Uno de los signos inequívocos de la inmensa popularidad que disfrutó la canción «Mille regretz» a lo largo del siglo XVI lo encontramos en la variedad de versiones y adaptaciones de las que fue objeto, tanto vocales como instrumentales, profanas o sacras. La Misa Mille regretz, compuesta por el sevillano Cristóbal de Morales, es un ejemplo paradigmático de este fenómeno.
El Kyrie de la misa de Morales —el primer compositor español que alcanzó fama internacional— nos servirá para ilustrar la misa parodia —misa basada en una composición polifónica—, que se suma a los ejemplos de misa sobre cantus firmus (Misa L’homme armé de Dufay) y misa paráfrasis (Misa Pange lingua de Josquin) estudiados con anterioridad.