El concurso anual instituido por el Conservatorio de París en 1797 propició la creación de un extenso repertorio para instrumentos tradicionalmente ajenos al ámbito solista . A través de las pièces de concours, compuestas específicamente para evaluar a los estudiantes que finalizaban sus estudios, se consolidó una literatura técnica y expresiva que sigue vigente en audiciones y recitales.
Continuando la serie iniciada con el análisis del Divertissement para saxofón y piano de Pierre Max Dubois , nos ocuparemos ahora de una obra escrita para el concurso de 1948: el Concertino para fagot y piano de Marcel Bitsch (1921–2011), compositor y profesor del propio Conservatorio. La pieza, influida por Ravel, combina exigencias técnicas con una escritura idiomática que explora las posibilidades expresivas del instrumento.