El gradual «Requiem aeternam»
El texto del Gradual «Requiem aeternam», perteneciente a la misa latina de difuntos, consta originalmente de un responsorio (R) y dos versículos (V1 y V2), aunque normalmente se suprime el segundo de ellos. El responsorio ha de repetirse tras la entonación de los versículos, dando como resultado la forma musical A V1 A o A V1 V2 A.
El texto del responsorio procede del Apocalipsis de Esdras, un texto apócrifo que la mayoría de las iglesias cristianas (salvo la Iglesia Copta y algunas iglesias orientales) no aceptan como parte del canon de la Biblia, pero que fue incluido como apéndice en numerosas traducciones de la Biblia, incluida la Vulgata. La razón que explica la aceptación del libro —ya desde los tiempos de los Padres de la Iglesia— es su apartado dedicado al destino de los muertos, de la que se deduce la inmortalidad del alma y su espera del juicio y la resurrección. Así, el versículo «Requiem aeternam» se inspira libremente en los versículos 34 y 35 del capítulo 2:
34. Ideoque vobis dico gentes quae auditis et intellegitis: expectate pastorem vestrum, requiem aeternitatis dabit vobis, quoniam in proximo est ille, qui in finem saeculi adveniet,
34. Por eso os digo, naciones que oís y comprendéis: esperad a vuestro pastor; él os dará el descanso eterno, porque cerca está el que vendrá al fin de los tiempos.
35. Parati estote ad praemia regni, quia lux perpetua lucebit vobis per aeternitatem temporis,
35. Estad preparados para las recompensas del reino, porque una luz perpetua brillará sobre vosotros eternamente.
El primer versículo del gradual está extraído del Salmo 111, una breve alabanza al Señor:
7. In memoria aeterna erit justus, ab auditione mala non timebit.
7. Los justos serán recordados eternamente, y no temerán la calumnia.
El segundo versículo del gradual, por su parte, está extraído del Salmo 24:
13. Anima eius in bonis demorabitur et semen eius hereditabit terram.
13. Su alma descansará en el Bien y sus descendientes poseerán la tierra.
Algunas fuentes medievales de este canto son:
- Sankt-Gallen Stiftsbibliothek (Cod. Sang 339, Calendario, Gradual, Sacramentario, f. 145v), ca. 980.
- Bibliothèque nationale de France (Latin 776, Graduale Albiense, f. 136r), siglo XI.
- Bibliothèque nationale de France (Latin 1112, Missale Parisiense, f. 237v), siglo XIII.
Misa de difuntos – Gradual “Requiem aeternam” [s.VI-IX].
R: Requiem aeternam dona eis Domine et lux perpetua luceat eis.
El descanso eterno concédeles, Señor, y que una luz perpetua les ilumine.
V1: In memoria aeterna erit justus, ab auditione mala non timebit.
Los justos serán recordados eternamente, y no temerán la calumnia.
V2. Anima eius in bonis demorabitur et semen eius hereditabit terram.
Su alma descansará en el Bien y sus descendientes poseerán la tierra.
Melodía tipo y tradición oral

Como expusimos en el artículo dedicado al gradual «Iustus ut palma», la familia de graduales que incluye a éste y al gradual «Requiem aeternam» derivan de una misma melodía primitiva que los cantores romanos habrían adaptado a los textos correspondientes a los distintos graduales.
Esta adaptación se habría desarrollado en el entorno romano, de acuerdo con mecanismos propios de la tradición oral, en un proceso en constante evolución que habría quedado «congelado» hacia el siglo VIII, cuando los músicos carolingios transcribieron los cantos para poder imponerlos a lo ancho de su Imperio.
Para indagar en la naturaleza de algunos de estos mecanismos, compararemos una a una las frases de ambos graduales.
1. Frase A01
La comparación de la frase A01 en ambos graduales revela la existencia de dos fórmulas melódicas principales (una inicial, y otra final). Las ocho sílabas de «Iustus ut palma» exigen, frente a las seis de «Requiem aeternam», la interpolación (por repetición) de la nota La. Los monjes solesmenses denominaron «epéntesis» a este tipo de interpolación.

2. Frase A02
Al comparar la segunda frase encontramos dos fórmulas melódicas. En el gradual «Iustus ut palma» se ha antepuesto una serie de notas (repetidas) al inicio de la frase para dar cabida a las sílabas si-cut, un recurso de adaptación denominado «próstesis«.
A su vez, descubrimos que la primera fórmula aparece incompleta en el gradual «Iustus ut palma», pues han desaparecido las notas Si-La del clímacus. Esta supresión de notas en la mitad de una frase se denomina «síncopa«.
La diferencia más llamativa la encontramos en la repetición del porrectus La-Sol-La en las sílabas «Do-mi» del segundo gradual. Este diferencia podría interpretarse como una supresión (síncopa) melódica en el primer gradual, pero la literalidad de la repetición permite interpretarlo como una interpolación (por repetición, en este caso de un neuma completo), o epéntesis.

