La sinfonía mozartiana definitiva
La última de las sinfonías de Mozart ha soportado como pocas –quizá con la excepción del Requiem K.626– el peso de la leyenda que rodeó la temprana muerte del compositor. La obra fue compuesta –junto con sus dos «hermanas», la sinfonía nº39 en Mi bemol y la nº40 en Sol menor– en el verano de 1788 para una serie de conciertos por suscripción que habría de celebrarse «en el casino», probablemente en adviento del mismo año. Aunque no sabemos con certeza si estos conciertos llegaron a celebrarse –ni tampoco si la sinfonía en cuestión se interpretó en vida del compositor–, la obra se ganó un lugar destacado en las salas de concierto europeas –desde la conservadora Viena hasta la republicana París– durante la década fnal del siglo y causó una honda impresión en el joven Beethoven. Apodada «Júpiter» en los programas de mano a partir de la década de 1820 en virtud de los majestuosos relámpagos que retumban en el Allegro inicial, su éxito se prorrogó durante toda la centuria –Simon Sechter escribe en 1843 que el Finale debía repetirse en cada concierto a petición del público– hasta destacar cien años después de su composición como la obra de su autor más interpretada, junto con el Requiem.
Analizada en tiempos más recientes como manifesto prerrevolucionario por la justicia social (Zaslaw) y como traducción musical del racionalismo kantiano (Subotnik), la obra en su conjunto ha sido considerada también como «testamento» sinfónico mozartiano, así como los artificios contrapuntísticos puestos en juego en el Finale han situado a la «Júpiter» en una encrucijada entre dos astros –Bach y Beethoven– considerados el alfa y el omega del canon musical occidental.

Estas hipérboles historiográfcas ocultan, sin embargo, relaciones y signifcados más mundanos pero también más certeros y reveladores. La elección de la tonalidad –Do mayor– y la instrumentación –inclusión de trompetas y timbales– conecta la obra con una tradición de la música de corte vienesa que se remonta a los tiempos del archiduque Carlos VI –el pretendiente austríaco a la corona española en la Guerra de Sucesión–, quien instituyó a principios del siglo XVIII los Musikalische Trompeter und Paucker (trompetistas y timbaleros) como cuerpo de élite musical para las ceremonias regias. Este uso derivó posteriormente en una rúbrica según la cual las composiciones destinadas a celebrar la monarquía contarían con este refuerzo instrumental, tradición que confrman numerosas obras de autores vinculados a la corte imperial –Johann Joseph Fux, Antonio Caldara, Georg Reutter, Giuseppe Bonno o Georg Christoph Wagenseil– o del propio Mozart, quien apunta a la citada rúbrica en el Concierto para piano nº25 en Do mayor K.503, la Misa de la Coronación en Do mayor K.317 o en la obertura de La clemenza di Tito, también en esta tonalidad.
En el caso de la sinfonía «Júpiter», la utilización del registro «imperial» podría estar vinculado con el reciente estallido de la guerra austro-turca (1788-91), conflicto que resultó devastador para la vida musical vienesa, conllevó el cierre de dos compañías de ópera y probablemente infuyó tanto en la suspensión de los conciertos «en el casino» en los que iba a presentarse la obra, como en el hecho de que Mozart no volviera a componer ninguna otra sinfonía.
Wolfgang Amadeus Mozart – Sinfonía núm. 41 en Do mayor, «Júpiter», [1788]. Introducción a esta obra.
Análisis del primer movimiento. Allegro vivace
Wolfgang Amadeus Mozart – Sinfonía núm. 41 en Do mayor, «Júpiter», I. Allegro vivace [1788].
La obra consta de los cuatro movimientos habituales. Todos, menos el Minueto, tienen forma de sonata. El movimiento que más llamó la atención en su tiempo fue el Finale, un ambicioso movimiento que compendia a la vez la forma de sonata y la fuga.
- Allegro vivace. En Do mayor, compás de 4/4 y forma de sonata.
- Andante cantabile. En Fa mayor, compás de 3/4 y forma de sonata.
- Minuetto (Allegretto). En Do mayor, compás de 3/4 y forma de minueto con trío.
- Molto allegro. En Do mayor, compás binario alla breve y forma de sonata con coda.
