La forma clásica más popular y más utilizada fue la forma sonata. Esta forma consta de una introducción que presenta el tema principal en la tonalidad principal de la obra, una exposición en la cual se desarrollan nuevos temas, el desarrollo en el cual se combinan temas de la exposición y temas nuevos, una recapitulación en la que se vuelven a desarrollar los temas de la exposición y por último consta de una coda que ayuda a que el final sea más rotundo
La música del Clasicismo estuvo influenciada por las diversas modas que surgieron en Europa. Destacan principalmente tres modas:
– Sturm und Drang. Se cultivó principalmente en los países germánicos y se considera una corriente prerromántica.
– Fandango. Es un estilo propio de España y es un reflejo del arte musical preflamenco.
– Moda turca. El Imperio otomano estaba en su máximo esplendor. Se hizo muy popular la música militar turca.
Géneros:
Entre los géneros principales del Clasicismo encontramos la sinfonía, la serenata, los divertimentos o los cuartetos de cuerda.
Cada género tenía un uso social determinado. Se podía distinguir entre aquellos que están creados para los aficionados (música de cámara) y aquella hecha para que los sirvientes amenizasen diversos actos (serenatas y divertimentos).
El cuarteto de cuerda nació como un género de ámbito doméstico El cuarteto clásico consta de cuatro movimientos: allegro en forma de sonata, movimiento lento de carácter lírico, minueto y presto, normalmente en forma de rondó o sonata. Entre los cuartetos de cuerda destaca el cuarteto de cuerda op 33 de Haydn.
El concierto solista fue el género que tuvo mayor éxisto y el que más perduró a lo largo de las épocas. El primer movimiento de concierto solista clásico adopta por lo común una forma de sonata con doble exposición.La otra peculiaridad de la forma de sonata de concierto es la inserción de una cadenza en la Recapitulación antes del grupo cadencial final. Entre los conciertos solistas destaca el concierto para piano y orquesta nº17 de Mozart. El tercer movimiento de este concierto consta de 6 variaciones.
La serenata nació como un género apto para la amenización de veladas. Las serenatas para vientos fueron utilizadas para cenas importantes. Suelen constar de entre cuatro y ocho movimientos de carácter ligero.
En primer lugar, el clasicismo se encuentra situado entre los años 1750 y 1820 aproximadamente. Fue un movimiento intelectual promovido por la burguesía y la pequeña nobleza. La burguesía será el público principal de este movimiento. En este nuevo estilo la música dejó de verse encerrada en iglesias o palacios y pudo verse en casas privadas de burgueses y espectáculos públicos. Los compositores de este periodo orientan su música a un equilibrio basado en la proporción, orden, claridad y sencillez, por lo tanto, podríamos decir que la música de esta época es refinada, elegante y equilibrada. Cabe destacar a los compositores más importantes de este estilo: W. A. Mozart, Beethoven y Haydn.
Esta música se centró principalmente en transmitir tres valores:
-Internacionalismo: mientras el estilo barroco tenía un origen nacional, el clasicismo se convertirá en una lengua vehicular, es decir, una lengua común que se pueda entender entre personas que no compartan la misma lengua materna, esta se extenderá en Europa.
-Sentimiento: teniendo el barroco como una música objetiva, en el estilo clásico veremos una música subjetiva más intimista y apoyada en el sentimiento gracias al pianoforte (evolución del clave), este permitía la realización de matices y así poder ponerles más sentimiento y carácter a las melodías.
-Inteligibilidad: al contrario que la música barroca este estilo pasó a una mayor sencillez musical, pero con mayor sentimiento como ya he mencionado dicho antes.
Sobre las formas clásicas, estas llegaron a través de la selección natural del estilo barroco, con adaptación de nuevos gustos y expresión de sentimientos, todo a través de instrumentos. Para llegar a la forma clásica definitiva se ha tenido que pasar por un proceso, primero de simplificación de estructuras de armonía, y luego de nuevas texturas y aumentar la complejidad, también modificando proporciones.
En el clasicismo, para llegar a un discurso musical logrado se partía de elementos melódicos y armónicos bastante simples, también se seguía una estructura común de cuatro movimientos en las obras multiseccionales para que resultase variado, coherente, interesante y con tensión.
La estructura es la siguiente:
-Primer movimiento: Forma de sonata
-Segundo movimiento: Tema y variaciones, o forma de sonata sin desarrollo, y si hay desarrollo, sería breve
-Tercer movimiento: Minueto o Scherzo
-Cuarto movimiento: Rondó, forma de sonata, o rondó-sonata
Como es de imaginar este estilo cuenta con varios géneros, es decir varias denominaciones a la hora de hacer música. Estas denominaciones se basan en varios aspectos, ya sea por su formación (trío, cuarteto, quinteto) o bien por su uso social, algunos son: sinfonía, serenata, divertimento, una sonata para piano o un cuarteto de cuerda. Todos estos suelen tener el mismo número de movimientos y una forma parecida, por lo que se asemejan bastante entre ellos en ese aspecto.
De todos estos géneros, la forma sonata es el más importante y relevante del clasicismo. Cabe destacar que no hay una única forma de sonata declarada, hay variaciones ya que vienen todas evolucionando del Barroco. Los rasgos más importantes de este género son la tensión dramática que desprende y la variación de materiales temáticos.
Este género también sigue una estructura, a modo de resumen contiene las siguientes secciones en su estructura: Introducción, Exposición (Sección A y Sección B), Desarrollo, Recapitulación y Coda.
Por último, respecto a las variaciones del concierto para piano y orquesta nº 17 K.453 de Wolfang Amadeus Mozart comentamos las 6 variaciones identificadas:
-Primera variación: Se introduce el piano con el tema y la cuerda
-Segunda variación: En esta el interprete muestra su virtuosismo con una respuesta por parte de los instrumentos de viento
-Tercera variación: Aquí tenemos una constante pregunta y respuesta interpretada por vientos y cuerda, aunque los vientos adquieren mayor protagonismo en esta
-Cuarta variación: es la más calmada de todas, pero con más sentimiento
-Quinta variación: Al contrario que la anterior esta es la más energética con toda la orquesta y volviendo a mostrar el virtuosismo del piano
-Sexta variación: en esta hay preguntas y respuestas entre el piano y la orquesta, con gran energía también, para finalizar concluye con una coda.
Por último, solo decir que este tema es de los que más interesante y atractivo me ha resultado.
Tras haber escuchado varias veces el tercer movimiento del Concierto para piano y orquesta nº17 K.453 puedo establecer un total de cinco variaciones del tema principal más una sección final en el presto donde se desarrollan todos los motivos aparecidos antes:
– El tema es introducido por la orquesta y forma un total de [:8 + 8:] compases que se repiten, o sea, 32 compases.
– La primera variación; empieza el piano y continúan los violines.
– Segunda variación; piano viento madera y después se añade la cuerda.
– Tercera variación; empiezan los instrumentos de viento madera, después el piano con la orquesta.
– Cuarta variación; modula a modo menor, disminuye su intensidad y su velocidad, empiezan la orquesta y las flautas. Después se suma solo el piano, seguido de la orquesta con el fagot.
– Quinta variación; se vuelve al tema en modo mayor y con más intensidad, interpretada por la cuerda y el viento. Posteriormente, el piano repite ese tema solo para finalmente ser respondido por la orquesta.
Finalmente a modo de coda, el piano realiza una cadencia que conduce hacia el final junto con la orquesta en el presto.
Por otro lado, destacar la diferencia entre los divertimentos, serenatas y cuartetos de cuerda dependa de quién los vaya a interpretar. Si se interpretan divertimentos o serenatas lo hacen los criados músicos, por el contrario, si lo interpretan miembros de una familia burguesa o músicos profesionales asalariados son cuartetos de cuerda.
El Clasicismo tiene una gran variedad de géneros como la sinfonía, serenata, divertimentos, sonatas para pianos o cuartetos de cuerda.
Otra diferencia importante para los géneros clásicos es al tipo de uso de las serenatas o divertimentos formadas por cuartetos de cuerdas pero que en este caso su objetivo es amenizar actos, y un cuarteto de cuerda tal y como nació es de uso doméstico para aficionados.
Además gracias a la burguesía, nacieron los siguientes valores:
-Internacionalismo:Ya que es música que se convierte en un lingua franca.
-Sentimiento:Con gran expresividad y basada en el barroco.
