La Sinfonía nº 5 en Do menor , op. 67, de Ludwig van Beethoven fue compuesta entre 1804 y 1808. Consta de cuatro movimientos: empieza con un allegro de sonata, continúa con un andante y termina con un scherzo que enlaza directamente con el finale, un elemento de continuidad musical muy novedoso y original.
El primer movimiento (Allegro vivace) de esta sinfonía constituye además un ejemplo paradigmático de la forma sonata, y enlaza así con nuestra serie de artículos dedicados a esta forma musical.