El primer movimiento (en Do mayor) tiene forma de allegro de sonata. Consta de una Exposición, Desarrollo y Recapitulación. Aparte del carácter bitemático de la zona secundaria (según el esquema MMS que explicaremos más abajo, este movimiento es también llamativo por sus referencias a la ópera bufa. La
más evidente de ellas consiste en la utilización como tercer tema del aria «Un bacio di mano» K.551, compuesta por Mozart para la Le gelosie fortunate de Pasquale Anfossi, cuyo texto, reminiscente del «Se vuol ballare» de Le nozze di Figaro, podría entenderse como comentario irónico al mismísimo José II.
Más enigmáticas aún son las referencias más o menos veladas a su Don Giovanni, presentes en el motivo inicial del primer movimiento (similar a los golpes en la puerta del comendador), y en la sección central del desarrollo (reminiscente del duelo entre Don Giovanni y el comendador). La referencia a esta opera parece extenderse al movimiento lento (Andante), cuya transición contiene una progresión cromática similar a la que acompaña la estatua al final de esta misma ópera. Con estas alusiones a ámbitos estilísticos tan dispares –trompetas «imperiales», contrapunto «escolástico» en las fugas del Finale y ópera bufa–, Mozart habría tejido en su sinfonía «Júpiter» una red de relaciones comparable, en riqueza y variedad, a la que encontramos en obras como La fauta mágica.
La Exposición consta de dos zonas temáticas A y B (en Do mayor y en Sol mayor, respectivamente). La zona A expone el Tema A (principal) y establece una sección semicadencial. La transición se inicia en la tonalidad principal y utiliza de nuevo el Tema A para establecer la tonalidad de Sol mayor (V) concluyendo en una semicadencia.
EXPOSICIÓN. Sección A
Tema A (final semicadencial).
Transición. El Tema A modula y establece Sol mayor (V), concluyendo en semicadencia.
La zona temática B incluye dos temas principales (en Sol mayor): el Tema B1 es lírico. Poco antes de llegar a su supuesta conclusión se interrumpe bruscamente (cesura) e irrumpe una sección en forte que actúa a modo de segunda transición y concluye en una semicadencia que da paso al Tema B2, en estilo de ópera bufa, y al Grupo final conclusivo. Esta zona temática constituye un bloque trimodular (TMB), de acuerdo con la teoría de sonata de Hepokoski/Darcy, con un primer módulo temático (B1) separado mediante una cesura (PMC1) del segundo módulo (la nueva transición), que desemboca enfáticamente en una semicadencia, produciendo una nueva cesura (PMC2), que da paso al tercer y último módulo temático (B2).
Sección B1. Exposición de Tema B1, interrupción y segunda transición.
Sección B2. Exposición de Tema B2 y Grupo final.
El Desarrollo se inicia con el Tema B2 en Mi bemol mayor (bIII). Posteriormente se utiliza un motivo auxiliar de B2 para desarrollar un pasaje contrapuntístico que modula por tonos ascendentes pasando por Fa menor (IVm) y Sol menor (Vm) para luego retroceder en un círculo de quintas hasta Do menor (Im) y avanzar posteriormente mediante modulaciones [I=IV V I] a Sol menor (Vm), Re menor (II) y La menor (VI) hasta alcanzar semicandenciar en su dominante. Un breve pasaje en armonía errante conduce a la segunda sección del Desarrollo, que se inicia con una falsa reexposición del Tema A en las maderas en Fa mayor (IV). A continuación se utiliza el motivo inicial de A para iniciar un pasaje modulante que enlaza directamente las dominantes de Fa (IV), Sol (V) y La (VI) para resolver en esta última tonalidad, a partir de la cual se modula a Mi para iniciar un círculo de quintas modulante que pasa por Re mayor (II) hasta llegar a Do (I). Un acorde de 6ª aumentada prepara el pedal de dominante que servirá de retorno (retransition) a la Recapitulación, utilizando de nuevo el motivo auxiliar de B2.
DESARROLLO. Sección de desarrollo basada en B2.
Sección B2. Exposición de Tema B2 y Grupo final.
La Recapitulación discurre sin demasiadas sorpresas. El Tema A se expone tal cual. La Transición se inicia en Do menor para efectuar las modificaciones pertinentes y las secciones B1 y B2 transcurren sin sobresaltos.
RECAPITULACIÓN. Sección A.
Recapitulación del Tema A en Do mayor (I).
Transición. Transición modificada.
Sección B1. Tema B1 en Do mayor (I) y segunda transición.
Sección B2. Tema B2 en Do mayor (I) y grupo final.
Wolfgang Amadeus Mozart – Sinfonía núm. 41 en Do mayor, «Júpiter», I. Allegro vivace [1788].
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