El resultado de nuestro análisis (¿es una inserción o una supresión?) dependerá del estatus que otorguemos a cada uno de nuestros graduales (¿cuál es el «original» y cuáles son las «adaptaciones»), situación imposible de resolver si comparamos únicamente dos de ellos. La comparación entre sí de todos los graduales pertenecientes a la misma familia, arrojaría resultados más fiables, pero aún así, nunca podríamos asegurar la existencia de un «original».
“dona eis”
3. Frase F01
La tercera frase de ambos graduales es idéntica, aunque es posible sospechar que los neumas iniciales (repetición del Do) dependen de la longitud de la frase (próstesis).

“multiplicabitur”
“et lux perpetua”
4. Frase A03
En la última frase del responsorio podemos reconocer una breve próstesis en «Iustus ut palma» (Fa). Por otro lado, vemos una adaptación textual: La célula ascendente Sol-La corresponde a una sola sílaba («mo») en el primer gradual y a dos («ce-at») en el segundo. La primera fórmula constituye una «sinéresis» (unir sonidos en una sola sílaba) con respecto a la segunda. O, visto en sentido contrario, la segunda constituye una «diéresis» (romper un melisma distribuyendo sus sonidos en varias sílabas) con respecto a la primera.

Una vez más, el resultado de nuestro análisis (¿es una sinéresis o una diéresis?) dependerá del estatus que demos a cada uno de nuestros graduales (¿cuál es el «original» y cuáles son las «adaptaciones»).
“luceat eis”
5. Frase D11
La primera frase del versículo de ambos graduales es idéntica, aunque es posible sospechar que los neumas posteriores al primer podatus (repetición del Re) dependen de la longitud de la frase (epéntesis).

“Ad annuntiandum”
“In memoria aeterna”
6. Frase A11
La segunda frase del versículo requiere la repetición de la nota Re en las sílabas adicionales («se-ri-cor-di») para adaptarse al texto del gradual «Iustus ut palma» (epéntesis).

“misericordiam”
“erit justus”
7. Frase F11
La tercera frase del versículo es idéntica en ambos graduales, salvo por la distinta longitud de la cuerda de recitación (Do) al inicio de la frase (próstesis).

“et veritatem”
“ab auditione”
8. Frase A12
La frase final del versículo es idéntica en ambos graduales, salvo por la partición del porrectus (Si-Sol-La) de «Iustus ut palma» en dos sílabas en «Requiem aeternam» por la presencia de una sílaba adicional (diéresis/sinéresis).

“per noctem”
“non timebit”
Mecanismos de adaptación textual en la tradición oral gregoriana
El análisis comparativo de los graduales «Iustus ut palma» y «Requiem aeternam»nos ha proporcionado ejemplos de mecanismos de adición (repetición) de notas en el inicio (próstesis) y en medio (epéntesis) de una frase musical; de mecanismos de supresión de células melódicas en medio (síncopa) de una frase musical; así como mecanismos textuales de partición silábica de melismas (diéresis) y agrupación (sinéresis). La siguiente tabla completa los mecanismos estudiados por los monjes solesmenses.
| INICIO | MEDIO | FINAL | |
| ADICIÓN | Próstesis | Epéntesis | Epítesis |
| SUPRESIÓN | Aféresis | Síncopa | Apócope |
| TEXTUAL | Diéresis | Sinéresis |
El gradual «Requiem aeternam» a lo largo de los siglos
Pese a que el propio de la misa de difuntos es uno de los textos litúrgicos que más versiones polifónicas ha cosechado a lo largo de la historia, el texto de su gradual no ha recibido la misma atención. La explicación de este hecho reside en la existencia de diversas tradiciones locales con respecto a las exequias que establecían qué textos de la misa de difuntos debían ponerse en polifonía y cuáles mantenerse en canto llano. Así, misas de réquiem del ámbito franco flamenco como las de Johannes Ockeghem, Jean Richafort o Eustache Du Caurroy optaron por el texto «Si ambulem» para el gradual de sus misas.
En tiempos más modernos, algunos de los Réquiem más célebres —como los de Mozart, Berlioz, Verdi o Fauré— excluyeron el gradual por completo, aunque puede haber pesado en ellos también otra razón: el hecho de que el Introito de la misa de difuntos tiene el mismo texto que el Gradual («Requiem aeternam»), bien que los versículos son diferentes. En este caso, la supresión del Gradual evitaría la repetición, poco despues del Introito, de un texto casi idéntico.
Cristóbal de Morales – Réquiem – Gradual «Requiem aeternam» [1544].
Tomás Luis de Victoria – Réquiem – Gradual «Requiem aeternam» [1605].
André Campra – Réquiem – Gradual «Requiem aeternam» [1722].
Luigi Cherubini – Réquiem – Gradual «Requiem aeternam» [1816].
Antonín Dvořák – Réquiem – Gradual «Requiem aeternam» [1891].
Deja una respuesta