-Inteligibilidad: Reacciona ante las complejidades de la fuga, para haceruna mejor lectura sencilla de la obra.
Las obras multiseccionales del Clasicismo suelen disponer los movimientos en el siguiente orden
Tema y variaciones, o forma de sonata sin desarrollo . Rondó, forma de sonata, o rondó-sonata.
En esta época se producen modas musicales, es decir, la música también es de consumo qué generaba modas.
Las más importantes son: el sturm und Drang, el fandango y la moda turca.
El sturm und Drang:
Se basaba en un estilo que concentró el modo menor con gestos angulosos y de líneas cantábiles en las corrientes musicales, Mozart y su sinfonía no 25 es una de las más destacadas.
Las modas turcas se produjeron en oleadas sucesivas ya desde el siglo XVII, alimentadas por la amenaza militar del Imperio Otomano en el borde oriental del Imperio Austríaco, una de las obras más famosas y conocidas que es la sonata para piano de Mozart en La Mayor.
En cuanto al concierto para piano y orquesta de Mozart n17 K453, un dato curioso es que el tema principal de la obra nace de que Mozart escuchó a un pájaro cantor que cantaba una melodía, Mozart la apuntó y la utilizó para hacer este concierto para piano.
La forma musical más importante del Clasicismo es la forma de sonata, aunque no hay una disposición que se tenga que cumplir siempre, deriva de formas musicales cultivadas ya desde el Barroco, como la forma de danza procedente de la suite o el aria da capo, que acabaron convergiendo en una forma aún insuperada por su capacidad para integrar materiales temáticos diversos en un todo unificado e impregnado de tensión dramática.
En la sonata clásica suele haber las siguientes secciones: introducción, exposición, desarrollo, recapitulacióny cosa.
Transita por diversas tonalidades de forma libre e imaginativa hasta alcanzar al final la dominante del tono principal que conduzca a la Recapitulación.
Dentro de los géneros de esta época, cabe destacar el cuarteto de cuerda , la serenata y el concierto solista. En cuanto al tercer movimiento del Concierto para piano y orquesta n 17 K.
-En la primera está el piano y la cuerda
– En la segunda virtuosismo de la mano derecha del piano.
– En la tercera hay preguntas y respuestas con vientos y cuerdas.
– En la cuarta variación se aprecian las intervenciones de distintos instrumentos de forma más calmada.
– En la quinta se distingue nuevamente el virtuosismo del piano y el nuevo carácter más vivo.
– En la sexta hay preguntas y respuestas entre el piano y la orquesta concluyendo con una especie de coda.
El concierto solista es quizá el género barroco que ha subsistido con mayor éxito a lo largo de distintas épocas y estilos. La razón de ello ha sido la necesidad de los virtuosos en toda época de desplegar de la forma más eficaz posible sus posibilidades musicales y técnicas. El primer movimiento de concierto solista clásico adopta por lo común una forma de sonata con doble exposición: Una abreviada a cargo de la orquesta y otra completa a cargo del solista. La otra peculiaridad de la forma de sonata de concierto es la inserción de una cadenza en la Recapitulación antes del grupo cadencial final.
La formas Clasicas son hijas de su época cuyos gusto por la sencillez sin abandonar la expresión caracteriza este tipo de obras.
Nacía una burguesía que quería tocar música lo que favoreció la esta sencillez armónica y legibilidad con temas claros y con menor contrapunto.El compositor más reconocido en europa para este nicho fue Haydn.
Finalmente, la estructuración de las obra cobra gran importancia llegando a desarrollar uno de los mayores formas músicales clásicas:la forma sonata.
Dependiendo del contexto y a quién iban dirigidas las piezas contamos con gran número de géneros como serenata, divertimento,cuartetos…
La forma sonata tiene la siguiente estructura:
INTRODUCCIÓN (opcional) presenta el tono
EXPOSICIÓN-(transicion opcional)presenta el temaA en la tonalidad principal y pasa por una transicion hacia el temaB en otra secundaria.
DESARROLLO-(se omite el mov lentos) utiliza motivos de la exposición y otros propios. Pasa por diferentes tonos de manera libra¡e hasta llegar a la tonalidad principal.
RECAPITULACIÓN-reintroduce la exposición pero completamente en el tono principal. Añade un motivo final para afianzar la cadencia. (A y B pueden ser modificados o alterados de orden)
CODA-(opcional) finalizar la obra de forma rotunda
Pese a la predominancia de los tonos mayores y alegres surgió un movimiento prerromántico llamado Sturm und Drang (al igual que otras artes)
Cabe detacar también la modas nacionalistas entre las que destacan la turca (y que pondrá los pilares de las marchas militares futuras) y la española (con el fandango).
En el concierto no17 para piano de Mozart identifico 6 partes claras pero, en mi opinión el número de variaciones es mayor. Si contamos el número que aparece el tema en cualquier timbre sea o no ornamentado llegamos a 15 o más. No sé si estoy equivocado pero para mi si cambia de ornamentación sobre el tema (ej claro las partes claras del piano) es una variación más.
Hola Rubén, en la cuenta de variaciones se cuenta el número de veces que se repite el tema completo. Como en este tema tiene estructura a a b b, se debe contar el total de veces que reaparece la estructura, aunque a menudo, como tú dices, las variaciones tienen diferencias entre el primer «a» y el segundo, así como entre el primer «b» y el segundo, pero estas diferencias no cuentan, sino el número de veces que aparece el tema completo (a a b b) variado con respecto al original). Es decir, tus compañeros tienen razón.
Durante el clasicismo la burguesía acabó imponiendo sus valores al resto e la sociedad. Estos valores son:
– Internacionalismo: frente al nacionalismo la burguesía prefiere una música de carácter internacional, lo que provoca que la música sea muy parecida a la de otros países europeos.
– Sentimiento: frente a la música sacra y la ópera seria entre otros, componen una música sencilla pero capaz de transmitir sentimientos.
– Inteligebilidad: la música que se compone es fácil de entender y leer en contraposición a la música barroca, que era más compleja.
Las formas clásicas:
La “forma” es la disposición concreta de la música en una obra.
Las formas musicales que perduraron durante esta época fueron aquellas que se adaptaron a la claridad y sencillez que caracteriza esta época.
La estructura de las obras era la siguiente:
– Primer movimiento en forma de sonata
– Segundo movimiento: tema con variaciones o forma de sonata con desarrollo breve
– Tercer movimiento: minueto o scherzo
– Cuarto movimiento: rondó, forma de sonata o rondó-sonata
Las modas musicales en Europa:
La música del clasicismo estaba orientada al entretenimiento del público.
– Sturum und Drang (tormenta e ímpetu): se desarrolló en los países germánico y se extendió en varias oleadas. En este estilo predominaba el modo menos así como las gestos angulosos y los contrastes.
– La moda española: la música española era conocida en otros países a través de lo folclórico. La música española que más destacó internacionalmente en el siglo XVII fue el fandango.
– La moda turca: esta moda se extendió gracias a que en esta época el imperio turco se encontraba en una éoca de esplendor. La música más destacada fue la música militar.
Los géneros clásicos: el género de una obra es el tipo de obra que es (sinfonía, serenata…) y no de debe confundir con la forma. La denominación de los géneros clásicos suele depender de la formación para la que está destinada la obra, pero también puede depender de su uso social.
Géneros:
– Cuarteto de cuerda: este género nació para el consumo de los aficionados. Tiene cuatro movimientos: allegro con forma de sonata, movimiento lento de carácter lírico, minueto y presto. Un ejemplo es el Cuarteto de cuerda op.33 n2 de Haydn.
– Concierto solista: es el género barroco que perduró durante el clasicismo, debido a la necesidad de exponer las posibilidades y técnicas musicales de los virtuosos. Por ejemplo l concierto para piano y orquesta n17 K453 de Mozart.
– Serenata: este género nació para amenizar las veladas y as celebraciones importantes. Tienen entre cuator y ocho movimientos, entre ellos varios minuetos o danzas.
La forma musical más importante del clasicismo es la forma de sonata. La forma de sonata consta generalmente de cinco partes: introducción, exposición, desarrollo, recapitulación y coda.
– Introducción: se introduce la tonalidad principal. Es temáticamente diferente al resto de la obra.
– Exposición: tiene dos secciones (A y B) en las que se introducen diferentes temas en la tonalidad principal y en la secundaria.
– Desarrollo: combina los motivos de la exposición de forma libre, pasando por varias tonalidades hasta volver a la principal.
