Considerado desde las décadas finales del siglo XIX como referente indiscutido de la «música absoluta», la obra de Johannes Brahms ha sido interpretada por autores como Schönberg o Adorno como una de las máximas expresiones de la cultura germánica (y, por extensión, universal) de su tiempo.
En esta entrada repasaremos las circunstancias políticas que rodearon la composición de las sinfonías de Brahms y discutiremos algunas ideas referidas a la música absoluta, tomando como material de estudio el primer movimiento de su Sinfonía núm. 3 [1883].