Alfredo Casella (1883-1947) dio testimonio en su autobiografía I segreti della giara (1938) de la tupida red de asociaciones artísticas y musicales que trabó a lo largo de su vida. Su infancia turinesa y su temprano interés por la música instrumental y la electricidad, su formación en el Conservatorio de París junto a figuras como Ravel, Cortot o Enesco, su participación como clavecinista en una agrupación pionera en la recuperación de la interpretación barroca, la influencia del futurismo y su colaboración con Debussy, Stravinski o Schönberg explican la génesis de Pupazzetti, op.27.
En esta entrada analizaremos esta colección de cinco piezas para piano a cuatro manos, compuesta en 1915, que concentra ya en una fecha temprana algunos de los rasgos estilísticos considerados quintaesenciales del Neoclasicismo.