Las Fünf Sätze für Streichquartett op.5 (Cinco movimientos para cuarteto de cuerda) fueron compuestas en la primavera del año 1909, una etapa en la que Anton Webern —de solo 25 años— afrontaba su primera responsabilidad profesional como director de operetas en la ciudad-balneario austríaca de Bad Ischl.
Su cuarto movimiento (Sehr langsam), de apenas un minuto de duración, muestra el enorme camino recorrido por Webern —discípulo de Schönberg desde hacía tan solo cinco años—, tanto en su avance hacia la disolución de la tonalidad como en la síntesis de un lenguaje propio, extremadamente concentrado y radical en su concepción del sonido.