La inmensa popularidad de la chanson polifónica «Mille regretz» a lo largo del siglo XVI no ha impedido despejar todas las dudas sobre su autoría y origen. Nada se sabe de su fecha de composición, y sobre su autoría nos basamos en la atribución a Josquin Desprez en una tablatura de 1538 de Luis de Narváez, en la que se refiere a ella como «Canción del emperador», por ser la favorita de Carlos I de España, además del cancionero publicado por Tielman Susato en 1544.
En este artículo analizaremos esta canción, estudiándola desde el punto de vista retórico , paradigma cultural que ejercerá una enorme influencia en las artes musicales durante los siglos venideros, y que encontró precisamente en Josquin a su pionero más sobresaliente.