La música ha acompañado al cine desde prácticamente su nacimiento hasta hoy. Considerada durante décadas como un género musical «menor» o «bastardo», la música de cine ha mantenido vivas hasta nuestros días las eternas cuestiones acerca de la capacidad de la música para interferir o participar en la construcción de emociones y significados.
En esta entrada trataremos estas y otras cuestiones relativas a la música en el cine tomando como ejemplos diversas partituras de tres compositores fallecidos en la década de 1970 pero que desarrollaron sus carreras en contextos muy diferentes y particulares: el austríaco nacionalizado estadounidense Max Steiner (1888-1971), el estadounidense Bernard Herrmann (1911-1975) y el italiano Nino Rota (1911-1979).