Los movimientos iniciales de los conciertos del periodo clásico se acogen, por lo común, a una variante de forma de sonata que presenta importantes particularidades con respecto al modelo estándar omnipresente en las sinfonías, sonatas instrumentales y música de cámara. Esta variante —que constituye el Tipo 5 en la taxonomía de Hepokoski/Darcy— es un híbrido entre la forma de sonata estándar y la forma de concierto con ritornelos heredada del periodo barroco .
En esta entrada estudiaremos esta tipología de sonata tomando como ejemplo tres movimientos iniciales de sendos conciertos juveniles de Mozart: el Concierto para fagot [1774], el Concierto para violín núm. 3 [1775] y el Concierto para piano y orquesta núm. 9 [1777].