– Recapitulación: se vuelve a introducir el tema A y el tema B, esta vez en ls tonalidad principal.
– Coda: du finalidad es resaltar el final de la obra.
Algunos ejemplos son: sinfonía n5 en Do menor de Beethoven y la Serenata n10 “Gran Partita” K361 de Mozart.
El clasicismo musical se manifestó como una tendencia creciente a la simplicidad, moderación, claridad de texturas y consolidación de la tonalidad plena. La música se inclinó más hacia el modelo propuesto por la ilustración, rechazando el artificio y la sofisticación para concentrarse en formas equilibradas y estructuras simples. Las ideas más importantes e interesantes de este periodo son las siguientes:
Se aprecia un cambio. Los músicos pasan de componer música para los nobles y sus salones a ensalzar las glorias de sus revolucionarios. Otro aspecto a considerar fue su interés al público. Ya no era la aristocracia la que tenia acceso a las partituras que se editaban y la que llenaba los teatros de ópera y las salas de concierto, sino también una burguesía cada vez mas pujante.
Es de destacar la consolidación de formas musicales como la sonata, escrita para instrumento solista o para piano y un segundo instrumento, la sinfonía, obra escrita para orquesta sinfónica,la Serenata y el Divertimento, escritas para un conjunto de tamaño medio( pequeña orquesta de cuerdas,banda de viento), el trío,el cuarteto y el quinteto que son obras escritas para tres, cuatro y cinco instrumentos y por último el Concierto, escrito para un instrumento solista y orquesta. Todas ellas estructuradas de forma similar, tomando como modelo a la Sonata. Mozart compuso trece Serenatas que comienzan con un movimiento de marcha en forma de Sonata.
En cuanto al concierto, destacamos el ( concierto para piano y orquesta de Mozart n.º 17). En él encontramos el virtuosismo del compositor con el piano. Consta de tres movimientos ( rápido, lento ,rápido), destacando el tercer movimiento( tema con variaciones sobre el canto del estornino). En el movimiento inicial, la orquesta presenta el material temático que luego será tomado por el piano aportando nuevas ideas y variantes.
En todas ellas el primer movimiento solía corresponder a a la llamada forma sonata. Se entiende como una organización en tres partes:
En la primera se presenta una tensión entre dos temas( enérgico y melódico); en la segunda se establece un conflicto entre ambos temas y en la tercera y última se resuelve la tensión armónica al escucharse los temas iniciales en la misma tonalidad. Destacan la Sinfonía n.º 5 de Beethoven( 1º y 4º) movimiento, la Serenata n.º 10 de Mozart “Gran partita”, presenta diferencias en cuanto a la estructura( movimiento inicial lento, consta de siete movimientos y la forma de sonata monotemática explica la sucesión tonal de la obra). También destaca la Obertura de el Barbero de Sevilla de Rossini.( Presenta una introducción larga y lenta y pertenece al género de opera Bufa compuesta por dos actos.).
La orquesta cobró importancia en el Barroco pero es en el clasicismo donde se desarrolla ampliamente: Se amplió tanto el número de instrumentos como el rango dinámico.
La música clásica se dejó influenciar .por modas musicales de la época.
Destaca Sturm and Drang:Cuyos representantes fueron Carl Philipp Manuel Bach y Joseph Haydn. La originalidad que presenta es un contraste dinámico, con predominio de textura melódica acompañada y armonía sencilla. La Sinfonía n.º 25 de Mozart,podría enmarcarse como parte de este movimiento, en dónde el tono menor y la instrumentación agitan la obra.
El fandango Español: Danza popular de ritmo ternario y versos octosílabos, presenta una característica fundamental: marca un estrecho parentesco con la jota .Acompañada de guitarra y castañuelas .Aparece reflejado en el acto tercero de “Las bodas de Fígaro” de Mozart.
Por último, mencionar La moda Turca:Estilo que imitaba las marchas militares. Se cimentó a partir de las bandas de viento y percusión que acompañaban a las tropas en sus campañas. Eran piezas relacionadas con lo militar. Podemos apreciarlo en la sonata para piano n.º 11 en La mayor de Mozart.( tercer y último movimiento). El tercer movimiento de la Sonata para piano es un Rondó en La menor en estilo Turco, que incluye tres temas y una coda.
Los nuevos requerimientos de la música clásica favorecieron la aparición de instrumentos nuevos( pianoforte y clarinete) y la desaparición de otros ( vihola de gamba y clavicordio). Se produjo la modificación de los instrumentos de viento y como dato curioso aumentaron el número de agujeros y llaves.
Surge la orquesta sinfónica a partir de la orquesta de cámara Barroca. Como innovación, destacar que el primer cambio de la nueva orquesta fue ampliar la sección de cuerda y completarla con oboes y trompas, después la sección de madera y más tarde la de metal.
Otro dato significativo, fue la aparición de numerosas piezas para solistas e instrumentos como el arpa y el violín que adquirieron gran protagonismo en las orquestas.
Por otra parte, debido a que los adelantos técnicos permitieron una mayor difusión de la música, los compositores alcanzaron gran fama. No todos supieron adaptarse a estos cambios. Muchos continuaron y conservaron parte del estilo Barroco. Mientras otros consiguieron dominar el nuevo lenguaje. Dentro de este grupo destacan: Haydn, Mozart y Beethoven, que estuvo a caballo entre el clasicismo y Romanticismo. Resulta llamativo que Haydn se describiera a sí mismo como compositor de música vocal, cuando sus obras pertenecen al género instrumental ( conocido como el padre de la sinfonía y los cuartetos de cuerda). Su gran maestría se observa en el cuarteto op.33( 1781), donde se establece lo que será el patrón del género: primer tiempo( rápido en forma de allegro de sonata), segundo tiempo(lento en forma ABA), tercer tiempo ( minueto/ scherzo/ en ternario) y cuarto tiempo( rápido y generalmente en forma de rondó).
Beethoven desarrolló su obra durante el clasicismo y inicios del movimiento romántico. Curiosamente era capaz de crear grandes y complejas estructuras a partir de una simple figura musical. A partir de las cuatro notas con las que se inicia la quinta sinfonía, se deriva todo el primer movimiento de la composición. El primer movimiento está escrito en forma de sonata, común en los primeros movimientos de las sinfonias del clasicismo.
El tema del clasicismo resulta interesante, para profundizar más a fondo en las técnicas interpretativas de los compositores clásicos. Sería interesante profundizar más en la extensísima obra de Mozart, en lo relacionado a su producción teatral y operística, sin olvidar su gran producción religiosa.
Los avances en la producción y edición musical, así como el éxito de cámara y los conciertos públicos, contribuyeron a la formación de un conjunto de estilos llamado “galante o “sentimental” (Empfinsdsamer stil), que posteriormente se renombraría en el s. XIX como “Clasicismo”. Este mostraba las ideas de la burguesía frente a las de la aristocracia, en el caso de la ópera seria, y las de la Iglesia, en la música sacra. El clasicismo presentaba una serie de valores característicos:
– Internacionalismo: a diferencia de la época barroca, en el Clasicismo existe una tendencia común compositiva y estilística común a nivel internacional.
– Sentimiento: este era representado a través de la aparente sencillez de auditiva de las obras frente a la ornamentación y complejidad retórica del Barroco. Además, gracias a la introducción de instrumentos como el fortepiano, en el que era posible ejecutar matices a diferencia del clave, se sustituirá la ornamentación barroca por las variaciones en dinámicas.
– Inteligibilidad: toda la complejidad retórica, contrapuntística y ornamental del Barroco será sustituida por un discurso claro y sencillo, pero a la vez cargado de sentimiento. Este discurso de aprecia primeramente en la música de cámara en la sinfonía y se expandirá hasta el concierto y la música sacra.
Todas estas ideas se convergerán y serán plasmadas en la forma sonata, característica de esta época.
La forma musical se entiende como la disposición y división de partes de una obra. Las formas clásicas son el resultado de una selección de las formas barrocas precedentes. En este proceso, se rebaja la densidad de motivos y de complejidad armónica, dando suma importancia a la estructura. Esto daba un carácter regular y previsible a la obra, que alternaba tensión con relajación musical. Las obras interseccionales clásicas tales como sinfonías, serenatas, músicas de cámara, sonatas o divertimentos se estructuraban habitualmente en:
– Primer movimiento: forma sonata
– Segundo movimiento: tema modelo con variaciones o bien forma sonata sin desarrollo o con él pero casi inexistente
– Tercer movimiento: Minueto (danza ternaria, medida a tres, precursor del futuro vals) o Scherzo. Este movimiento suele excluirse en la sonata y podían aparecer varios minuetos o scherzos en las serenatas y divertimentos.
