La técnica de la parodia ocupa un importantísimo lugar en la polifonía sacra del siglo XVI, especialmente en el ámbito de la misa. La cita, dentro de una misa, de diversos motivos procedentes de una canción profana o un motete preexistentes, permitía no solo aprovechar su popularidad o su arraigo en la memoria de la audiencia, sino también dotar de unidad temática al conjunto de los movimientos de la misa.
En esta entrada estudiaremos el célebre motete «O magnum mysterium» de Tomás Luis de Victoria en relación con la misa homónima publicada, con unos veinte años de diferencia, por el mismo compositor. Adicionalmente, discutiremos algunas teorías que han intentado explicar la lógica subyacente a la transferencia de motivos musicales entre el motete de Victoria y la misa elaborada a partir de aquél.