La canción —junto con la danza— constituye uno de los fundamentos de la musicalidad humana. Género primigenio como pocos, la canción ha acompañado a la Humanidad desde tiempos inmemoriales y ha adquirido, a lo largo de las culturas y las edades, las más variadas configuraciones.
Tras los artículos dedicados a la canción trovadoresca y a hitos como La Monica o «Mille regretz», continuamos este recorrido con uno de los momentos fundacionales de un nuevo estilo de canción: el stile moderno proclamado por Giulio Caccini en su obra-manifiesto Le nuove musiche, publicada en Florencia en 1602.