– Cuarto movimiento: Rondó, forma de sonata, o rondó-sonata.
Por otro lado, debido que la música del Clasicismo estaba destinada al consumo, también fue influenciada por las “modas” musicales de la época. Entre ellas podemos destacar:
– Sturm und Drang (tormenta e ímpetu): de estilo oscuro y abrupto, fundamentado en el predominio de la tonalidad menor. Dentro de él encontramos obras como la Sinfonía nª25 de Mozart, así como la obra culmen de este estilo, el ballet de “Don Juan” de Gluck. Además, es importante resaltar el carácter prerromántico de esta moda.
– El fandango español: esta danza en compás ternario se expandió por Europa durante el s. XVIII. Habitualmente era acompañada de guitarra y castañuelas. Esto se puede apreciar en obras como la “Muscia notturna di Madrid” de Boccherini o el acto III de “Las bodas de Fígaro” de Mozart.
– La moda turca: coincidiendo con la máxima expansión del Impero Otomano, se desarrolló un estilo que imitaba sus formas musciales así como las marchas militares de los mismos. Esto introdujo instrumentos como el flautín o el triángulo, como se aprecia en la sinfonía nª9 de Beethoven. La incorporación de estos instrumentos y estos motivos musicales marcaría la creación de las bandas militares europeas.
También es importante diferenciar los géneros clásicos. A pesar de que la mayoría de ellos comparten la forma sonata, su uso o contexto socia era diferente, tal es el caso de la serenata (sobre todo de viento) y el divertimento (tocada por sirvientes músicos para acompañar eventos sociales de la burguesía), mientras que el cuarteto de cuerda era de uso doméstico entre los propios burgueses aficionados a la música. Otros géneros son la sinfonía y la sonata. También persistió el género del concierto para solista iniciado en el Barroco, pero con estructura sonata adaptada a forma de doble exposición: primero por la orquesta de forma abreviada (ritornello) y luego por el solista. Además se introdujo la “cadenza” entre solista antes de la Recapitulación final. Entre estos concierto se encuentra el Concierto para piano y orquesta nª17. Como dato curioso, el tema de este concierto fue inspirado en una melodía que, según Mozart, fue cantada por un estornino que él tenía. El tercer movimiento de este concierto cumple la estructura de tema (AABA) con variaciones en vez del típico rondó-sonata. Primeramente, el tema es expuesto por la orquesta en la tonalidad de sol mayor. Después lo sigue una variación interpretada por el piano solista, con cromatismos y adornos intercalados en el tema principal. Le sigue una tercera variación en la que los vientos interpretan el tema y el solista realiza una variación con tresillos. En la siguiente variación, mucho más cantabile, los vientos van sucediéndose los motivos del tema principal que después es interpretado por el solista a modo de variación. Continúa con otra variación, esta vez en modo menor y mucho más piano, primero interpretada por la orquesta y luego por el solista. Prosigue con tra variación mucho más forte y enérgica, con un tempo más ágil y vuelta al modo mayor. Primero es interpretada por la orquesta y posteriormente por el solista. Esta variación finaliza con un grupo de tresillos, terminando casi cadencialmente por parte del solista. Le sigue otra variación recuperando el tempo inicial, primero interpretada por la orquesta y luego por el solista. En esta variación se recogen elementos de modulaciones menores por parte la orquesta y contestaciones mayores por parte del solista. Esto conduce a la variación final que recoge elementos de todas las anteriores y da fin a movimiento.
Otro de los grandes elementos de la música del Clasicismo es la introducción de la forma sonata. Esta consta de: introducción, exposición, desarrollo, recapitulación y coda. Un claro ejemplo es la sinfonía nª5 de Beethoven, en su primer y cuarto movimiento. También existen otras obras que alteran esta estructura parcialmente, como la “eranata nª10: gran Partita” de Mozart, en la que la forma sonata solo explica la sucesión tonal de la obra, pues los motivos son una consecución monotemática entre los solistas. Otro ejemplo, es la obertura de “El barbero de Sevilla” de Rossini, que presenta una larga y lenta introducción pero carece de desarrollo.
Me ha gustado bastante este tema, no solo por profundizar en obras tan conocidas, sino por redescubrir otras que he tocado de mano propia. Me interesaría profundizar más sobre cuál fue la expansión de la música española en la época y algo más sobre la obra y biografía de Boccherini. También analizar un poco más detalladamente sobre los estilos prerrománticos.
Las características más importantes del Clasicismo vienen dadas por la Burguesía, que al final se impone en los aspectos más importantes de la música; cabe destacar un ideal internacionalista, donde a diferencia del Barroco, esta música no tendrá tanto carácter nacionalista, el sentimiento, basado en una música que es muy sencilla pero que transmite mucho, gracias a entre otros factores, a la aparición del forte-piano, donde puedes utilizar el teclado para elaborar más matices.
Y por último destacar la inteligibilidad, ya que ya no hay un bajo continuo que interpretar, con lo cual la música es mucho más clara y sencilla para percibir los diferentes temas y frases de la composición.
El Clasicismo tiene una gran variedad de géneros como la sinfonía, serenata, divertimentos, sonatas para pianos o cuartetos de cuerda.
Se diferencian unos de otros por la formación instrumental a la que van dirigidos. Otra diferencia importante para los géneros clásicos es al tipo de uso de las serenatas o divertimentos formadas por cuartetos de cuerdas pero que en este caso su objetivo es amenizar actos, y un cuarteto de cuerda tal y como nació es de uso doméstico para aficionados.
Las obras multiseccionales del Clasicismo suelen disponer los movimientos en el siguiente orden:
Primer movimiento. Forma de sonata
Segundo movimiento. Tema y variaciones, o forma de sonata sin desarrollo (o con desarrollo breve).
Tercer movimiento. Minueto o Scherzo. Este movimiento suele excluirse en las sonatas. En las serenatas y divertimentos puede haber varios minuetos o scherzos.
Cuarto movimiento. Rondó, forma de sonata, o rondó-sonata.
En esta época destacan las obras que se orientan hacia la claridad, la facilidad de ver, escuchar y leer, mediante los rasgos más importantes de la burguesía.
En esta época se producen modas musicales, es decir, la música también es de consumo qué generaba modas.
Las más importantes son:
El Sturm und Drang, corriente prerromántica que afectó a todas las artes pero cuya traducción musical y escénica estuvo centrada en los países de habla alemana. Se basaba en un estilo que concentró el modo menor con gestos angulosos y de líneas cantábiles en las corrientes musicales, Mozart y su sinfonía no 25 es una de las más destacadas.
Entre las modas de carácter nacional, dos de las dos más destacadas fueron la española y la turca.
La primera tuvo en el fandango su género más característico e internacional, en el que es uno de los reflejos más antiguos del arte musical pre flamenco, Esta danza popular en ritmo ternario de popularizó en la corte española del siglo XVIII y conquistó posteriormente los salones europeos y latinoamericanos.
Las modas turcas se produjeron en oleadas sucesivas ya desde el siglo XVII, alimentadas por la amenaza militar del Imperio Otomano en el borde oriental del Imperio Austríaco, una de las obras más famosas y conocidas que es la sonata para piano de Mozart en La Mayor.
Además por otro lado hay que hacer una diferencia entre la forma y el genero el genero hace referencia a la denominación, y la forma hace referencia a la disposición concreta que hay en una obra como los temas o las tonalidades.
En cuanto al concierto para piano y orquesta de Mozart n17 K453, un dato curioso es que el tema principal de la obra nace de que Mozart escuchó a un pájaro cantor que cantaba una melodía, Mozart la apuntó y la utilizó para hacer este concierto para piano.
La obra esta en Sol Mayor, donde en el tercer movimiento hay seis variaciones.
–Primera variación, con el piano y acompañado por la cuerda
– En la segunda variación podemos observar el virtuosismo de la mano derecha seguido después en la mano izquierda respondida por los vientos .
– En la tercera variación volvemos a tener pregunta y respuesta pero esta vez entre vientos y cuerda .
– Cuarta variación, la más tenue y con más sentimiento.
– Quinta variación, destaca por el virtuosismo del piano y la energía de toda la orquesta.
– Sexta variación aun mas energética que la quinta.
Y termina con una serie de tresillos en el piano llegando a un calderón antes de un final presto, donde comenzara la cuerda continuando por los vientos y finalmente sumándose el piano haciendo un bajo de octavas.
La forma musical más importante del Clasicismo es la forma de sonata, aunque no hay una disposición que se tenga que cumplir siempre, deriva de formas musicales cultivadas ya desde el Barroco, como la forma de danza procedente de la suite o el aria da capo, que acabaron convergiendo en una forma aún insuperada por su capacidad para integrar materiales temáticos diversos en un todo unificado e impregnado de tensión dramática.
En la sonata clásica suele haber las siguientes secciones:
-Introducción:Introduce la tonalidad principal. Está escrita en un tiempo más lento que el resto del movimiento.Es opcional.
-Exposición: Con diferentes temas y transiciones.
-Desarrollo: Recombina motivos tomados de la Exposición o incorpora motivos y temas nuevos.Transita por diversas tonalidades de forma libre e imaginativa hasta alcanzar al final la dominante del tono principal que conduzca a la Recapitulación.
-Recapitulación: que trata de nuevo los temas de la exposición pudiendo ser alterados.
-Coda:Tiene como función dotar de mayor rotundidad al final de la obra.
Algunos ejemplos de obras con formas de sonata son: La serenata no 10 de Mozart o el Barbero de Sevilla de Rossini.
El Clasicismo se percibe como un movimiento galante o sentimental que reflejaba los gustos de las clases medias urbanas y a su vez se caracteriza porque se centra en la música y en sus propias características, estas a su vez provienen de la burguesia aunque no era la clase social que mas poder tenia, es decir, que mostaba el gusto de esta clase social para hacerle frente a la iglesia y a la aristocracia. Este promovia nuevas caracterisicas:
-Internacionalismo, de ahí que la música clásica tenga grandes parecidos entre tantos paises.
-Sentimiento, ya que independientemente de que naciese en salones y de la sencillez con la que se creaba, estaba cargada de sentimiento que trasmitican, por ejemplo, con el fortepiano.
-Y por ultimo, la inteligibilidad, que al no tener bajo continuo y ser especialmente sencilla, era fácil entenderlas frases y sus obras ya que se basaban en la claridad.
Antes de adentrarme en el comentario, voy a apoyarme en la aclaración de la diferencia entre forma y genero, la primera hace referencia a la disposición de una obra, es decir, su estructura, y el genero solo es su denominación, ahora bien:
Si algo destaca de esta época es que las formas antiguas se trasformaron en formas de sonata, ya que es la que comparten la mayoría de movimientos aunque hay otros como el rondo o el minueto, y esto nos lleva a las formas clásicas, que nacen por selección natural y viven solo las que se adaptan a la burguesía y a su principal característica: la claridad. Estas forman las obras del Clasicismo, que suelen tener cuatro movimientos y el primero lo completa una forma de sonata, el segundo una forma de sonata sin desarrollar o tema y variaciones, el tercero un minueto y el cuarto puede variar entre rondó, forma de sonata, o rondó-sonata.
Aunque ahora escuchemos este tipo de música en momentos excepcionales, en aquella época era música de consumo, y seguía y generaba modas. Esta en concreto estuvo influenciada por el Sturm und Drang (tormenta e impetu), proviene de los germánicos y es prerromántico, influyo en todas las artes. También estuvo influenciado porel fandango, que encontramos algunos de ellos en, por ejemplo, Mozart, y para terminar, la moda turca con sus grande oleadas desde el s.XVII partiendo de Francia (música militar turca).
En cuanto a los generos, hay distintos: sinfonía, serenata, divertimento, sonata para pieano, cuarteto de cuerda. Su denominación epene de su uso social, es decir, la formacin a la que esta destinada, ya que estaba destinado a las grandes casa. Basicamete, había una gran diferencia en la música para que los aficionados tocasen (música de cámara y cuarteto de cuerda) y para los que los criados tenían que satisfacer a su señor (serenata y divertimento). Tres ejemplos de distintos generos son: 1) Cuarteto de cuerda op33 n2 de Franz Joseph Haydn en el que hay un rondó. 2)Concierto para pieno y orquesta n17 de Mozzart, en el que se luce el instrumentista y además esta basado en la meodia que cantto un pájaro en frente del compositor, su forma es Tema y variaciones , el cual yo he encontrado seis variaciones; la primera formada por el pano y la cuerda, en la segunda se luce el instrumentista, la tercera se completa con preguntas hechas por el viento y respuestas de las cuerdas, la cuarta es mas intima y tranquila, la quinta en la que el instrumentista e vuelve a lucir con el apoyo de la orquesta, y la sexta que es una «copia» de la quinta pero con mas carácter, el ultimo ejemplo es la obra de Beethoven Septeto en Mi vemos mayor op20 que es un minueto introducido en una serenata.
Pero la forma mas importante de esta época, como ya he dicho antes, es la forma sonata, cuya estructura es introducción, exposición, desarrollo, recapitulación y coda, un ejemplo de forma sonata monotemática es la sonata n10 «Gran Partita» de Mozart.
Por ultimo, decir que me ha parecido muy curioso que de una melodía de un pájaro cantor Mozart consiguiese un concierto de piano y orquesta y también lo influyente que era la moda en la música y viceversa.
En primer lugar, el Clasicismo se entiende como un estilo galante y sentimental que reflejaba el gusto de la burguesía en contraposición a la ópera seria (aristocracia) y la música sacra (Iglesia). En el Clasicismo destacan tres valores fundamentales: el internacionalismo, el sentimiento y la inteligibilidad.
En esta época las formas musicales derivaron de las formas barrocas a través de un proceso de selección natural. Este proceso tuvo dos grandes fases, una caracterizada por la simplificación de texturas y armonías y otra en la que las nuevas texturas y formas aumentaron su complejidad y sus proporciones. La forma musical por excelencia del Clasicismo sería la sonata junto a la fuga.
Las obras multiseccionales del Clasicismo solían disponer de los siguientes movimientos en el siguiente orden:
– Primer movimiento: Forma de sonata.
– Segundo movimiento: Tema y variaciones o forma de sonata sin desarrollo.
– Tercer movimiento: Minueto o Scherzo.
– Cuarto movimiento: Rondó, forma de sonata o rondó-sonata.
Además no debemos confundir el término «forma» con el término «género», ya que el primero hace referencia a la estructura de una obra mientras que el segundo hace referencia a su denominación. Dentro de los géneros de esta época, cabe destacar el cuarteto de cuerda (género de ámbito doméstico apto para el consumo de aficionados), la serenata (género apto para la amenización de veladas o celebraciones) y el concierto solista.
En cuanto al tercer movimiento del Concierto para piano y orquesta nº 17 K.453 de W.A.Mozart, encontramos seis variaciones:
– En la primera se introduce el piano con el tema.
– En la segunda el interprete muestra su virtuosismo.
– En la tercera predominan las preguntas y respuestas entre vientos y cuerdas.
– En la cuarta variación se aprecian las intervenciones de distintos instrumentos de forma más calmada.
– En la quinta se distingue nuevamente el virtuosismo del piano y el nuevo carácter más vivo.
– En la sexta hay preguntas y respuestas entre el piano y la orquesta concluyendo con una especie de coda.
El Clasicismo, estilo que refleja el gusto de la burguesía frente al de la aristocracia y la iglesia, aporta diferentes valores:
• Internacionalismo: estilo musical de ámbito europeo en contraposición al nacionalismo propio del Barroco.
• Sentimiento: frente a la artificiosidad característica del Barroco en el Clasicismo destaca una nueva forma de expresión más intimista, gracias, entre otras cosas a la aparición de nuevos instrumentos como el fortepiano que posibilitan la creación de matices.
• Inteligibilidad: tendencia a un discurso transparente pero lleno de sentimiento y drama en oposición a las complejidades de la fuga, el contrapunto y el bajo continuo del Barroco.
Todo esto conduce al desarrollo de las nuevas formas clásicas que, derivadas de las barrocas se fueron adaptando a los nuevos gustos, basándose en la claridad y la sencillez, haciendo énfasis en la estructura de las obras y creando un discurso musical coherente y variado.
Durante este periodo, en la búsqueda del entretenimiento dirigido al público burgués y aristocrático hubo varias modas: El “Sturm und Drang” en Alemania, siendo C.P.E. Bach y Joseph Haydn sus principales representantes; el fandango en España, utilizado en el acto III de la ópera Las bodas de Fígaro de Mozart y la moda Turca (origen de bandas militares europeas).
Los géneros clásicos se denominan o bien según la formación a que estén destinados o según su uso social. Los géneros por excelencia del Clasicismo son el cuarteto de cuerda, el concierto solista y la serenata.
Entre las formas musicales una de las más empleadas en la música clásica (y posteriormente en la romántica) es la forma sonata. Fue muy usada en los primeros y últimos movimientos de sinfonías (Sinfonía nº 5 de Beethoven), cuartetos (cuarto movimiento del Cuarteto de cuerda op. 33 de Haydn), en obras para solista e incluso en obras de un solo instrumento. Pese a que no existe un prototipo de forma sonata, los elementos que siempre están presente en una obra con esta forma son: exposición, desarrollo y recapitulación. También es común que estas obras cuenten con una introducción y una coda final.
El tercer movimiento del Concierto nº 17 para piano y orquesta de Mozart, adopta la forma de tema con variaciones. En este caso, el tema es expuesto por la orquesta, seguido de seis variaciones.
• En la primera variación el tema es interpretado por el fortepiano, acompañado por la orquesta.
• En la segunda variación es la orquesta la que lleva el tema, acompañado por el fortepiano, que en la repetición del tema A, y la repetición del tema B, tocará junto con la orquesta el tema principal.
• En la tercera variación los vientos exponen el tema acompañados de las cuerdas y el fortepiano.
• En la cuarta variación las cuerdas interpretan el tema. El estilo es esta vez más lento y en modo menor.
• La quinta variación se presenta mucho más virtuosística y vuelve a modo mayor.
• La sexta variación es también muy enérgica y destaca el papel de la trompa.
Es un tema muy interesante que explica y permite apreciar claramente las diferencias entre los dos movimientos musicales (Barroco y Clasicismo).
Las características más importantes del Clasicismo vienen dadas por la Burguesía, que al final se impone en los aspectos más importantes de la música; cabe destacar un ideal internacionalista, donde a diferencia del Barroco, esta música no tendrá tanto carácter nacionalista, el sentimiento, basado en una música que es muy sencilla pero que transmite mucho, gracias a entre otros factores, a la aparición del forte-piano, donde puedes utilizar el teclado para elaborar más matices.
Y por último destacar la inteligibilidad, ya que ya no hay un bajo continuo que interpretar, con lo cual la música es mucho más clara y sencilla para percibir los diferentes temas y frases de la composición.
El Clasicismo tiene una gran variedad de géneros como la sinfonía, serenata, divertimentos, sonatas para pianos o cuartetos de cuerda.
Se diferencian unos de otros por la formación instrumental a la que van dirigidos. Otra diferencia importante para los géneros clásicos es al tipo de uso de las serenatas o divertimentos formadas por cuartetos de cuerdas pero que en este caso su objetivo es amenizar actos, y un cuarteto de cuerda tal y como nació es de uso doméstico para aficionados.
Las obras multiseccionales del Clasicismo suelen disponer los movimientos en el siguiente orden:
Primer movimiento. Forma de sonata
Segundo movimiento. Tema y variaciones, o forma de sonata sin desarrollo (o con desarrollo breve).
Tercer movimiento. Minueto o Scherzo. Este movimiento suele excluirse en las sonatas. En las serenatas y divertimentos puede haber varios minuetos o scherzos.
Cuarto movimiento. Rondó, forma de sonata, o rondó-sonata.
En esta época destacan las obras que se orientan hacia la claridad, la facilidad de ver, escuchar y leer, mediante los rasgos más importantes de la burguesía.
En esta época se producen modas musicales, es decir, la música también es de consumo qué generaba modas.
Las más importantes son:
El Sturm und Drang, corriente prerromántica que afectó a todas las artes pero cuya traducción musical y escénica estuvo centrada en los países de habla alemana. Se basaba en un estilo que concentró el modo menor con gestos angulosos y de líneas cantábiles en las corrientes musicales, Mozart y su sinfonía no 25 es una de las más destacadas.
Entre las modas de carácter nacional, dos de las dos más destacadas fueron la española y la turca.
La primera tuvo en el fandango su género más característico e internacional, en el que es uno de los reflejos más antiguos del arte musical pre flamenco, Esta danza popular en ritmo ternario de popularizó en la corte española del siglo XVIII y conquistó posteriormente los salones europeos y latinoamericanos.
Las modas turcas se produjeron en oleadas sucesivas ya desde el siglo XVII, alimentadas por la amenaza militar del Imperio Otomano en el borde oriental del Imperio Austríaco, una de las obras más famosas y conocidas que es la sonata para piano de Mozart en La Mayor.
Además por otro lado hay que hacer una diferencia entre la forma y el genero el genero hace referencia a la denominación, y la forma hace referencia a la disposición concreta que hay en una obra como los temas o las tonalidades.
En cuanto al concierto para piano y orquesta de Mozart n17 K453, un dato curioso es que el tema principal de la obra nace de que Mozart escuchó a un pájaro cantor que cantaba una melodía, Mozart la apuntó y la utilizó para hacer este concierto para piano.
La obra esta en Sol Mayor, donde en el tercer movimiento hay seis variaciones.
–Primera variación, con el piano y acompañado por la cuerda
– En la segunda variación podemos observar el virtuosismo de la mano derecha seguido después en la mano izquierda respondida por los vientos .
– En la tercera variación volvemos a tener pregunta y respuesta pero esta vez entre vientos y cuerda .
– Cuarta variación, la más tenue y con más sentimiento.
– Quinta variación, destaca por el virtuosismo del piano y la energía de toda la orquesta.
– Sexta variación aun mas energética que la quinta.
Y termina con una serie de tresillos en el piano llegando a un calderón antes de un final presto, donde comenzara la cuerda continuando por los vientos y finalmente sumándose el piano haciendo un bajo de octavas.
La forma musical más importante del Clasicismo es la forma de sonata, aunque no hay una disposición que se tenga que cumplir siempre, deriva de formas musicales cultivadas ya desde el Barroco, como la forma de danza procedente de la suite o el aria da capo, que acabaron convergiendo en una forma aún insuperada por su capacidad para integrar materiales temáticos diversos en un todo unificado e impregnado de tensión dramática.
En la sonata clásica suele haber las siguientes secciones:
-Introducción:Introduce la tonalidad principal. Está escrita en un tiempo más lento que el resto del movimiento.Es opcional.
-Exposición: Con diferentes temas y transiciones.
-Desarrollo: Recombina motivos tomados de la Exposición o incorpora motivos y temas nuevos.Transita por diversas tonalidades de forma libre e imaginativa hasta alcanzar al final la dominante del tono principal que conduzca a la Recapitulación.
-Recapitulación: que trata de nuevo los temas de la exposición pudiendo ser alterados.
-Coda:Tiene como función dotar de mayor rotundidad al final de la obra.
Algunos ejemplos de obras con formas de sonata son: La serenata no 10 de Mozart o el Barbero de Sevilla de Rossini
En el clasicismo la burguesía tenía un cierto poder, su música se expandió internacionalmente, a diferencia del nacionalismo aristócrata. Esta música representaba el gusto de las clases medias, y era similar en los distintos países, debido a su gran expansión. Esto contrastaba con la música barroca, en la que cada país tenía una forma característica de componer, un estilo fácilmente identificable con su procedencia.
Esta lucha entre burguesía y aristocracia se puede apreciar en la música. Además de lo mencionado anteriormente, el carácter de las obras representaba diferentes cosas; por un lado, la música burguesa transmitía más los sentimientos, mientras que por el otro lado la música aristócrata no era tan sentimental e íntima, representaba más las grandes ideas.
Para expresar estos sentimientos y poder hacer más matices apareció el fortepiano, sucediendo al clavecín, con el que no se podía diferenciar bien los matices, al ser de cuerda pulsada.
La música clásica en este periodo es muy clara, más fácil de comprender, de leer y la cual no contiene bajo continuo, se simplifican las texturas y la armonía. Esta claridad y este estilo es el que tenían que adoptar las formas de siglos anteriores, desencadenando en la más común, la forma sonata. Estas formas que supieron adaptarse a la época son las que puedieron tener éxito.
Las obras con varias secciones tienen la siguiente forma:
1 mov- forma sonata
2- tema y variaciones o forma sonata
3- minueto o scherzo
4- rondo, forma de sonata
Tambien existian modas en la música clasica, así como en otras formas artísticas. Las tres más extendidas son:
Sturm un Drang: fue una moda germana del siglo XVIII, musical, literaria, pictorica y con corrientes prerrománticas.
La moda española a través del fandango, que era muy conocido a nivel internacional.
La moda turca, que, a consecuencia de su expansión, influenció con su música militar típica.
La música diferenciaba por una parte los géneros, denominación de un tipo de obra (sinfonía, divertimento…), y por otra parte su forma, que viene a ser su estructura interna.
La representación al público también tuvo influencia en la denominación de las obras. El uso social y el contexto donde iban a ser interpretadas tuvo que ver en el nombre que los compositores ponían a estas obras. Se diferenciaba la música de concierto y la interpretada en las casas de la gente por músicos no profesionales como conciertos privados. Música estructuralmente igual o similar y destinada a la misma agrupación instrumental podía recibir diferentes nombres. Véase el cuarteto de cuerda, que se nombraba así porque estaba destinado a instrumentistas aficionados en un ámbito más casero. Un ejemplo es el Cuarteto de cuerda op. 33 n° 2 de F. J. Haydn. En cambio, se denominaba serenata o divertimento a aquellos destinados a conciertos de los músicos para sus patronos. (Serenata n°10 W. A. Mozart)
Aparte del cuarteto de cuerda y la serenata, surgió el corcierto solista, destinado a interpretarse en una sala de concierto y que permitía que el instrumentista principal se luciera.
El tercer movimiento del concierto para piano y orquesta op K. 453 n° 17 de Mozart tiene la forma de tema con variaciones. Se aprecia el virtuosismo pianístico así como el carácter improvisatorio de este movimiento, que curiosamente fue inspirado por un pájaro que tenía Mozart en su casa. Contiene 6 variaciones diferentes:
– La primera la introduce el fortepiano solista y es la orquesta la que hace las contestaciones.
– En la segunda se también existen estas preguntas y respuestas, aunque en este caso los vientos ganan protagonismo.
– En la tercera predominan las intervenciones entre viento y cuerda.
-Esta cuarta variación es más apacible y calmada que las demás, ofreciendo contraste, para, posteriormente, en
-la quinta variación volver enérgicamente, se vuelve a apreciar el virtuosismo pianístico y el tutti de la orquesta.
– La sexta y última variación es también enérgica y concluye con contestaciones entre el pianoforte y la orquesta con los vientos, acabando enérgicamente con una coda final.
La forma más importante y común del clasicismo es la forma sonata. Su estructura general es la siguiente:
– Introducción en la que expone la tonalidad principal y un motivo independiente al resto del movimiento.
– Exposición que contiene el Tema A continuando con una transición y modulaciones para llegar a la la tonalidad secundaria e introducir el Tema B, terminando con una cadencia final.
– Desarrollo en el que juega con elementos de la exposición junto con alguno nuevo y que concluye con la dominante del tono principal.
-Recapitulación: vuelve la exposición, el Tema A, y en este caso el Tema B tiene lugar en la tonalidad principal para posteriormente concluir con una cadencia final en esa tonalidad.
Coda: esta sección no siempre está presente, pero su función es terminsr de forma más conclusiva la obra, introduciendo algún motivo y distintas cadencias para concluir la obra.
Gracias a la burguesía hace que la música entre países sea mas similar, no como en otros estilos, como el barroco que se puede identificar fácilmente el estilo alemán o francés. En esta época se considera la música basada en la sencillez y el sentimiento. Ademas nace el nuevo instrumento el fortepiano, que se populariza ya que se puede añadir muchos mas matices y esto es igual a mas sentimiento.
En cuento a las formas clásica en las obras del clasicismo encontramos las siguientes:
– Un primer movimiento en forma de sonata
– Un segundo movimiento con tema y variaciones, o forma de sonata.
– Un tercer movimiento con minueto o scherzo.
– Y un cuarto movimiento con rondó, forma de sonata, o rondó-sonata.
Encontramos ademas distintos estilos:
– Sturm und Drang (tormenta e ímpetu) podemos decir que era preromantico, sobre todo por las letras.
– Fandango, caracterizado por la moda española.
– Moda turca, que estaba en su máxima extensión, caracterizada por la música militar turca.
Un dato importante es que la forma y el genero son dos cosas completamente distintas, el genero hace referencia a la denominación, y la forma hace referencia a la disposición concreta que hay en una obra (temas, organización, tonalidades, etc)
Muchas serenatas estaban escritas para cuartetos de cuerda pero a veces se publican como serenatas y otras como cuarteto, esto es debido a la diferenciación social.
En cuanto al concierto para piano y orquesta de Mozart n17 k453, un dato curioso del pájaro cantor que dice que el tema principal de la obra fue cantado por el pájaro y Mozart escucho esta melodía. Esta obra muestra una habilidad técnica creando distintas emociones. Tiene un carácter improvisatorio y virtuosistico que se pueden apreciar en las técnicas del piano de aquella época
La obra esta en Sol Mayor, y presenta un tema en el que se pueden diferenciar dos partes, donde toca la cuerda y es respondida por los vientos y 6 variaciones.
– En la primera variación, donde protagoniza el piano y es acompañado por la cuerda con un pregunta y respuesta.
– En la segunda variación podemos observar el virtuosismo de la mano derecha seguido después en la mano izquierda y ahora la pregunta y respuesta sera respondida por los vientos en vez de la cuerda
– En la tercera variación volvemos a tener pregunta y respuesta pero esta vez entre vientos (pregunta) y cuerda (respuesta)
– Cuarta variación, mas sentimental, profunda y tenue
– Quinta variación energética y mas destacada por la cuerda y el virtuosismo del piano
– Sexta variación aun mas energética que la quinta al comienzo de ella. Y termine con una serie de tresillos en el piano llegando a un calderón antes de un final presto, donde comenzara la cuerda continuando por los vientos y finalmente sumándose el piano haciendo un bajo de octavas, siguiendo el patrón de pregunta y respuesta como en el resto de variaciones pero esta vez solo en el piano (mano derecha y mano izquierda) y así progresivamente durante toda la cadencia hasta el final.
Éste movimiento, el último del Concierto, presenta forma de Tema con variaciones. El tema es expuesto por el tutti u orquesta, en especial, la familia de cuerda, respondida por el viento en las cadencias o finales de frase, en su forma habitual “aababa”. Hay un total de 6 variaciones.
La primera corre a cargo del fortepiano, con las intervenciones de la orquesta.
En la segunda variación, es la orquesta la que lleva el tema, con las réplicas del fortepiano.
En la tercera variación, los instrumentos de viento madera, clarinete, flauta y fagot, toman la iniciativa.
En la cuarta variación, la familia de cuerda toma el relevo, con intervenciones de la flauta, y el tema se presenta más sombrío, en modo menor.
En la quinta variación, el tutti u orquesta, en modo mayor, muy rítmico y enérgico, casi con carácter militar, presenta el tema.
Finalmente, en la sexta y última variación, que se inicia con la trompa y un diálogo cuerda-viento, se reexpone el tema principal a modo de recapitulación con una extensa cadencia y coda finales.
En este período, observamos el contraste entre la burguesía y sus gustos musicales, sencillez, estilo internacional, expresión del sentimiento y la aristocracia, que representa el estilo nacional, la opulencia y el uso de instrumentos ligados al pasado, como el clavecín frente al recién inventado fortepiano. El bajo continuo ha desaparecido y la música adquiere sencillez asequible a los intèrpretes aficionados.
La forma sonata es aplicable a gran parte de las formas musicales, y en sus diferentes movimientos, una sonata puede tener formas diferentes, como el minuetto, (resto de la danza aristocrática en forma ternaria: minué-trío-minué), el rondó y el tema con variaciones ( tema que sufre modifiaciones melódicas, rítmicas y armónicas).
El rondó, alternancia de estrofa y estribillo puede mezclarse con la forma de sonata, con su desarrollo y recapitulación.
Todas las formas se reducen a la estructura ternaria ABA.
Las modas en esta época, como el Sturm und Drang, se reflejan en los cambios de humor de muchas obras de Haydn, que anticipan el Romanticismo.
También está la moda española del Fandango, usada por Gluck y Mozart en “Las bodas de Fígaro”, y también la moda turca, que se refleja en la sonata para piano de Mozart que recoge la famosa “alla Turca” o en su ópera “El rapto en el serrallo”, donde suenan platillos y triángulos, por influencia de la música de las bandas militares.
La forma de sonata, se aplica a cuartetos, serenatas, divertimentos, sinfonías y conciertos, y existe también la sonata monotemática, sin contraste entre temas A y B, que ya había sido desarrollada por C.F:E Bach y Scarlatti.
En primer lugar y de manera general, las formas musicales del Clasicismo derivaron de las formas barrocas por medio de un proceso de selección natural y adaptación a los nuevos gustos. Estos gustos se caracterizan por su sencillez y por la constante búsqueda de expresión de sentimientos. Para conseguir estas dos características se recurrió a una simplificación de la armonía, las melodías y las texturas. Gracias a esto se redujo la densidad armónica y se dio regularidad y previsibilidad a las frases. Otros de los aspectos a los cuales el Clasicismo le dio gran importancia es a la estructura o forma, es decir, la organización de las partes de una obra para que resultara coherente, variado e interesante.
Otra parte a destacar es que el Clasicismo contaba con una variedad de géneros como sinfonía, serenata, divertimentos, sonatas para pianos o cuartetos de cuerda, entre otros. Se diferencian unos de otros por la formación instrumental a la que van dirigidos, por ejemplo, cuartetos de cuerda, tríos, etc. Pero también se pueden diferenciar por el ámbito social al que van dirigidos y un claro ejemplo son las serenatas o divertimentos formadas por cuartetos de cuerdas pero que en este caso su objetivo es amenizar actos, y un cuarteto de cuerda tal y como nació es de uso doméstico para aficionados.
Desarrollando este tema, los cuartetos clásicos están formados por cuatro movimientos:
– Allegro en forma de sonata.
– Movimiento lento de carácter lírico.
– Minueto.
– Presto en forma de rondo o sonata.
Cabe destacar el presto del “Cuarteto de cuerda op. 33” de Haydn (compositor destacable en la composición de cuartetos de cuerda).
En cuanto a el concierto solista, es un género que deriva directamente del Barroco por el constante afán de los virtuosos de mostrar sus habilidades. El concierto solista clásico se caracteriza porque el primer movimiento tiene una doble exposición, la primera y abreviada a cargo de la orquesta y la segunda y completa a cargo del solista. El movimiento final tiene forma de rondó o rondó – sonata. Un ejemplo de concierto solista es el “Concierto para piano y orquesta nº17” de Mozart el cual en el movimiento final introdujo un tema con variaciones (8).
Respecto a la serenata es un género que nació para amenizar veladas y celebraciones. Están formadas de cuatro a ocho movimientos y tiene un carácter ligero. Incorporan minuetos y danzas. El “Septeto en Mi vemos mayor op.20” de Beethoven es un muy buen ejemplo de serenata. Está formado por un contrabajo, violonchelo, viola, violín, fagot, trompa y clarinete.
Estos son géneros algunos géneros que nacieron en el Clasicismo y que fueron muy bien acogidos. Pero el género por excelencia del Clasicismo es la sonata.
Los elementos básicos de la sonata son:
– Introducción: presenta la tonalidad principal.
– Exposición: se desarrolla a través de dos temas, el A y B. A está en la tonalidad principal y B en una tonalidad secundaria. De A pasamos por medio de la transición, cuya función es modular, hasta B.
– Desarrollo: incorpora temas nuevos y a veces inspirados en los de la exposición. Pasa por diversas tonalidades hasta acabar en la principal.
– Recapitulación: igual que la exposición, pero con la única diferencia de que B se mantiene en la tonalidad principal para llegar a una cadencia final.
– Coda: es una parte adicional al final que tiene la finalidad terminar de manera contundente.
Algunos ejemplos de formas sonatas son:
– “Serenata nº 10 ‘Gran Partita’” – Mozart.
– “Sinfonía nº5 en Do menor” – Beethoven.
– “El barbero de Sevilla” – Rossini.
Por último, en cuanto a las modas en Europa destaca el Sturm und Drang, una corriente prerromántica del ámbito escénico y desarrollado sobretodo en Alemania. En España destacaron el fandango, el reflejo más antiguo del preflamenco, y la música turca.
Muy bien el comentario, pero «El género por excelencia del Clasicismo es la sonata» no es correcto, habría que decir más bien «La forma musical por excelencia del Clasicismo es la sonata».
Uno de los cambios que más aprecio en el Clasicismo es el de poder expresar emociones y sentimientos a través de la Música. Para mí es muy evidente en el caso de Beethoven. En su época debió ser una revolución. Parece algo universal en mayoría de oyentes de su música que siempre experimentan alguna sensación, no deja indiferente.
Es muy interesante la evolución que se cuenta en la unidad. Ya comienza a sonar todo mucho más familiar.
Las estructuras y los análisis de las sonatas me parecen muy complejos, pero me gusta mucho escucharlas.
Me ha llamado la atención el documental de Mozart de la sinfonía en C Mayor Jupiter como Mozart introduce los temas que pueden aparecer en el cuarto movimiento en la forma sonata y como los combina con motivos propios de una fuga mezclando así estas dos formas de composición y de alguna manera resumiendo también gran parte de las formas del barroco. Sin duda no sólo era un genio por lo innovador que resultaron sus sinfonías, tanto anteponiendo motivos de otras partes de la sinfonía, o mezclando ideas muy diferentes en una misma parte como un todo, sencillez versus complicación, sino porque sin duda fue un estudioso de otros géneros como la obertura napolitana, la fuga de Bach, etc., incorporando esas influencias a su música.
Si hubiera que resumir en una palabra diría: Mozart. A pesar de ser tan conocida su música siempre sorprende (me ha pasado con el último movimiento de la sinfonía Júpiter). La verdad es que nunca había visto una serenata para vientos y me ha gustado ver en YouTube la de la Gran Partita, viendo tocar a estas formaciones te quedas mucho mas con los detalles de la música que sólo escuchándola.
Gracias a esta unidad he podido aclarar en su totalidad la forma sonata!, teniendo ya esta información la escucha de muchas sinfonías y demás obras se facilita al entender más claramente su estructura.
Una unidad necesaria, a la hora de entender la sonata, siempre había querido analizar una obra clásica, y entenderla más a fondo, pero nunca sabia por donde empezar, esta fue una unidad de mucha ayuda, no solo personalmente sino para entender las unidades siguientes.
Me ha resultado de gran ayuda disponer de una guía tan minuciosa para el análisis de la forma sonata. El hecho de tener ejemplos sonoros de donde empieza y termina cada pasaje es imprescindible para entenderlo correctamente y suele ser difícil encontrar información con un análisis tan detallado.
En cuanto al documental (sinfonía nº41 de Mozart, en mi caso) me ha parecido muy interesante y lo he disfrutado. Conocía la obra, pero no que tuviese una importancia compositiva tan grande, ni que fusionase tan magistralmente aspectos de la fuga y la sonata o contenga autoreferencias de Mozart.
Una unidad imprescindible para entender la sonata.
Es muy interesante el planteamiento de los documentales a la hora de relacionar la ideología del autor con su obra. Por otro lado me ha resultado curioso pararme a analizar formalmente y detalladamente piezas que había escuchado muchas veces antes de una forma superficial.
Este capítulo de carácter analítico me ha parecido interesante y motivador desde el punto de vista de introducirte al estudio de una forma clásica, que muchas veces he sentido tan imponente como para no intentarlo. Además, a pesar de que en este caso ya conociera y me gustara la obra que he analizado, en general, entender mejor algo es siempre un buenísimo incentivo para abandonarse a su disfrute y a la absorción de ideas. Desde hace tiempo tenía ganas de poder sumergirme en una sinfonía clásica de esta manera más «consciente» y la unidad me ha ayudado en ese sentido a perderle algo el miedo.
No me había planteado que la forma fuera tan importante en la Música Clásica. Quizá por esa visión idealista uno tiende a pensar que la música va ganando en complejidad pero en algunos aspectos (no en la forma) el paso del Barroco al Clasicismo pudo significar una simplificación o una mayor sencillez (en lo motívico, etc)
Me gustó muchísimo la unidad. El ejercicio número 1 me pareció muy curioso y simpático. Para el ejercicio número 2 elegí la 5ta sinfonía de Beethoven en Do menor. Me gustó muchísimo el documental. Es muy interesante como te explican cada movimiento con la partitura, el audio y análisis. Realmente buenísimo. Gracias !!